sobre los checos y el checo

La exposición sobre Samizdat en la Universidad Santo Tomás, Bogotá

El viernes 11 de mayo las representantes de Asocheca presentaron la exposición denominada Samizdat – Resistencia checa, autores clandestinos en la biblioteca de la Universidad Santo Tomás en Bogotá.

Programas educativos para los compatriotas en 2018

En el marco del Programa de Apoyo al Patrimonio Cultural Checo en el Exterior aprobado para los años 2016 – 2020, también durante el año 2018 los compatriotas checos residentes en el exterior pueden elegir de la siguiente oferta educativa:

1. Becas de estudios universitarios

Las becas están dirigidas a los compatriotas checos y se enfocan en el idioma checo para extranjeros. Además, dependiendo del nivel de conocimiento del idioma checo y la capacidad de las universidades es posible aplicar también para otras carreras: formación para maestros del idioma y la literatura checa, historia, etnología, historia del arte y teología. La condición necesaria para poder participar en el programa es un buen conocimiento del idioma checo.

Para poder inscribirse es necesario llenar el formulario de inscripción online y luego entregarle a la Embajada de la República Checa todos los documentos requeridos, incluyendo una carta de recomendación de parte de Asocheca:

  • para los estudios de un semestre (septiembre de 2018 – febrero de 2019) y para los estudios de dos semestres (septiembre de 2018 – junio de 2019) antes del 15 de marzo de 2018.
  • para los estudios de un semestre (febrero de 2019 – junio de 2019) antes del 15 de agosto de 2018.

Más detalles se pueden encontrar en la página web www.dzs.cz (aquí).

 

2. Curso de cuatro semanas del idioma checo en Dobruska

Fecha del curso: 20 de julio – 17 de agosto de 2018
Se trata de un curso de 4 semanas (120 horas) designado a los compatriotas mayores de 18 años, residentes en el exterior, quienes desean aprender el idioma de sus ancestros o mejorar su conocimiento ya adquirido. Al mismo tiempo, los participantes podrán conocer la cultura checa y una parte del país.

El formulario de inscripción tiene que ser llenado y enviado de forma electrónica antes del 15 de marzo de 2018, entregado impreso junto con otros documentos (incluyendo una carta de recomendación de parte de Asocheca) antes del 17 de marzo de 2018.

Información más detallada y el formulario de inscripción están disponibles en la página web www.dzs.cz (aquí).

 

3. Curso de metodología para los compatriotas interesados en enseñar el idioma checo en el exterior

Fecha del curso: 27 de agosto – 7 de septiembre de 2018
El curso está dirigido a los instructores provenientes de las comunidades checas en el exterior. Los participantes recibirán un curso de dos semanas intensivas con el fin de mejorar y estabilizar su forma de enseñar el idioma checo. Por eso está incluida también la visita a instituciones especializadas en el idioma checo y la literatura checa.

Se necesita llenar un formulario online disponible en la página web www.dzs.cz (aquí), y enviarlo antes del 15 de marzo de 2018. El formulario impreso y firmado junto con otros documentos (incluyendo una carta de recomendación de parte de Asocheca) tienen que ser entregados a la Embajada en Bogotá antes de 17 de marzo de 2018.

Fuente (y más información) en: www.mzv.cz/bogota. Otras fuentes: foto 1, foto 2, foto 3.

Beca para la Escuela de Verano de Estudios Eslavos

Al igual que en años anteriores, también en el año 2018 el Gobierno de la República Checa ofrece una beca para un ciudadano colombiano para participar en la tradicional Escuela de Verano de Estudios Eslavos.

El curso, organizado por la Universidad Carolina de Praga, se realizará entre el 27 de julio y 24 de agosto de 2018. Está dirigido a estudiantes universitarios, maestros o profesores de estudios eslavos y para todos los interesados en el idioma checo, la literatura y cultura checa, y la historia eslava de Europa Central. Por las mañanas se dan las clases, por las tardes se organizan actividades culturales y sociales. El programa incluye 25 lecciones de 45 minutos semanales (en total son 120 lecciones) entre el curso práctico del idioma checo, seminarios y conferencias. Aparte, los estudiantes pueden escoger de una oferta amplia de otras actividades como son las lecciones individuales de pronunciación, talleres, eventos culturales y paseos por Praga, excursiones de fin de semana para conocer otras partes del país. Los participantes recibirán un certificado, y podrán inscribirse para el examen certificado del idioma checo, niveles B1, B2, C1.

Las personas interesadas en postular para la beca tienen que contactarse con las oficinas de ICETEX Colombia ya que la convocatoria está abierta exclusivamente a través de esa entidad. ICETEX puede establecer requerimientos adicionales como es la edad, el promedio de notas o la experiencia profesional, igual que la fecha límite para la entrega de los documentos solicitados (el año pasado fue a finales de febrero).

La beca cubre la matrícula, las clases y excursiones turísticas, alimentación y alojamiento. Sin embargo, el costo del tiquete aéreo (ida y vuelta) y el seguro médico durante la estadía no están incluidos. Para poder realizar el curso, los estudiantes colombianos podrán viajar sin la necesidad de solicitar la Visa Schengen.

Además, todos los interesados que quieran participar en forma particular (es decir, sin beca, pagando sus estudios), pueden elegir de varios cursos de este tipo en diferentes universidades checas. En este caso deben comunicarse directamente con los contactos incluidos en el formulario de inscripción (aquí).

Para más información sobre el curso pueden dirigirse a la página web: http://www.msmt.cz/eu-and-international-affairs/summer-schools-of-slavonic-studies.

Fuente: www.mzv.cz/bogota, www.lsss.ff.cuni.cz. Foto 1, foto 2.

