cultura

Asocheca celebró la fiesta de San Nicolás

Este año otra vez en la presencialidad, la Asociación de amistad colombo-checa junto con la Embajada de la República Checa en Bogotá, los compatriotas checos y sus familiares celebraron la tradicional fiesta de San Nicolás. El evento tuvo lugar el sábado 4 de diciembre en las horas de la tarde en la terraza del edificio donde la Embajada tiene su sede.

Unos veinte niños, sus padres y abuelos recibieron una tarea especial al llegar: hacer con las partes de pan de jengibre una casita y decorarla de manera creativa.

La programación culminó con la presencia del trio típico de la fiesta – un ángel, un diablo y San Nicolás. El diablo realmente daba miedo, sin embargo, el angelito simpático no lo dejaba acercarse mucho a los niños. Los pequeños cantaron, otros recitaron poemas, y por su esfuerzo recibieron de las manos de San Nicolás un paquete de dulces y un calendario de adviento con chocolates. No hizo falta ni un delicioso refrigerio servido al final del encuentro.

¡Asocheca les desea una linda temporada de adviento!

Compartimos con ustedes este vídeo donde los niños de la familia Pinzon Kutilova cantan un villancico tanto en checo como en español. Como el año pasado, la grabación forma parte de la iniciativa de la plataforma Krajane.net. Los interesados pueden votar por el mejor vídeo en su página web de Facebook aquí.

Según la directora de Asocheca, Eliska Krausová: “La situación causada por el covid que sigue repitiéndose nos quita a todos no solo la alegría, sino también la energía y nos hace más difíciles las condiciones para cualquier cooperación. Sin embargo, a pesar de todo esto queremos contribuir con este corto vídeo al proyecto de villancicos de este año. El grupo de los cantantes es un poco más limitado que el año pasado, pero hicimos el esfuerzo y creo que es bueno no perder la esperanza por completo. Espero que nuestro pequeño aporte ayude a recordar a los compatriotas en Colombia.

Fuente: Cesky.radio.cz.

El cristal y la bisutería de Bohemia en Jablonec nad Nisou

En Jablonec nad Nisou, una pequeña ciudad en el norte de la República Checa, se encuentra un museo muy especial. Es la única institución del país dedicada exclusivamente a la tradición del cristal de Bohemia, reconocido a nivel mundial. Además, los visitantes tienen la oportunidad de familiarizarse con el proceso de su fabricación, es decir, cómo y de qué materiales se produce el vidrio, cómo se llevan a cabo los procesos del refinado, la grabación y la pintura.

Las primeras vidrieras se establecieron en la región en el siglo XIV y, después de siete siglos, aproximadamente el 65% de la joyería mundial se producía en esta urbe, conocida por los checos justamente como la ciudad del vidrio y la joyería. Los empresarios industriales y artesanos locales, impulsados por la necesidad de preservar este patrimonio cultural en la región, establecieron el primer museo dedicado a estos oficios tradicionales en 1904. Tras varios traslados, el museo se asentó en un edificio de estilo modernista. En 2020, el edificio principal se amplió con un edifico en forma de piedra de vidrio tallado, diseñado por el arquitecto Michal Hlavácek, que obtuvo el título de Construcción del Año 2020.

Desde la década de 1970, las personas encargadas del museo han estado recolectando las piezas de vidrio de todo el país. Por lo tanto, hoy en día, la institución dispone de la segunda colección más grande del país, después del Museo de Artes Aplicadas de Praga.

Una parte de la exhibición permanente, titulada El jardín mágico: la exposición de cristal de Bohemia desde hace siete siglos, presenta el desarrollo de la vidriería checa y las historias relacionadas con su producción. Abarca más de 1300 objetos y es diseñada según el principio de un jardín francés. En otras palabras, hay una calle principal, muchas calles laterales, rincones con objetos expuestos y una iglesia, simbolizada por una campana que viene de la iglesia más antigua de Jablonec. Se encuentra también una fuente hermosa que en 1925 ganó el Grand Prix de París.

