cultura

Una película checa en la cartelera de Cine Colombia

En estos días en las salas de Cine Colombia en Bogotá (Av. Chile y Calle 100), los interesados pueden ver también una película de origen checo. Se llama El Charlatán, y es dirigida por la destacada directora polaca Agnieszka Holland.

Se trata de un drama biográfico del cual se ha hablado mucho en la República Checa. Esta historia de un controvertido curandero Jan Mikolásek fue elegida entre las quince mejores películas internacionales de la Academia Cinematográfica del Arte y las Ciencias para los premios Óscar. El papel protagonista es interpretado por el reconocido actor checo Ivan Trojan, pero también interviene su hijo Josef, una promesa del cine checo contemporáneo.

Desde muy joven, a Jan Mikolásek le fascinaron las plantas y sus propiedades medicinales. Pronto, se convirtió en uno de los mayores “sanadores” de su época. Sin embargo, él mismo tuvo que luchar con sus propios demonios. Con el paso del tiempo, se enfrentó a nuevos poderes y a la arbitrariedad política. En los años treinta, durante la época de la guerra y posguerra, dedicó su vida a tratar sin distinción a ricos y pobres, a los nazis durante la ocupación y a los comunistas después de la guerra.

Mikolásek era un hombre sin cualificación médica pero con un talento excepcional para diagnosticar y curar con hierbas medicinales algunas dolencias que resultaban un misterio para los profesionales. Su popularidad acabó por irritar a las autoridades políticas. Durante el régimen comunista lo encarcelaron por sus habilidades y experiencias. La sentencia le obligaba a la confiscación de todos sus bienes y la pérdida de derechos y libertades civiles.

En la película hay momentos de todo tipo, divertidos, trágicos y curiosos. Se rodó en diferentes partes de la República Checa, por ejemplo, en la ciudad de Susice, en Bohemia del Oeste, en los alrededores del pequeño pueblo Hartmanice, en Jaromer, al norte del país y cerca de la frontera con Polonia, y, por supuesto, en Praga.

El largometraje no llega a dar respuestas claras. Al contrario, se va hundiendo cada vez más en los lodos de la historia bélica y comunista, por lo cual surgen preguntas nuevas. La interpretación del final del filme depende del espectador y de la postura que tome hacia Mikolásek y su prodigioso talento.

Fuentes: CineColombia.com, VisitCzechRepublic.com. Foto 1, foto 2.

Colombia como el invitado de honor en el Festival Ibérica

El festival de culturas iberoamericanas conocido como Ibérica llega a su 18a edición este año. El evento tiene lugar del 19 al 29 de agosto en Brno, Praga y Cechy pod Kosírem. Los visitantes pueden disfrutar, entre otras cosas, de la atmósfera especial de la apasionada música de América del Sur.

En esta ocasión, el país invitado de honor es Colombia, cuya cultura se refleja, por ejemplo, en la muestra de cine hispano en el marco del Art Cinema. Los cinéfilos pueden ver cinco películas colombianas, subtituladas al checo.

La huella colombiana enriquece también la dramaturgia de las representaciones musicales. Das Kollektiv es el dúo colombo-austríaco que mezcla de manera única el sonido del acordeón y la flauta. Los conciertos se darán en el club Jazzdock de Praga y en el patio del palacio del Gobernador en la Plaza Morava en Brno.

De Colombia provienen también los autores Mantilla-Chaparro, radicados en Alemania. Su instalación artística Unibirds, inspirada en la inmensa biodiversidad de Colombia, está expuesta durante todo el festival en el Pasaje Alfa.

El 20 de agosto se celebrará el concierto de gala en el castillo Spilberk de Brno. Los protagonistas serán los mejores artistas de la escena de flamenco contemporáneo, liderados por la bailadora María Moreno. Esta emergente estrella del flamenco baila de la misma manera como respira. El bailes es algo tan natural para ella que incluso las secuencias más exigentes parecen fáciles y simples en su interpretación.

María vive por bailar desde que era una niña. Teniendo apenas 8 años fue aceptada en el Conservatorio de Danza de Cádiz, su ciudad natal. Desde entonces ha recorrido varios continentes y ha ganado numerosos premios. Sin embargo, en la República Checa actuará por primera vez, presentando su proyecto más reciente denominado Recreo.