Entrevista con la directora de Asocheca – Eliska Krausova – en la revista Vlasta

La revista checa denominada Vlasta en su edición de septiembre (número 36/2017) publicó una entrevista con la fundadora y directora de la Asociación de amistad colombo-checa (Asocheca), señora Eliska Krausová, en la que habla sobre su familia, su viaje a Colombia, las razones por las que se quedó en este país, sobre su esposo colombiano, y también sobre sus visitas posteriores a la República Checa.

Como un pequeño regalo de Navidad y del fin del año les presentamos la traducción de la entrevista, acompañada con las fotos del álbum familiar.

Texto: Judita Matyásová

Eliska Krausová (1946)

  • Estudió francés y español en la Facultad de Filosofía de la Universidad Carolina. En junio de 1968 salió del país con el fin de realizar una pasantía en Colombia que se prolongó inesperadamente.
  • Después de la ocupación soviética de Checoslovaquia decidió quedarse en Colombia. Se graduó en el Instituto Caro y Cuervo.
  • En 2009 fundó la asociación de compatriotas, ASOCHECA, que promueve la cultura checa en Colombia.
  • Eliska vive en Bogotá y regularmente viaja a ver a su familia a la República Checa.

Nuestra familia sabe hacerse oír

Eliska Krausová siempre ha sido “la buena y obediente“. Es la hermana mayor que ayudaba a su mamá Bozena a cuidar de Honza, el futuro actor y moderador, y de otros dos hermanos. En junio de 1968 viajó con una maleta y una minifalda a Colombia, donde estudió en el mejor instituto de idiomas para la enseñanza del español, y hoy en día cuenta al público latinoamericano sobre los niños judíos de Terezín.

 

La historia de sus padres es como una unión de dos mundos heterogéneos: una señorita alegre, charladora de campo y un señor serio de ciudad. ¿Cómo pudo funcionar?

Mi padre fue gerente de una tienda de electrónica en la Plaza de San Venceslao y mi mamá trabajaba allí como secretaria. Probablemente la encantó lo trabajador que fue, y le gustó su sentido de humor negro. Antes de que mis padres se casaran, mi padre tuvo que prometer a los padres de mi mamá que convertiría a la fe católica, porque ellos lo deseaban. Él era de una familia judía, pero completamente asimilada, así que no tuvo ningún problema con eso. En marzo de 1939 nació Ivan y en unas semanas detuvieron a mi papá. Pues nunca ocultaba que estaba contra los nazis, y además pronto se dieron cuenta de que él era judío. Un día en la casa dijo: “A mediodía regreso“, y regresó después de casi seis años.

De Praga lo llevaron a Terezín, más adelante a Auschwitz (nota: nombre alemán del campo de concentración en Polonia, en polaco: Oswiecim). ¿Se enteró su mamá qué fue lo que pasó con él?

Escribían uno al otro casi todo el tiempo que estaba en el campo de concentración. Mi padre intentó pasar a escondidas un mensaje sobre lo que pasaba en el campamento. A través de un polaco que viajaba de trabajo a Auschwitz quiso mandar a Praga un plan del campo de concentración. Sin embargo, el mensajero no llegó, y por eso mi mamá salió para Polonia. Sabía de las cartas de mi padre que tenía que bajar en alguna parte antes de llegar a Auschwitz, y seguir caminando a pie. Estaba enamorada y no tenía ni idea sobre todo lo que habría podido pasar. Pensaba que lo lograría ver tal vez por el portón y podría saludarlo con la mano. Cuando llegó al campamento, dijo a los guardas que quería visitar a su tío – y éste fue el polaco. El guarda le pidió sus documentos, pero ella preguntó si los recibiría de vuelta, y el guarda dijo: “No estoy muy seguro“, y de repente entendió que sería un riesgo demasiado grande. En aquel momento pasaba por el portón un grupo de prisioneras, y ella vio como tenían cabezas rapadas y ojos apagados. Mi mamá prefirió despedirse de manera rápida y se fue para la casa.

¿Así que esta fue la última oportunidad para ver a su papá?

Entendió que podía estar feliz por lo menos con las cartas. No obstante, luego incluso las cartas dejaron de llegar. Estaba muerta de miedo y no sabía qué hacer. Alguien le aconsejó que los alemanes estaban muy estrictos con los impuestos, que mandara al campamento una solicitud de que necesitaba su firma por el motivo de la declaración de renta. En aquella época a mi papá en el campo de concentración se le congelaron los dedos en el pie y le tuvieron que amputar un dedo. Estaba muy mal, no podía caminar, y de repente lo llamó un guarda. Mi papá tenía miedo que si el guarda lo veía cojear, lo mandaría directamente a la cámara de gas. De alguna manera lo consiguió y llegó hasta la oficina. Allí le mostraron la declaración de la renta y le dijeron: “Su esposa necesita su firma por los impuestos.” Después siempre nos decía que en aquel momento se puso muy enojado con mi mamá, que ni siquiera podía respirar.

Después de la guerra por fin volvieron a verse y empezaron una nueva vida en Praga, en Letná. ¿Recuerda algo de aquella época?

Yo nací en 1946 y recuerdo que durante mis años preescolares teníamos muchas visitas. La mayoría fueron amigos de mi papá que lo habían conocido en el campo de concentración. Todos esperaban con mucho ánimo el futuro, tenían muchos planes, sin embargo, después de la revolución se acabaron todas las esperanzas. No obstante, nosotros tuvimos otros cargos: tres años después de mí nació Michal, luego Honza y en 1956 Katerina. Yo fui la hermana mayor que tenía que cuidar de los demás: darles de comer, cambiar los pañales, vigilarlos. Mi mamá me tomaba más bien como a una adulta, como a su amiga.

