Lo mejor del impresionismo checo en el Castillo de Praga

El 6 de octubre de 2017 fue inaugurada una exposición única denominada La luz a través de los cuadros: impresionismo checo  – Inspiraciones cercanas y lejanas que muestra las piezas más emblemáticas de este movimiento en las tierras checas. La exposición se prolongará hasta el 7 de enero de 2018, está abierta todos los días, incluyendo los lunes, desde las 10 a.m. hasta las 6 p.m.

En las bonitas instalaciones del Picadero del Castillo de Praga les espera una experiencia sensorial y lumínica inolvidable. Se trata de la exposición más grande de su tipo en el país dado que reúne unos 520 cuadros de 78 artistas. Las obras provienen de más de 50 instituciones tanto públicas como privadas, incluyendo la Galería Nacional. Sin embargo, muchos de los cuadros forman parte de la colección del mismo Castillo.

Los cuadros presentan el movimiento impresionista en sus diferentes fases de desarrollo. Un enfoque especial pertenece a los antecedentes de la revolución del impresionismo, sus repercusiones, pero también reacciones tardías reflejadas en la pintura checa del siglo XX. El objetivo principal consiste en exponer el impresionismo checo en toda su grandeza, calidad y belleza, pero a la vez acercar, y esclarecer, las asociaciones entre el surgimiento del impresionismo en Europa y en el territorio checo.

La exposición está diseñada para facilitar la orientación de los visitantes – los cuadros están ordenados de manera clara según diferentes temas. De esta manera, en las salas se encuentran secciones dedicadas a los Jardines y parques, Invierno, Naturaleza muerta, Magia del campo, Agua y Arboledas.

Se pueden apreciar las obras de varios pintores reconocidos como es Antonín Slavícek, una personalidad excepcional, caracterizada por obras con toda la sensualidad y luz palpitante de la corriente impresionista. Se centró bastante en los fenómenos atmosféricos y lumínicos como lo demuestran algunos títulos de sus cuadros, por ejemplo, Sol en el bosque o Arroyo en la niebla.

Max Svabinský, Frantisek Kupka, Jan Preisler, Antonín Hudecek, Milos Jiránek o Josef Schusser son otros artistas significativos del movimiento impresionista checo. Sin embargo, están exhibidas también otras manifestaciones maravillosas de autores mucho menos conocidos. El contexto europeo lo representan las obras de Ivan I. Siskin, Alexandr A. Kiselev, pero la obra de referencia es una de las marinas del fundador del impresionismo Claude Monet.

El impresionismo con la nueva ola de la libre pasión creativa llegó de Francia en la segunda mitad del siglo XIX. En 1887 los artistas checos que deseaban incorporar al lienzo algo más que la tradición nacional, es decir, las nuevas tendencias de la época, se agruparon en la Asociación de Artistas Plásticos Mánes.

Su primera exposición data del año 1898, y se centró en paisajismo, ya con una influencia notable del espíritu impresionista. Los impresionistas fueron clave para todos los movimientos de vanguardia posteriores dado que con ellos aparece el arte no figurativo.

Los rasgos más representativos son el manuscrito de pincel, coloración radiante de tonos puros no quebrados, y la pintura al aire libre. Es que los impresionistas se esforzaban por captar el momento de la observación propia y su fascinación por el momento fugaz e irrepetible de la luz y sus efectos. Entre los impresionantes más destacados pertenecen Claude Monet, Auguste Renoir, Camille Pissarro y Alfred Sisley que con muchos otros influyeron en la obra de pintores del mundo entero.

La exposición está destinada para el público general tanto nacional como extranjero. Además, ofrece muchas paradas atractivas para los expertos que estén buscando cuadros hasta ahora no tan conocidos, pero citados en la literatura antigua, o que aparecen en los periódicos anteriores a la guerra.

Fuentes: Radio.cz/es, Hrad.cz, KudyZnudy.cz. Foto 1, foto 2, foto 3.