Semana Checa en la Universidad de Santo Tomás, Villavicencio

Desde el 20 de marzo, en la Universidad de Santo Tomás en Villavicencio se celebró la Semana Checa. Las directivas de la universidad prepararon actividades de diferente tipo para presentar a los estudiantes el país centroeuropeo.

A lo largo de la semana tuvieron lugar consabidas charlas sobre la República Checa, sus relaciones internacionales y económicas. Además, los estudiantes conocieron las posibilidades de estudiar en las universidades checas, recibieron información acerca de las becas y los intercambios universitarios que se organizan entre los dos países.

Las representantes de Asocheca participaron en las actividades el día miércoles en el marco del programa coordinado por la Facultad de Humanidades, cuyo eje central fue el tema de la paz y el perdón. En las horas de la mañana presentaron la exposición Siempre volveré a vivir… dibujos de los niños de Terezín que estuvo expuesta durante toda la semana en un salón de exposiciones aparte. Por la tarde inauguraron la exposición de Samizdat, organizada en la Biblioteca Central, e impartieron una charla de una hora con un grupo de estudiantes interesados en la temática.

Además, se llevaron a cabo lecturas del Diario de Anna Frank, de unos textos de Primo Levi, el escritor italiano de origen judío, resistente antifascista y superviviente del Holocausto, y de Jorge Semprún, el escritor, guionista y político español. Los estudiantes asistieron a las actividades de acuerdo con su horario.

En la Semana Checa participó también el embajador checo Milos Sklenka con otros representantes de la Embajada checa en Colombia, particularmente en las conversaciones relacionadas con las relaciones económicas, comerciales y académicas.

Las actividades continuaron con la proyección de un par de películas relativas al tema de humanidades, como es la película El hijo de Saúl, un drama húngaro que trata el tema del Holocausto que los nazis perpetraron contra la raza humana. La Semana Checa se pudo celebrar también gracias a la cooperación de Aneta Toboríková, una compatriota checa que trabaja como maestra en la Universidad de Santo Tomás.