¿Cómo era el día en una familia tan numerosa?

Por la mañana mi papá salía a trabajar, cuando regresaba por la tarde, solía gritar: “¡Silencio!“, y sabíamos que ahora necesitaba tranquilidad para poder escribir. Por la noche solíamos reunirnos y él nos contaba sobre el campo de concentración, las fotos de allí siempre estaban puestas en algún lugar de la mesa. Siempre decía que los que mejor se comportaron con él durante la guerra fueron los soviéticos, no obstante, cuando empezaron los procesos políticos, empezó a percibirlo de otra manera. Inmediatamente después de la guerra escribió el libro Fábrica de la muerte (Továrna na smrt), y más adelante escribió otros textos y artículos. Mediante un amigo consiguió trabajo en la editorial de la literatura técnica, y empezó a publicar manuales, y tuvieron tanto éxito, que pronto le dieron el cargo del redactor jefe. En verano siempre nos llevaba a Krkonose y allí nos quedábamos con mi mamá. Después llegaba por nosotros y decía: “En la casa había tranquilidad.

Según dicen sus hermanos, desde pequeños sabían que se dedicarían al arte. Ivan al teatro, Honza al rodaje. ¿Usted también tenía una profesión soñada?

Yo fui la buena y dócil quien cursa las clases de piano, de patinaje artístico, aprende idiomas. En todo me fue bien, pero por mucho tiempo no sabía que quería.

Todo empezó a cambiar en la pubertad. Nuestra mamá Bozena – así le decíamos todos – siempre recordaba: “Hasta los quince años eras ideal, después empezaste a empeorar.” Lo que significó que dejé de contarle quién me gustaba. Simplemente ya dejé de ser su conspiradora, quería tener mi propio mundo solamente para mí. En aquella época me empezó a gustar el teatro, pero mi papá dijo que no quería tener comediantes en la casa, así que fui a los exámenes para la Facultad del Arte Dramático de forma secreta. Aceptaron solamente a diez estudiantes, yo terminé en el duodécimo lugar.

Pero finalmente intervino su mamá…

Bozena convenció a mi papá que abogara por mí entre sus amigos en la Facultad de Filosofía. Y así me aceptaron en 1964 para estudiar español y francés. Todos pensaron que mi papá era por lo menos un ministro para que pudiera tener una protección tan enorme. Yo no sabía decir ni una palabra en español, pero tuve que alcanzar el nivel de los demás rápidamente. Sin embargo, lo que más me gustaba siguió siendo el arte dramático, en aquella época pasaba más tiempo en el teatro que en la universidad. Bozena en aquella vez buscaba un trabajo y por casualidad la aceptaron como secretaría de nuestra facultad. Cuando preguntó a mis profesores cómo me iba en las clases, se enteró que varios meses no me hubieran visto por allá, porque… ¿quién quisiera escuchar las conferencias sobre fonética cuando en Praga se celebraba Majales y llegó Ginsberg?

Muchos de sus amigos salieron en primavera de 1968 para el exterior. Y Usted tuvo también una oferta. ¿De qué se trató?

Mi mamá escribió a su hermano que vivía en Colombia si podría llegar a su casa, por ejemplo, por unos seis meses o un año. Antes de que llegara su respuesta, tuve en nuestra universidad una pequeña, o más bien grande actuación. Durante la clase le pregunté a mi profesor si no sabía qué interesante había en Colombia. Y él me dijo que allí se encuentra el instituto más famoso de la enseñanza del español, el Instituto Caro y Cuervo, y me preguntó porqué quería saberlo. Yo le respondí que probablemente viajaría allí. El profesor sonrió y me dijo: “Usted podría únicamente caminar en los alrededores del instituto.” Con esta frase me indignó mucho y yo decidí viajar a Colombia cueste lo que cueste.

Al principio de junio de 1968 Usted se enteró que en tres días volaría al otro fin del mundo. ¿Alcanzó alistarse para el viaje?

Una mitad del día buscaba Bogotá en el globo terrestre, y después mi cuñada me preguntó: “¿Y qué ropa vas a llevar?” Yo pensaba que en Colombia hacía calor todo el tiempo, así que me cosió dos minivestidos, uno rosado y uno rojo. Me aconsejó que como una apropiada dama no podía viajar con una maleta en la mano, así que tuve solamente un bolso y una maleta llena del cristal de Bohemia para mi tío. Cuando por fin aterricé en Colombia, había 15 grados.

Su tío fue hotelero, ¿pero probablemente esperó que le iba a ayudar un poco?

Pienso que quería, sobre todo, a una acompañante para su esposa. Tenía 50 años, dos hijos pequeños y una esposa que estaba un tanto aburrida. Al principio miraban qué tipo de bicho raro soy, porque en su casa todos inmediatamente se besaban y abrazaban, y yo no estaba acostumbrada a algo así en absoluto. En la calle los hombres me silbaban y yo – una muchacha bien educada – les preguntaba: ¿díganme? Después de unos pocos meses mi tío me llevó a una fiesta donde estuvo el ministro de cultura, y me dijo que él seguramente sabía qué era Caro y Cuervo. A este instituto viajan maestros de todo el mundo, estudian historia del español y lingüística. Aquella vez trabajaban en un proyecto de varios años: preparaban un diccionario en el que investigaban cómo las respectivas palabras se empleaban en la literatura. Un poco no sabían qué hacer conmigo, porque el documento de la Universidad de Praga no les interesaba mucho. Así que me dijeron que ingresara y que después se vería. Yo me senté en la clase y devoraba cada palabra.

Mientras tanto, sin embargo, la atmósfera en nuestro país cambió. ¿Cómo se enteró  sobre lo que pasó en agosto?