Entre las numerosas piezas de importancia histórica pertenece, por ejemplo, un conjunto de vasijas diseñado en 1913 para el sucesor del trono austríaco, piezas de vidrio prensado y cortado del periodo de entreguerras o una decoración de cristal de la lujosa marca austríaca Riedel. Otra mirada a la vidriería artística checa se ofrece a través de la obra del maestro de figuras de cristal Ales Brychta y los objetos de artistas checos que han expuesto sus obras en diferentes ediciones de la Exposición Universal.

La exposición a la vez permite observar los cambios del gusto a través de los tiempos. En la sección del Art nouveau se ven muchas piezas abundantemente decoradas e inspiradas en el Oriente, mientras que actualmente, el más popular es el vidrio tallado con bordes extensos y formas limpias, con una demanda mínima de vidrio dorado y pintado.

Otra parte de la colección del museo luce piezas de bisutería fabricadas a partir de vidrio y metal. Los vidrieros locales comenzaron a aprovechar el vidrio que se producía allí para crear joyas semiacabadas que luego se comercializaron. De hecho, a finales del siglo XIX y en la primera parte del siglo XX se adoptó el término Productos de Jablonec. La ciudad era un centro comercial y de producción muy importante a nivel internacional. En el museo, aquella época de mucha prosperidad se refleja en la sección denominada La Historia Infinita, organizada según el modelo de las antiguas casas de exportación y comercialización de la joyería. Está ordenada por mercancías, manteniendo el vidrio, el metal y la madera por separado.

Las piezas exhibidas retratan el desarrollo histórico de la decoración personal desde la Edad del Hierro hasta el modernismo. Uno de los objetos más interesantes es el collar más largo del mundo, creado en 1994 e inscrito en el Libro Guinness de los Récords. Mide 220 metros y está hecho de 9000 perlas. Los visitantes pueden conocer las técnicas decorativas de la bisutería a través de pantallas táctiles.

En el museo pueden admirar también unas 2000 piezas de monedas y medallas, un acuario con figuras de peces hechas de perlas resplandecientes o los calendarios más exitosos de la antigua joyería Jablonex. Otro fenómeno particular de la región son los botones de vidrio prensado, un accesorio imprescindible en el pasado. En julio de 2022 se instalará en el segundo piso del museo una exhibición dedicada a los adornos navideños de Bohemia.

Fuente: Espanol.radio.cz (adaptado). Foto 1, foto 2, foto 3 – 4.

El reconstruido castillo de Helfštýn recibió el Premio Checo de Arquitectura

La República Checa se destaca por la cultura de los castillos. De hecho, en el país se encuentran aproximadamente 2500 monumentos de este tipo. Teniendo en cuenta la superficie y población checa, se trata de uno de los países con mayor densidad de castillos en todo el mundo. Entre los más interesantes pertenecen los castillos amueblados y repletos de objetos privados como adornos, cristalería y hasta diarios que permiten imaginar cómo se vivía en distintos períodos de la historia.

Si bien los castillos más conocidos y más visitados por los extranjeros son los ubicado en los alrededores de Praga, hay otros que resaltan por sus particulares características. Uno de ellos es el castillo de Helfštýn en la región de Olomouc, a 15 kilómetros al este de la ciudad de Prerov. Se alza en una pequeña colina boscosa y esconde una historia tan larga y movida como la propia República Checa.

Helfštýn, establecido en el siglo XIII, fue asediado y cambió de propiedad infinidad de veces. En total, fueron ocho siglos durante los cuales el castillo fue testigo, y a veces, hasta protagonista del pasado checo. Vivió las escaramuzas suecas y danesas en plena Guerra de los Treinta Años o los tiempos en los cuales protegía de manera inexpugnable a Moravia de la amenaza turca. Las labores de conservación del castillo se iniciaron a principios del siglo XX y para la década de los 70 se desarrollaban allí extensas investigaciones arqueológicas.