El programa completo está disponible en la página web del festival: iberica.cz.

Otras fuentes: Facebook.com/Festival.Iberica, Novinky.cz.

Escuchen la charla completa con el escritor checo Ivan Kraus – FILBO 2021

El sábado 14 de agosto a partir de las 6 p.m., se dio la conversación denominada En otro país que forma parte del programa de la Feria Internacional del Libro de Bogotá. El autor checo Ivan Kraus conversó con Daniel Samper Pizano sobre su novela El caballo no come ensalada de pepino, editada por primera vez en español por la editorial colombiana Rey Naranjo. La conversación se transmitió en vivo en la página web del diario El Tiempo (aquí).

La primera Semana Colombiana en la República Checa

La capital checa se vistió de color rojo, azul y amarillo celebrando la primera edición del festival cultural Semana Colombiana que se lleva a cabo del 7 al 14 de agosto. El evento pretende dar a conocer la riqueza de la cultura colombiana, contribuir al entendimiento mutuo y estrechar lazos entre ambos países. El programa lleno de actividades interesantes promete a los visitantes vivir experiencias extraordinarias.

La idea de dedicar toda una semana a Colombia surgió en el seno de la Asociación de Colombianos en la República Checa (Asocol) que apoya a sus paisanos en el proceso de integración y acerca a los checos la auténtica cara de su país. De acuerdo con Sandra Casallas, del comité organizador, el evento surgió a raíz de puro amor y cariño por Colombia. Se trata de una iniciativa de voluntarios, organizada con corazón, y esta esencia de la cultura colombiana se refleja en todas las actividades en su pleno esplendor. El festival invita a todos a disfrutar de folklor, música, arte, artistas, deportistas y comida. De hecho, es la primera vez en que se reúne la cultura colombiana para integrarse a la cultura checa y mostrar a la comunidad checa quienes son los colombianos, presentar la cara linda de Colombia.

Para facilitar este acercamiento cultural, el festival resalta los vínculos existentes entre ambos países. Uno de ellos es el talento colombiano cultivado en la República Checa que se puede ver especialmente en la sección ‘Filmfest’. La Semana de Cine Colombiano tiene lugar en el Instituto Cervantes de Praga, Kino Svetozor y en la Escuela de Cine y Televisión de Praga (FAMU) del 9 al 12 de agosto. En total, se dan ocho películas por medio de las cuales se destaca a todos los directores colombianos que se formaron profesionalmente en la mencionada escuela FAMU, y actualmente son muy reconocidos en Colombia. Se elogia el talento colombiano que en realidad tiene historia entrelazada con la República Checa.

Por supuesto, no pueden hacer falta los sabores más y menos conocidos, pero también café y cacao. De hecho, la comida colombiana aún tiene un espacio grande por rellenar en el mapa gastronómico local. Bandeja paisa, aborrajados o mazorcada son algunos de los muchos platillos que deleitaron los paladares en ‘Colombian Food Fest’ el 8 de agosto en el Pabellón Grébovka (Pavilon Grébovka). Varias personas cocinaron todo tipo de platos que los mismo colombianos que viven en Praga no habían podido comer por años. Destacaron los talleres de café y cacao con entrada gratuita donde se dieron degustaciones y charlas. Estas actividades llamaron la atención de la gente dado que son productos que gozan del reconocimiento a nivel mundial.

Sin embargo, el festival ofrece también oportunidades para quemar las calorías adquiridas. Una de ellas es el torneo de fútbol que reunió a la comunidad colombiana el 7 de agosto. La otra invita a todos los amantes de danza a un taller de salsa. Estos eventos deportivos son organizados por la Embajada de Colombia en Viena con la intención de celebrar la independencia de Colombia que se conmemora el 20 de julio. Son espacios para juntar a los colombianos y hacer visible la salud, el deporte y unas de las aficiones más favoritas en Colombia.