Cuando me dijeron que en nuestro país había carros de combate, inmediatamente quise llamar a mis padres, pero la conexión no funcionó. Me acordé de lo que decía mi hermano mayor Ivan al principio del año 1968. Él leía mucho la prensa extranjera y presentía que esto terminaría mal. Después de la ocupación salió para el exterior, más tarde salió también Michal. Honza y Katerina se quedaron. Mis padres me escribieron que no regresara por ahora que no estaba seguro cómo se desarrollaría todo. Para mi papá fue un choque tremendo dado que el 21 de agosto estuvo en la Oficina de la prensa checa cerca de la Plaza de San Venceslao, allí llegaron los soldados, muchachos jóvenes, les apuntaron con un arma y les amenazaron con que empezarían a disparar. Mi papá fue luego uno de los primeros quien devolvió la libreta del partido comunista.

Al pasar unos meses, la situación se resolvió sola. ¿Cómo lo logró?

Yo tuve un permiso de seis meses para estar en Colombia, pero éste había caducado hace mucho. En la Embajada checa me dijeron que me tenían que deportar a Checoslovaquia de inmediato. Tenía muchísimo miedo, pero se me ocurrió en aquel momento decirles: “Bueno, voy a empacar mis cosas.” Tomé un taxi y fui a la estación de la policía migratoria. Pedí que me llamaran a su jefe, el general. Cuando escuchó sobre mi problema, me preguntó: “¿Querida señorita, qué quiere hacer? ¿A dónde quiere viajar?” Y yo respondí que lo que más me gustaría es quedarme en Bogotá. Y con esto fue decidido, me dieron asilo y él me dijo: “Desde este momento Usted está protegida por el gobierno de Colombia.” Esta frase fue realmente importante para mí. Por fin tuve alguna certidumbre, un punto fijo.

Un gran apoyo para Usted fue también su novio Ignacio Chaves quien enseñaba en el instituto de lenguas donde Usted estudiaba. ¿Será que su cómplice Bozena sabía de él?

Ya ni recuerdo por qué pero en las cartas no escribí nada sobre él. En el año 1975 él viajó para una conferencia a Budapest y me dijo que estando tan cerca que visitaría Praga también. ¡Se metió en la cabeza que tenía que conocer a mi familia! Llamó a mi casa – habló con Bozena en español, ella con él en alemán, pero a pesar de esto se entendieron de alguna manera – que llegaría a Praga. Katerina en aquella época aprendía español y Honza también aprendió un poco, como se dice “Yo soy Honza, hermano de Eliska“, y así lo esperaron en la estación de ferrocarriles. En el camino a Letná, Igancio compró algunas cosas y antes de que llegara mi mamá, cocinó todos los frutos de mar que había encontrado en Praga. Ella entró por la puerta y lo vio cómo estaba cocinando en su bata, y él inmediatamente corrió hacia ella: “¡Bozena!

Así que a Usted le esperaba una sorpresa grande después de su regreso…

No podía creer que de verdad estaba en nuestra casa. Extrañaba muchísimo a mis padres, pero también tuve que pensar en mí misma, para que por fin tuviera algún trabajo. Después de un año y medio me gradué en el Instituto e iba a entrevistas. Me aceptaron en un colegio femenino privado donde daban clases las monjas. Era muy bonito porque por mi edad tenía muy cerca las estudiantes, me consideraban casi una de ellas.

Después de diez años en el extranjero por fin vio a su familia. ¿Cómo se llevó su esposo con ellos?

Mi hermano Ivan organizó un encuentro familiar en Alemania adonde llegó también Michal, y afortunadamente, vinieron también mis padres. Estábamos sentados con Ignacio en una cafetería y mi papá todo el tiempo me preguntaba quién era. Tenía miedo si no era un estafador, si no tenía en Bogotá otras diez esposas. En el camino para Colombia lloré por eso, pero mi esposo me consolaba que con tiempo se mejoraría. Se le ocurrió invitar a mis padres a nuestra casa para que lo pudieran conocer mejor. Y tuvo razón, después de dos meses mi padre lo elogiaba diciendo que era mi “caballero sin miedo ni agravio“.

Cuando sus padres estuvieron en su casa, ¿no preguntaron por los nietos?

Lo intentaron un poco, pero nunca presionaron mucho. De todas formas, en mi familia cada uno tiene su cabeza y no deja que otros le aconsejen. Todos respetamos todas estas relaciones complicadas (enredadas) y no juzgamos a nadie. Al fin y al cabo, nosotros con Ignacio teníamos muchas actividades, pero yo nunca lo he tomado como un sacrificio que dediqué tanto tiempo a su trabajo. En el año 1983 lo nombraron director del Instituto Caro y Cuervo y empezó una nueva vida para nosotros. Se esforzó de conseguir dinero en todo el mundo para apoyar el Instituto y la terminación del diccionario sobre la historia del español.

Por primera vez Usted estuvo aquí en el año 1983. ¿Cómo le pareció la sociedad checa?

Ya tenía mi ciudadanía colombiana, pero a pesar de esto continué teniendo miedo que me detuvieran. Y también me di cuenta que no podía permanecer aquí porque igual que nosotros todos los Krausové también yo soy descarada y tengo que hacerme oír cuando algo no me gusta. Así que cuando estuvimos con mis amigos en un bar y ya se acercaba la hora de cierre, el camarero empezó a ordenar las sillas, yo le dije: “¿Por qué lo está haciendo? ¡Es que estamos sentados aquí! ¿Y nos puede además limpiar la mesa?” Bozena sabía muy bien que con este carácter las cosas terminarían mal. De vez en cuando invitaron a mi papá a un interrogatorio. Una vez el policía le preguntó: “¿Está consciente de que de sus cinco hijos tres están afuera?” y mi papá le dijo: “Mire, compañero, en caso de una producción tan grande siempre se pueden encontrar unos pocos productos defectuosos.” Esto fue el sentido de humor de nuestro papá.