Recientemente, el Instituto del Patrimonio Nacional convocó un concurso con el fin de reconstruir este monumento importante. La institución finalmente eligió a los arquitectos Miroslav Pospísil y Martin Karlík quienes se volvieron los artífices de hacer realidad este proyecto que recibió el Premio de Arquitectura Checa de este año.

Los jóvenes arquitectos se esforzaron en crear un conjunto ecléctico que combinara el estilo original del lugar con una visión más moderna. Por eso conectaron la planta baja con los niveles superiores dentro de los propios muros. También agregaron una serie de terrazas con el fin de permitir a los visitantes contemplar el paisaje de la campiña morava que rodea el castillo. A la vez, enfocaron su trabajo en adaptar los exteriores para hacer los accesos más transitables. El castillo asimismo cuenta con los techos de vidrio dado que los arquitectos quisieron mantener la característica anterior del monumento donde la luz entraba en las habitaciones desde arriba.

El jurado de la Cámara Checa de Arquitectos, la entidad que otorga el premio, resaltó lo valiente e innovador que fue esta propuesta. No se trató de un simple trabajo de conservación, sino que los arquitectos decidieron dar un paso más allá incorporando una nueva adición al edificio histórico.

El Premio de Arquitectura busca promover y difundir los proyectos más interesantes de los profesionales del sector. En la edición 2021, varios trabajos recibieron también distinciones honoríficas por parte del jurado. Por ejemplo, la reconstrucción del restaurante del Salón 17 de noviembre de la Facultad de Humanidades de la Universidad Carolina de Praga, a cargo de la firma Kuba & Pilar, o el Centro Comunitario en la ciudad de Zidlochovice, en Moravia del Sur, diseñado por el estudio Jura et consortes.

Fuentes: Espanol.radio.cz-1 (Juan Carlos Ferradans, Tom McEnchroe), Espanol.radio.cz-2. Foto 1, foto 2 – 3.

El artista checo Mikuláš Medek cumpliría 95 años

El 3 de noviembre de 1926 nació uno de los artistas plásticos checos más destacados del siglo XX, Mikuláš Medek. El pintor, gráfico, ilustrador y poeta fue hijo del escritor, legionario y general Rudolf Medek. Su abuelo fue el impresionista Antonín Slavícek. Por el uso excesivo de analgésicos, Mikuláš Medek sufrió una perforación del estómago y una hemorragia interna. Fue transportado al hospital, operado, pero aún así dos días después, el 23 de agosto de 1974 falleció, a los 48 años de edad.

Durante su corta vida, el artista logró generar una abundante producción de pinturas. Cubrió un amplio arco de estilos; empezando con el expresionismo y el cubismo jubilar, pasando por una interpretación personalizada del surrealismo y del existencialismo. Según varios críticos de arte, la obra de Medek es el resultado de tres décadas de inagotable imaginación y sensibilidad. Tocó lo abstracto y hasta se convirtió en el representante más destacado del llamado informel checo, corriente enfocada en la abstracción estructural y expresiva.

Más adelante, retornó a lo figurativo, y después desarrolló su propio sendero filosófico del concepto de «obra». Marchó, sin duda, por su propio sendero y tuvo una posición tan fuerte que logró no sucumbir ante las fuertes presiones artísticas y sociales de su época. Su ininterrumpida carrera artística se vio marcada por su personalidad dinámica, a veces reflejada en sus trabajos.

En su obra prevaleció la estética y el color incluso en los años más difíciles de su vida. El artista tenía una relación particular con los colores. Amaba el azul y el rojo, los consideraba perfectos y absolutos. Al contrario, el verde y el café le parecían sucios y aburridos. Paulatinamente, en sus obras se abrieron camino ruedas y palancas, simples mecanismos que introducían el mundo de la tecnología. Creó también grandes obras para los interiores de varias iglesias, enmarcadas en una perspectiva espiritual. Entre las más famosas figura una cruz azulada con un sol amarillo en el centro que se encuentra en el altar del templo en Jedovnice (Moravia).