Por su parte, los lectores apasionados pueden conocer el proceso de investigación sobre una curiosa historia de un paracaidista checoslovaco que luchó contra los nazis y era abuelo del escritor checo-colombiano Eduardo Bechara. La lectura de autor se celebrará el 13 de agosto en la Biblioteca Municipal de Praga.

Los niños se pueden entretener elaborando y rompiendo piñatas con la organización Niños de Praga, pintando bolsas de tela con la asociación Mili o asistiendo a actividades literarias a cargo de la Embajada de Colombia en Austria. Asimismo, tienen lugar exhibiciones de artistas colombianos y una charla destinada a los viajeros que aún no han explorado este país latinoamericano. La clausura del festival el 14 de agosto pertenecerá a la música y bailes folklóricos en el barco Avoid Gallery, situado en Náplavka, en la ribera de Rašín. Sandra Casallas y su equipo esperan mostrar la cara más auténtica de su país, cuya imagen en la República Checa frecuentemente oscila entre dos lados.

Algunos checos tienen una imagen de Colombia relacionada al narcotráfico, y no ven mucho más allá, tal vez por el tema de las series de televisión y de películas que muestran estos aspectos. No obstante, otros checos tuvieron la oportunidad de visitar el país, leen un poco más sobre la historia y la cultura, y conocen la cara agradable de Colombia como es la gente feliz, los paisajes hermosos, la comida, los artistas y deportistas.

El evento Semana Colombiana cuenta con los auspicios de la Embajada de Colombia en Austria, el Ayuntamiento de Praga 2 y el Instituto Cervantes de Praga, entre muchas otras entidades. Mayor información sobre el programa se encuentra disponible en Facebook.com/ColombianweekCZ/ y en Instagram.com/asocolcz.

Fuentes: Espanol.radio.cz (Dominika Bernáthová), Facebook.com/AsocolCZ. Fotos: Asocol.

El escritor checo Ivan Kraus en la FILBO 2021

La Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO) abre sus páginas virtuales este viernes 6 de agosto, contando con un programa lleno de eventos interesantes. Esta gran fiesta anual alrededor de los libros se prolongará hasta el 22 de agosto, y de manera virtual ofrecerá charlas para todos los gustos: novela, ensayo, superación, deportes, sociología, videojuegos y mucho más.

Entre ellas se destaca la conversación denominada En otro país cuyo protagonista principal es Ivan Kraus y su novela El caballo no come ensalada de pepino, editada por primera vez en español por la editorial colombiana Rey Naranjo. La charla, organizada en alianza con Asocheca, se realizará el sábado 14 de agosto a las 6 p.m.

Ivan Kraus (Praga, 1939) es muy conocido como autor de cuentos, llenos de un fino humor satírico. Los más editados y leídos cuentan historias de su numerosa familia a lo largo de los años Mi familia y otros terremotosLa reunión de familiaEl numero  para el cielo. Posteriormente publicó El hombre bajo su propia miradaPor favor silencioEl desayuno a mediodía. Además, de varias obras de teatro, de ensayos y numerosos artículos de periódicos y revistas. Su humor en apariencia fácil de comprender, guarda siempre una profunda reflexión sobre la condición  humana hacia la cual es implacablemente crítico.

Fuente: ElTiempo.com, FeriaDelLibro.com.

Una película checa y mucho más en el festival Eurocine 2021

En el 2021, el Festival de Cine Europeo en Colombia, conocido como Eurocine, está fuera de límites, porque “los límites, como los miedos, a menudo solo son una ilusión“. El evento tenía previsto celebrarse durante el mes de mayo, sin embargo, cambió sus fechas debido a las restricciones implementadas en diferentes ciudades del país para mitigar los contagios de Covid-19. Por tal razón, la versión número 27 se llevará a cabo del 24 de junio al 15 de julio en Bogotá, Medellín y Manizales, e incluirá tanto las funciones presenciales como las virtuales.

El programa ofrece 31 películas de 23 países europeos, entre ellas, también una película checa denominada Escuela Primaria (Obecná škola).