Su familia estaba a miles de kilómetros de distancia, y a pesar de esto Usted ha mantenido un checo impecable. ¿Ha estado en contacto con algunos compatriotas?

Cuando llegué a Bogotá, estaba allí la generación de mi tío que salió del país antes de la segunda guerra mundial o inmediatamente en el año 1945. En sus familias ya casi no se hablaba en checo. También vivían por allí unas pocas mujeres que salieron en 1968. Por relativamente mucho tiempo mantenía distancia de la comunidad de compatriotas, hasta que esto cambió al principio de los años 90. En aquella época me invitaron a la Embajada para recoger mi nuevo pasaporte. En el primer momento lo rechacé, estaba muy enojada con toda Checoslovaquia, con todas las autoridades, pero Ignacio me convenció. Sabía que en realidad quería de regreso aquel mundo checo y con él también el pasaporte checo.

Colombia ya desde hace muchos años es su casa, pero a Bohemia regresa a menudo. ¿Qué es para Usted “su casa“?

Para mí lo más importante es el idioma, mucho más que el sitio. Muchos años no tenía a nadie con quién podría hablar en checo, pero tenía sueños de emigrante en checo. Se repetían una y otra vez: estoy llegando a la frontera y veo a mis padres, quiero ir hacia ellos, pero ellos me dicen que no regrese. Me quieren proteger ante el mundo donde están los comunistas.

En 2009 las relaciones checo-colombianas se entrelazaron cuando Usted fundó la asociación de compatriotas denominada ASOCHECA. ¿A qué se dedica?

Ignacio se jubiló en 2002, y empezamos a tener mucho más tiempo uno para el otro. Sin embargo, tres años más tarde de repente falleció, y en unos pocos meses me enteré de que iban a cerrar la Embajada checa en Colombia. Me sentía como Robinson Crusoe quien no tenía a nadie. En aquel tiempo el embajador me provocó: ¿qué tal si Usted fundara una asociación de compatriotas? No sabía nada del tema, pero me pareció que esto podría ser una buena oportunidad para mostrar la cultura e historia checa en Colombia. Nuestro proyecto más exitoso, que hasta ahora hemos preparado, es la exposición peregrina de los dibujos de los niños que durante la guerra estuvieron en Terezín. Estoy viajando por toda Colombia contando sus historias. Por mucho tiempo pensaba que después de la muerte de Ignacio ya no habría nada. Por suerte, siempre tengo a mi familia, somos muy unidos y da completamente igual si nos separa un océano o estoy en mi país natal.

La época navideña en la República Checa

Desde finales de noviembre llega la época mágica de adviento durante la cual las ciudades y los pueblos checos lucen sus calles iluminadas, árboles de navidad decorados, pesebres de diferente tipo y materiales. Las plazas de ciudades se convierten en mercados navideños con una atmósfera especial con olor a canela y jengibre. Por todos lados suenan villancicos, y los visitantes pueden disfrutar de muchos eventos y presentaciones culturales acompañantes, particularmente en las ciudades más grandes del país.

Sin menor duda, Praga es uno de los destinos más espectaculares para visitar en diciembre. De  hecho, los mercadillos locales pertenecen entre los más famosos de toda Europa, y fueron destacados también por la prestigiosa revista americana US News & World Report que los colocó entre los diez mercadillos de Navidad más hermosos del mundo. Los mercadillos navideños se celebran en varias plazas de la capital, sin embargo, los más buscados se encuentran en la Plaza de la Ciudad Vieja y en la Plaza de San Venceslao. Al otro lado, en la Plaza de la República, en la Plaza de la Paz o en el patio del Castillo de Praga reina un ambiente más íntimo y no suele haber tanta gente.

Productos de diferente tipo se venden en casetas de madera con techos rojos. En estas tienditas al aire libre pueden conseguir, sobre todo, varias artesanías relacionadas con la época navideña, es decir, decoraciones, velas aromáticas, coronas de adviento, o juguetes en madera. Además, pueden probar alguna de las delicias tradicionales de la temporada como son las castañas asadas, salchichas a la parrilla, bizcochitos de vainilla, panes de jengibre u otros dulces típicos. Y si les da frío por el clima del invierno checo, encontrarán muchas opciones como calentarse, desde la antigua bebida aguamiel, grog preparado a base de ron o coñac, hasta diversos tipos de ponches y el delicioso vino tinto caliente con clavel y canela. El vino caliente viene servido esta vez en unas tazas de cerámica con diferentes diseños relacionados con los panoramas de Praga y personalidades de la historia checa.

Las tiendas de los mercados principales en Praga están abiertas todos los días (del 2 de diciembre al 6 de enero) desde las diez de la mañana hasta las diez de la noche, algunos puestos de comida permanecen abiertos hasta la medianoche.

En las plazas pueden admirar también hermosos árboles de Navidad y otras decoraciones. El abeto vivo de la Plaza de la Ciudad Vieja encendió sus luces por primera vez el 2 de diciembre. El acto empezó a las cuatro y media de la tarde bajo los tonos del poema sinfónico Mi Patria del compositor checo Bedrich Smetana. Debajo del árbol, decorado con objetos de paja y unas 600 luces en forma de estrellas, se encuentran dos pesebres, uno de ellos cuenta con figuras y animales vivos. Las decoraciones combinan los colores tradicionales: verde, blanco, dorado y rojo, y están inspiradas en las tradiciones populares checas e historia del país. El puente panorámico está decorado con siluetas luminosas de los portales góticos de la Catedral de San Vito.