Como varios de sus compañeros en la década de los cincuenta, también Medek fue censurado por el régimen comunista y no pudo exhibir sus obras. A principios de esa década, en su obra permea la realidad de la Guerra Fría, el terror estalinista y la pérdida de perspectiva. Su legado artístico fue reconocido mucho más tarde, hoy en día sus trabajos se subastan por millones.

Entre los trabajos más notables de la colección de Medek pertenece, por ejemplo, la obra Discusión que data de mediados de los cincuenta, Desnudo entre espinas de la misma época o Mesa de un proyectista de torres, llevada a la tela en 1968.

Fuentes: Espanol.radio.cz-1, Espanol.radio.cz-2, ViviendoPraga.com. Foto 1, foto 2, foto 3.

La exposición de los dibujos de niños de Terezín en el Colegio Santa María en Bogotá

El viernes 1 de octubre, la Asociación de amistad colombo-checa (Asocheca) y el Colegio Santa María (Bogotá) inauguraron la exposición Siempre volveré a vivir. Más de 40 dibujos y poemas que reflejan el sentir y vivencia de los niños judíos en el campo de concentración de Terezín, durante la Segunda Guerra Mundial, se encuentran exhibidos hasta el 13 de octubre. Para asistir, deben enviar un correo a colegiosantamaria@csm.edu.co.

Una película checa en la cartelera de Cine Colombia

En estos días en las salas de Cine Colombia en Bogotá (Av. Chile y Calle 100), los interesados pueden ver también una película de origen checo. Se llama El Charlatán, y es dirigida por la destacada directora polaca Agnieszka Holland.

Se trata de un drama biográfico del cual se ha hablado mucho en la República Checa. Esta historia de un controvertido curandero Jan Mikolásek fue elegida entre las quince mejores películas internacionales de la Academia Cinematográfica del Arte y las Ciencias para los premios Óscar. El papel protagonista es interpretado por el reconocido actor checo Ivan Trojan, pero también interviene su hijo Josef, una promesa del cine checo contemporáneo.

Desde muy joven, a Jan Mikolásek le fascinaron las plantas y sus propiedades medicinales. Pronto, se convirtió en uno de los mayores “sanadores” de su época. Sin embargo, él mismo tuvo que luchar con sus propios demonios. Con el paso del tiempo, se enfrentó a nuevos poderes y a la arbitrariedad política. En los años treinta, durante la época de la guerra y posguerra, dedicó su vida a tratar sin distinción a ricos y pobres, a los nazis durante la ocupación y a los comunistas después de la guerra.

Mikolásek era un hombre sin cualificación médica pero con un talento excepcional para diagnosticar y curar con hierbas medicinales algunas dolencias que resultaban un misterio para los profesionales. Su popularidad acabó por irritar a las autoridades políticas. Durante el régimen comunista lo encarcelaron por sus habilidades y experiencias. La sentencia le obligaba a la confiscación de todos sus bienes y la pérdida de derechos y libertades civiles.

En la película hay momentos de todo tipo, divertidos, trágicos y curiosos. Se rodó en diferentes partes de la República Checa, por ejemplo, en la ciudad de Susice, en Bohemia del Oeste, en los alrededores del pequeño pueblo Hartmanice, en Jaromer, al norte del país y cerca de la frontera con Polonia, y, por supuesto, en Praga.

El largometraje no llega a dar respuestas claras. Al contrario, se va hundiendo cada vez más en los lodos de la historia bélica y comunista, por lo cual surgen preguntas nuevas. La interpretación del final del filme depende del espectador y de la postura que tome hacia Mikolásek y su prodigioso talento.