En 1945, poco después de la Segunda Guerra Mundial, Eda y su amigo Tonda asisten a una escuela primaria, en los suburbios de Praga, con alumnos que son famosos por tener un comportamiento tan malo que la anterior profesora enloqueció. Esta es reemplazada por Igor Hnizdo, héroe de la resistencia durante la guerra, un hombre enérgico, muy estricto, pero justo. En poco tiempo los alumnos se vuelven modelos de conducta, preparados para defender a su nuevo profesor en cualquier lugar.

La película del año 1991, nominada al premio Oscar a la mejor película de habla no inglesa, fue dirigida por el director checo Jan Sverak, un polifacético y destacado cineasta desde la Revolución de Terciopelo. De hecho, el realizador finalmente consiguió la estatuilla en 1997 por su otra obra, Kolya. Obecna skola es una propuesta sencilla y tierna, repleta de nostalgia. Ambientada entre 1945 y 1946, está planteada como una revisión de la historia checoslovaca a través de la mirada infantil, con una acertada combinación entre drama y comedia.

Funciones:
Viernes 25 de junio de 2021 – 16:20 – Procinal Américas Medellín
Domingo 04 de julio de 2021 – 15:00 – CC Gimnasio Moderno
Sala Virtual Cinemateca

Los amantes del séptimo arte pueden encontrar seis de las películas (incluyendo la película checa) disponibles en la Sala Virtual de la Cinemateca de Bogotá y, de esta manera, disfrutarlas desde cualquier rincón del país.

Entre los filmes del festival se destaca el estreno en Colombia de Respiro – las batallas de Maite Hontelé, documental sobre la reconocida trompetista holandés. Los interesados pueden incluso asistir a la charla entre la trompetista y Theresa Hoppe que se presentará vía Facebook el 24 de junio a las 6 p.m.

En la cartelera figuran también 2 películas eslovacas – Que se haga la luz (Nech je svetlo, 2019) y La Línea (Ciara, 2017). La primera trata sobre un hombre de 40 años que tiene tres hijos y trabaja como albañil en Alemania para poder mandar dinero a su familia, en Eslovaquia. Cuando regresa a casa para Navidad, descubre que su hijo mayor está metido en un grupo paramilitar y que está involucrado en la muerte de un compañero de clase. El padre tendrá que decidir qué hacer, y durante el proceso descubrirá más cosas sobre su hijo, su familia y su entorno.

La segunda película cuenta historia de Adam quien es el cabeza de familia y también jefe de una banda de criminales que trafica con tabaco a través de la frontera eslovaco-ucraniana. La coexistencia pacífica de sus mundos interconectados se ve amenazada tras la construcción de la frontera externa del espacio Schengen. El fracaso de uno de los transportes ilegales desencadena una avalancha imparable de consecuencias que obliga a Adam a cuestionar sus propios límites.

El evento cuenta no solo con novedades cinematográficas, sino también con las sociales, pues ha planeado realizar actividades en centros de reclusión de Bogotá. El proyecto consiste en proyectar las películas a las personas privadas de libertad, pero a la vez promover las temáticas en términos lúdicos y la discusión que crea puentes para la reflexión.

El Festival Eurocine, fundado en 1994, busca acercar al público colombiano a una experiencia cinematográfica diferente, enriquecedora por su variedad cultural, diversidad lingüística y creatividad artística, reflejo de su lugar de origen, Europa. Desde hace diez años el Festival es organizado por la Fundación Kulturvisión y cuenta con el respaldo de las Embajadas Europeas en Colombia. Además, es apoyado por diversas entidades como institutos culturales, alcaldías, empresas privadas, sector público, y medios de comunicación.

Consulten el programa completo en la página web de Eurocine: festivaleurocine.com.

En 2023 abrirá sus puertas en Praga el Museo de la Memoria del Siglo XX

Con motivo del trigésimo aniversario de la Revolución de Terciopelo, que trajo la democracia a Checoslovaquia, en el año 2019 se fundó el Museo de la Memoria del Siglo XX. Sin embargo, esta institución carecía hasta ahora de un edificio oficial donde llevar a cabo sus exposiciones. La Radio Prague International informó sobre los planes del Museo relacionados con las que serán sus futuras instalaciones y sede de sus exposiciones.