En el escenario multifuncional, construido especialmente para tal fin en esta plaza, se dan presentaciones folclóricas, de coros de niños que cantan villancicos, de bandas musicales u obras de teatro. Aparte, varias iglesias y teatros de Praga ofrecen conciertos navideños, en cuyos programas no puede faltar la misa navideña checa del compositor Jan Jakub Ryba, denominada Hala, maestro, levántate.

No obstante, sería una pena quedarse sólo en Praga. También otras ciudades checas celebran la época del adviento de manera muy bonita y tal vez más tranquila. Por ejemplo, el hermoso centro histórico de Olomouc se convierte en una escena cultural interesante con conciertos de música, mercadillos,  un pesebre de madera, pero también una pista de hielo pública, y una variedad destacada de ponches que llevan condimentos especiales.

Cesky Krumlov, la joya arquitectónica del sur del país, muestra en invierno su cara diferente, una cara de tranquilidad y poesía. Pueden hacer un recorrido por las calles pintorescas de la ciudad, visitar el mercado de adviento en la plaza principal o la feria de artesanías en el patio del castillo local. Una de las atracciones más llamativas de la época de adviento en la ciudad consiste en el pesebre viviente que presenta el cuento bíblico con canciones y danzas.

Fuentes: KudyZnudy.cz, Prague.eu. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.

Asocheca celebró la fiesta de San Nicolás

El sábado 3 de diciembre, se realizó un lindo encuentro para celebrar con anticipación el día de San Nicolás. El evento, organizado por Asocheca en cooperación con la Embajada de la República Checa en Bogotá, tuvo lugar en la residencia del señor embajador Miloš Sklenka.

La fiesta de San Nicolás (6 de diciembre), llamado Mikuláš en checo, pertenece entre las tradiciones checas más importantes de la época navideña. La figura central, vestida de rojo con hábito de obispo y un báculo pastoral en la mano, es un personaje legendario que les trae regalos a los niños el 5 de diciembre por la noche. Suele estar acompañado por un ángel y un diablo, que juntos recorren las calles de las ciudades entrando de casa en casa. El demonio se encarga de asustar a los niños, el ángel representa el papel del bueno.

San Nicolás les pregunta a los niños cómo se han portado, y les pide que canten una canción o reciten un poema. Al final, los niños buenos reciben dulces o frutas, y los que no se han portado bien, pueden recibir cáscaras de papas o un trozo de carbón.

De acuerdo con esta tradición, los hijos y nietos de los miembros y otros amigos de Asocheca y la Embajada checa tuvieron que demostrar a los tres personajes de la fiesta sus capacidades para recibir dulces.

 

Un poco más sobre la leyenda de San Nicolás …

La figura de San Nicolás está inspirada en la de un obispo cristiano, San Nicolás de Bari, obispo de Myra en la actual Turquía, en el siglo IV, que fue muy venerado por los cristianos de la Edad Media.

De él se cuentan cientos de historias, especialmente narrando sus milagros y sus bondades para con la gente pobre. Su mítica fama de repartidor de obsequios se basa en una historia que cuenta que un empobrecido hombre, padre de tres hijas, no podía casarlas por no tener la dote necesaria. Enterado de esto, Nicolás le entregó, al obtener la edad de casarse, una bolsa llena de monedas de oro a cada una de ellas. Se cuenta que todo esto fue hecho en secreto por el sacerdote quien entraba por una ventana y ponía la bolsa de oro dentro de los calcetines de las niñas, que colgaban sobre la chimenea para secarlos.

Cuando más adelante (ya en el siglo XVI) San Nicolás se convirtió en una festividad familiar, se impuso la costumbre de poner los zapatos junto a la chimenea. Según la tradición, San Nicolás baja por la chimenea de noche y coloca los regalos en los zapatos de los niños, generalmente, dulces y juguetes. Esta tradición sigue manteniéndose viva.

La televisión checa está buscando huellas checas en Colombia

Asocheca ha recibido la solicitud del camarógrafo Vladimír Simek y la geógrafa Kamila Simková, quienes trabajan para la televisión checa y buscan interesantes historias de los compatriotas checos (vivos o muertos) para incluirlos en su programa. El programa se enfoca en las huellas que han dejado los checos en América Latina, y ahora el tema que se está preparando es sobre Colombia.

En la página de la televisión checa pueden encontrar vídeos (en checo) que hablan de diferentes descubrimientos y aportes que hicieron los checos en varios países latinoamericanos. Por ejemplo, un programa presenta la historia del etnógrafo checo Jaroslav Soukup quien llegó a Perú como misionero, pero pronto se empezó a dedicar al estudio de la naturaleza local, particularmente la flora en las orillas e islas del lago Titicaca. Publicó uno de los diccionarios de plantas más importantes de Perú. Los autores del programa documentaron también huellas que dejaron cinco botánicos checos, entre ellos Benedikt Rézl, el rey de orquídeas que se instaló en México.

Los documentalistas emprendieron además un viaje a Ecuador para seguir los pasos de dos famosos viajeros checos Hanzelka y Zikmund. Fueron ellos quienes hace 50 años llegaron al corazón de la selva ecuatoriana para conocer la vida del temido pueblo de los cazadores de cabezas. Sin embargo, en Ecuador encontraron también otras huellas checas como es el legado del cervecero checo en Guayaquil, el trabajo de la familia Kubeš que se instaló en la parte oriental de Ecuador, y la obra de una artista checa, una de las más destacadas en el país, que produce su propio papel de diferentes plantas. Otro programa se centró en nuevos detalles sobre la vida del viajero y botánico A. V. Fric quien se interesaba por comunidades indígenas, particularmente en el territorio de Brasil, norte de Argentina y Paraguay.