Fuentes: CineColombia.com, VisitCzechRepublic.com. Foto 1, foto 2.

Colombia como el invitado de honor en el Festival Ibérica

El festival de culturas iberoamericanas conocido como Ibérica llega a su 18a edición este año. El evento tiene lugar del 19 al 29 de agosto en Brno, Praga y Cechy pod Kosírem. Los visitantes pueden disfrutar, entre otras cosas, de la atmósfera especial de la apasionada música de América del Sur.

En esta ocasión, el país invitado de honor es Colombia, cuya cultura se refleja, por ejemplo, en la muestra de cine hispano en el marco del Art Cinema. Los cinéfilos pueden ver cinco películas colombianas, subtituladas al checo.

La huella colombiana enriquece también la dramaturgia de las representaciones musicales. Das Kollektiv es el dúo colombo-austríaco que mezcla de manera única el sonido del acordeón y la flauta. Los conciertos se darán en el club Jazzdock de Praga y en el patio del palacio del Gobernador en la Plaza Morava en Brno.

De Colombia provienen también los autores Mantilla-Chaparro, radicados en Alemania. Su instalación artística Unibirds, inspirada en la inmensa biodiversidad de Colombia, está expuesta durante todo el festival en el Pasaje Alfa.

El 20 de agosto se celebrará el concierto de gala en el castillo Spilberk de Brno. Los protagonistas serán los mejores artistas de la escena de flamenco contemporáneo, liderados por la bailadora María Moreno. Esta emergente estrella del flamenco baila de la misma manera como respira. El bailes es algo tan natural para ella que incluso las secuencias más exigentes parecen fáciles y simples en su interpretación.

María vive por bailar desde que era una niña. Teniendo apenas 8 años fue aceptada en el Conservatorio de Danza de Cádiz, su ciudad natal. Desde entonces ha recorrido varios continentes y ha ganado numerosos premios. Sin embargo, en la República Checa actuará por primera vez, presentando su proyecto más reciente denominado Recreo.

El programa completo está disponible en la página web del festival: iberica.cz.

Otras fuentes: Facebook.com/Festival.Iberica, Novinky.cz.

Escuchen la charla completa con el escritor checo Ivan Kraus – FILBO 2021

El sábado 14 de agosto a partir de las 6 p.m., se dio la conversación denominada En otro país que forma parte del programa de la Feria Internacional del Libro de Bogotá. El autor checo Ivan Kraus conversó con Daniel Samper Pizano sobre su novela El caballo no come ensalada de pepino, editada por primera vez en español por la editorial colombiana Rey Naranjo. La conversación se transmitió en vivo en la página web del diario El Tiempo (aquí).

La primera Semana Colombiana en la República Checa

La capital checa se vistió de color rojo, azul y amarillo celebrando la primera edición del festival cultural Semana Colombiana que se lleva a cabo del 7 al 14 de agosto. El evento pretende dar a conocer la riqueza de la cultura colombiana, contribuir al entendimiento mutuo y estrechar lazos entre ambos países. El programa lleno de actividades interesantes promete a los visitantes vivir experiencias extraordinarias.

La idea de dedicar toda una semana a Colombia surgió en el seno de la Asociación de Colombianos en la República Checa (Asocol) que apoya a sus paisanos en el proceso de integración y acerca a los checos la auténtica cara de su país. De acuerdo con Sandra Casallas, del comité organizador, el evento surgió a raíz de puro amor y cariño por Colombia. Se trata de una iniciativa de voluntarios, organizada con corazón, y esta esencia de la cultura colombiana se refleja en todas las actividades en su pleno esplendor. El festival invita a todos a disfrutar de folklor, música, arte, artistas, deportistas y comida. De hecho, es la primera vez en que se reúne la cultura colombiana para integrarse a la cultura checa y mostrar a la comunidad checa quienes son los colombianos, presentar la cara linda de Colombia.