A los autores del programa les gustaría contactarse con las personas que puedan ayudarles antes de iniciar su viaje a Colombia que está planeada para el primer o segundo semestre del año próximo (2018).

Por lo tanto, si conocen la historia de algún compatriota que ha dejado una huella interesante e importante de la República Checa en Colombia, contáctenos, por favor, al correo info@asocheca.org para que podamos enviar sus propuestas y datos a los documentalistas de la televisión checa.

La celebración de la fiesta nacional de la República Checa – fotos

El viernes 27 de octubre de 2017 Asocheca junto con los representates de la Embajada de la República Checa en Bogotá, compatriotas checos y otros invitados celebró la fiesta nacional que conmemora la fundación del estado independiente de Checoslovaquia el 28 de octubre de 1918 (más información aquí). La recepción, organizada por el señor Embajador Milos Sklenka, y su señora Peithi García, tuvo lugar en las instalaciones agradables del hotel DoubleTree by Hilton en Bogotá. El evento empezó a las 6 p.m., la parte oficial terminó a eso de las 8 p.m.

Como en los años anteriores, a la recepción asistieron también varios representantes de las instituciones del Estado colombiano, del cuerpo diplomático en Colombia, de la fuerza pública, empresarios y otros amigos de la República Checa.

Después de que sonaran los dos himnos, tanto el checo como el colombiano, el Embajador checo dio un discurso en el cual destacó diferentes formas de cooperación entre los dos estados, incluyendo proyectos económicos, de educación y de cultura. A continuación, el Embajador otorgó la Medalla al Mérito Jan Masaryk a cuatro destacados directores de cine y cineastas colombianos, presentando de manera breve su trayectoria profesional. La condecoración la recibieron: Jorge Alí Triana, Jaime Santos, Leopoldo López y Pepe Sánchez, el último como un homenaje póstumo que fue entregado a su hermano Carlos. Todos ellos se formaron hacia los años sesenta en la entonces Checoslovaquia, y han desempeñado papeles importantes en el ámbito de la cultura audiovisual (más información aquí).

Los invitados pudieron probar algunas delicias y postres. Además, durante la noche se sirvió no solamente el vino tinto y blanco, sino también la exquisita cerveza checa que está entrando al mercado colombiano bajo la marca Czechvar.

En dos salas pequeñas de exposición se presentaron paneles con fotos de los sitios turísticos más importantes e interesantes del país.

Al final tuvo lugar un hermoso concierto del talentoso cantautor bogotano Cristian Báez quien con sus compañeros presentó una parte de su producción, pero cantó también algunas canciones colombianas favoritas.

Nota: Asocheca da gracias a la Embajada de la República Checa en Colombia por facilitarle las fotografías del evento.

Entrevista con la directora de Asocheca – Eliska Krausova

La revista STYLEnew publicó una entrevista con la señora Eliska Krausová, directora de la Asociación colombo-checa (Asocheca). A continuación les brindamos la traducción de la entrevista.

ELISKA KRAUSOVÁ: “¡Me gusta relacionar Chequia y Colombia!”

Eliska Krausová tiene un encanto, carisma y energía que lo puede cautivar. La hermana del reconocido escritor Ivan Kraus y del famoso moderador Jan Kraus vive en Colombia desde el año 1968. La estudiante de francés y de español en la Facultad de Filosofía en Praga llegó allí en aquella época para realizar una estadía lingüística. Los acontecimientos de agosto del mismo año (nota: 1968 – ocupación del territorio checo por las tropas soviéticas), sin embargo, dirigieron el rumbo de su vida de otra manera. A su casa ya no volvió.

La época sin Skype e Internet
En Bogotá terminó sus estudios universitarios y empezó a trabajar como profesora de lenguas. Hasta ahora ejerce su profesión en la universidad bogotana donde más de 25 años desempeñaba el cargo de la jefa de Sección de las relaciones internacionales. Es fascinante que en la época de la totalidad, de la familia de Eliska cuatro de los cinco hermanos salieron para el exterior. Por lo tanto su mamá escribía sin cesar centenas de cartas usando un papel carbón. Las escribía a sus hijos. En lugar de contacto físico y una charla normal. En nuestros días de aplicaciones de chat y llamadas por Skype difícilmente podemos imaginar algo así. Eliska en la Colombia lejana incluso encontró a la pareja de su vida, don Ignacio. Pasaron juntos 38 años felices. Sobre cuánto tiene a Colombia guardada en su corazón habla también el hecho que se quedó en el país incluso después de la muerte repentina de su esposo. No obstante, a Praga viaja regularmente. Además, trata de entrelazar sus dos hogares cada vez más.

Los dibujos de los niños de Terezín
Por tal motivo fundó una organización sin ánimo de lucro denominada Asocheca, y una de sus primeras actividades consistió en preparar una exposición itinerante de los dibujos de los niños de Terezín, la cual trajo a Colombia. La exposición fue prestada por el Museo Judío de Praga. “Tienen que tener en cuenta que Colombia es 17.5 veces más grande que la República Checa”, explica Eliska. “Sin embargo, nuestra exposición ya ha pasado por casi todas las ciudades grandes, se exhibe también en las escuelas secundarias y en las sociedades judías. En todas partes su legado repugnante se ve recibido de manera muy emotiva. De hecho la exposición misma encuentra su camino hacia los espectadores.” Eliska coopera en Bogotá con la Embajada checa. Gracias a esto, los colombianos pudieron disfrutar también de la Semana de la República Checa en Bogotá. Por otra parte, gracias a ella se presentaron en la feria del libro las escritoras Radka Denemarková y Markéta Pilátová, y la traductora de español Anezka Charvátová. Por su labor, Eliska fue galardonada por el ministro del exterior con el premio Gratias Agit que se otorga por divulgar el buen nombre de la República Checa en el extranjero. A través de Asocheca, Eliska Krausová trata de unir en la medida de lo posible las historias de ambos países. Nos alegra que durante su visita a Praga nos haya mostrado, con qué sitios en la República Checa está relacionada ella misma.

1. La Iglesia Santa María de la Victoria (Niño Jesús de Praga)
“El Niño Jesús de Praga es para todos en América Latina todo un término”, dice Eliska con sonrisa. “El famoso Bambino di Praga fue traído a las tierras checas en la mitad del siglo XVI por Maria Maxmiliána Manriquez de Lara, la novia de Vratislav. ¡Los turistas de habla española llegan a ver a Bambino durante su visita a Praga como primera parada! A mí también me gusta mucho la atmósfera de la iglesia. ¡Pero no solamente a mí!
Ya que la fama del Niño Jesús de Praga es realmente enorme en América del Sur. Por tal motivo en Colombia nuestra Asocheca está preparando un proyecto que pueda mostrar la conexión entre los dos países tan lejanos y tan diferentes. Uno de dos colombianos les dirá que Praga es un lugar que por el Niño Jesús tiene que visitarlo también él mismo algún día de su vida.

2. ¡Amo tranvía!
“¡Disfruto del viaje en tranvía ya simplemente por el hecho que en Bogotá no hay tranvías! Me gustan mucho particularmente las líneas 17 y 22. El Teatro Nacional, el Castillo de Praga… lugares maravillosos que le afectan profundamente también en el momento cuando los está mirando desde la ventana de un tranvía.”

3. La ciudad judía
“La ciudad judía es mágica. Adentro guarda un secreto, una belleza y un dolor enorme. Lo puede percibir en cada paso. Tenemos en nosotros la mitad de judaísmo por parte de nuestro papá. Él mismo pasó 6 años en un campo de concentración. De esos lugares nunca volvieron 70 de sus familiares. Mi hermano Michael ahora está indagando muy intensamente sobre nuestros predecesores. Es sumamente interesante para nosotros. Por ejemplo, a uno de ellos lo encontró entre los niños de Vinton.

4. La Facultad de Filosofía de la Universidad Carolina
“La época estupenda de mis estudios universitarios. Sobre todo, la cátedra de lenguas románicas – aquí es mi Alma Mater. El lugar que posee un encanto especial para mi incluso después de muchos años. ¡Del corazón no va a desaparecer así no más! ¿Sabe qué es lo que me sorprende? Desde la época de mis estudios no ha cambiado mucho por aquí. ¡Me parece que solamente salí de una clase ayer y hoy de nuevo regreso por estos lados! Saben, en esta universidad estudió también mi hermana Katerina. Después de su muerte súbita nuestra familia fundó en su memoria el Premio Katerina Krausova, que financiamos. Está destinado para el mejor trabajo en el área de la filología románica. Al principio la que más se comprometía con este asunto fue nuestra mamá Bozena. Después de su muerte asumimos el relevo, y cada año nos encontramos con mis hermanos durante la entrega del premio.”

5. El Estudio Rubín
“¡La época fenomenal de mis sueños sobre llegar a ser una actriz! ¿Saben que yo soy de hecho un tanto desdeñada Sarah Bernhardt? En todo caso, amaba Rubín. Me acuerdo de Radim Vasinka que arreglaba ese espacio de sótano desolador. Recuerdo momentos estupendos con Tána Fischerová y Jirí Ornest. Con ellos cursaba clases dramáticas y soñábamos con el futuro en el teatro. Finalmente estudié idiomas, ¿pero el Estudio Rubín? ¡Jamás me olvidaré de él!

Texto: Alena Štrobová. Fotos: Dagmar Hájková.

Fuente: www.stylenew.cz.

Elecciones para la Cámara de Diputados – ciudadanos checos pueden registrarse y votar en la Embajada checa

En octubre de 2017 se celebrarán las elecciones para la Cámara de Diputados del Parlamento de la República Checa. También los ciudadanos checos que viven o durante las elecciones estarán en el exterior, incluyendo Colombia, podrán votar por los candidatos, esta vez por aquellos inscritos en la región de la Bohemia Central. La región fue sorteada por la Comisión Nacional Electoral el 5 de mayo de 2017.

Los días de las elecciones en la República Checa son el jueves 19 de octubre, el viernes 20 de octubre y el sábado 21 de octubre. En caso de votar en la Embajada checa en Bogotá, la fecha será precisada más adelante. Pueden votar todos los ciudadanos checos quienes por lo menos el segundo día de las elecciones cumplirán la mayoría de edad, es decir 18 años.

Los ciudadanos checos que estarán en los días indicados arriba en el territorio de Colombia, Panamá o Costa Rica, pueden participar en las elecciones cumpliendo con las siguientes instrucciones:

Posibilidades de votar en las elecciones para la Cámara de Diputados del Parlamento de la República Checa en 2017 en el exterior (en checo).

Información sobre la manera de votación en las misiones diplomáticas de la República Checa en el exterior (en checo).

Todos los interesados en la inscripción al Listado Electoral Especial, administrado por la Embajada de la República Checa en Colombia, tienen que contactarse directamente con la Embajada a través del correo: consulate_bogota@mzv.cz. La solicitud de ser inscrito tiene que ser entregada / enviada a la Embajada checa a más tardar el día 10 de septiembre de 2017, es decir, unos 40 días antes de las elecciones.

Fuente: www.mzv.cz/bogota. Foto 1, foto 2.