Para facilitar este acercamiento cultural, el festival resalta los vínculos existentes entre ambos países. Uno de ellos es el talento colombiano cultivado en la República Checa que se puede ver especialmente en la sección ‘Filmfest’. La Semana de Cine Colombiano tiene lugar en el Instituto Cervantes de Praga, Kino Svetozor y en la Escuela de Cine y Televisión de Praga (FAMU) del 9 al 12 de agosto. En total, se dan ocho películas por medio de las cuales se destaca a todos los directores colombianos que se formaron profesionalmente en la mencionada escuela FAMU, y actualmente son muy reconocidos en Colombia. Se elogia el talento colombiano que en realidad tiene historia entrelazada con la República Checa.

Por supuesto, no pueden hacer falta los sabores más y menos conocidos, pero también café y cacao. De hecho, la comida colombiana aún tiene un espacio grande por rellenar en el mapa gastronómico local. Bandeja paisa, aborrajados o mazorcada son algunos de los muchos platillos que deleitaron los paladares en ‘Colombian Food Fest’ el 8 de agosto en el Pabellón Grébovka (Pavilon Grébovka). Varias personas cocinaron todo tipo de platos que los mismo colombianos que viven en Praga no habían podido comer por años. Destacaron los talleres de café y cacao con entrada gratuita donde se dieron degustaciones y charlas. Estas actividades llamaron la atención de la gente dado que son productos que gozan del reconocimiento a nivel mundial.

Sin embargo, el festival ofrece también oportunidades para quemar las calorías adquiridas. Una de ellas es el torneo de fútbol que reunió a la comunidad colombiana el 7 de agosto. La otra invita a todos los amantes de danza a un taller de salsa. Estos eventos deportivos son organizados por la Embajada de Colombia en Viena con la intención de celebrar la independencia de Colombia que se conmemora el 20 de julio. Son espacios para juntar a los colombianos y hacer visible la salud, el deporte y unas de las aficiones más favoritas en Colombia.

Por su parte, los lectores apasionados pueden conocer el proceso de investigación sobre una curiosa historia de un paracaidista checoslovaco que luchó contra los nazis y era abuelo del escritor checo-colombiano Eduardo Bechara. La lectura de autor se celebrará el 13 de agosto en la Biblioteca Municipal de Praga.

Los niños se pueden entretener elaborando y rompiendo piñatas con la organización Niños de Praga, pintando bolsas de tela con la asociación Mili o asistiendo a actividades literarias a cargo de la Embajada de Colombia en Austria. Asimismo, tienen lugar exhibiciones de artistas colombianos y una charla destinada a los viajeros que aún no han explorado este país latinoamericano. La clausura del festival el 14 de agosto pertenecerá a la música y bailes folklóricos en el barco Avoid Gallery, situado en Náplavka, en la ribera de Rašín. Sandra Casallas y su equipo esperan mostrar la cara más auténtica de su país, cuya imagen en la República Checa frecuentemente oscila entre dos lados.

Algunos checos tienen una imagen de Colombia relacionada al narcotráfico, y no ven mucho más allá, tal vez por el tema de las series de televisión y de películas que muestran estos aspectos. No obstante, otros checos tuvieron la oportunidad de visitar el país, leen un poco más sobre la historia y la cultura, y conocen la cara agradable de Colombia como es la gente feliz, los paisajes hermosos, la comida, los artistas y deportistas.

El evento Semana Colombiana cuenta con los auspicios de la Embajada de Colombia en Austria, el Ayuntamiento de Praga 2 y el Instituto Cervantes de Praga, entre muchas otras entidades. Mayor información sobre el programa se encuentra disponible en Facebook.com/ColombianweekCZ/ y en Instagram.com/asocolcz.

Fuentes: Espanol.radio.cz (Dominika Bernáthová), Facebook.com/AsocolCZ. Fotos: Asocol.