Durante el año 2019, el Ayuntamiento de Praga anunció que pondría 350 000 euros para el funcionamiento del museo. Según declaró para la Televisión Checa Hana Kordová Marvanová, presidenta del consejo de administración del museo y concejala del Ayuntamiento, en Chequia faltaba una institución pública de tales características. Según sus palabras, es necesario disponer de un museo que aúne el recuerdo del totalitarismo, la llegada de la libertad y la historia reciente del país.

Hana, quien vivió en primera persona la persecución política y un encarcelamiento durante el régimen comunista, quiso destacar la importancia de recordar las amenazas totalitarias y a aquellos que las sufrieron. Como señaló, no se puede olvidar la amenaza de los regímenes totalitarios, a sus víctimas y a las personas que lograron oponerse a ellos.

Para dar asiento permanente a sus actividades, los responsables del museo presentaron hace poco la que, al menos durante unos años, será su sede. Se trata de la Casa de los Pajes, un edificio histórico en las cercanías del Castillo de Praga, que debería abrir sus puertas al público en el año 2023. Sin embargo, dadas las limitaciones de espacio, ya existen planes futuros de ir trasladando las exposiciones hasta el estadio de Strahov. Aún así, esta opción no es realista a corto plazo.

La Casa de los Pajes tiene que pasar por un complejo proceso de reconstrucción antes de acoger las exposiciones. No obstante, los responsables del Museo de la Memoria del Siglo XX organizan este sábado un día de puertas abiertas para presentar al público el estado del proyecto y qué exposiciones podrán visitar en el futuro. Los encargados quieren que el sitio se convierta en un centro social que atraiga a todo tipo de público. Por tal razón, siguen trabajando con máximo esfuerzo en la concepción de la sala de exposiciones que algún día habrá allá.

Entre los objetos que el museo ya ha conseguido para su colección destaca la polémica estatua del mariscal Iván Kónev, que fue retirada del distrito de Praga 6 después de numerosas quejas ciudadanas. Kónev fue admirado por su participación en la liberación de Praga durante la Segunda Guerra Mundial, pero su figura cayó en desgracia en Chequia por su presunta conexión con la invasión del Pacto de Varsovia en 1968.

El Museo de la Memoria del Siglo XX quiere concienciar a los jóvenes sobre los horrores provocados por los regímenes totalitarios en el pasado. Su intención es funcionar de una manera similar al museo Topografía del Terror en Berlín o al Museo de la Segunda Guerra Mundial en Gdansk, Polonia.

Fuente: Espanol.radio.cz (Enrique Molina). Foto 1, foto 2.

El arte español de posguerra en Ostrava

En estos días, los amantes del arte pueden visitar la Casa de las Artes de la ciudad de Ostrava, la capital de la región de Moravia-Silecia ubicada en el noreste de la República Checa. En sus instalaciones está expuesta la obra de destacados artistas españoles, formados por la Escuela de París. La colección de Ostrava es la segunda más importante de su género en el país.

La exposición denominada Los artistas españoles de la Escuela de París forma parte de las celebraciones del 95 aniversario de la Casa de las Artes de Ostrava. Reúne más de sesenta pinturas al óleo, dibujos y obras gráficas adquiridas por la Galería de Bellas Artes de la ciudad tras una gran exhibición que tuvo lugar en el año 1946 en Praga. El evento fue auspiciado y promocionado por el Gobierno checoslovaco, e inaugurado por el entonces Ministro de Cultura en la Galería de Mánes, la sala de exhibiciones más importante de aquella época. Asistió un numeroso público, y al final de la exposición, casi todas las obras fueron vendidas o regaladas por los artistas a sus amigos checos.

El artista más representado en la colección es el pintor surrealista Óscar Domínguez, oriundo de la isla de Tenerife. La mayoría de sus obras exhibidas fueron pintadas durante su estancia en la ciudad de Olomouc, adonde llegó para visitar a su amigo, el escultor checo, Jaromír Solc, con el cual entabló una gran amistad.

Entre las pinturas se destaca precisamente la obra conocida como La Revolución, realizada con motivo del 38 cumpleaños de Solc. Esta obra de Óscar Domínguez celebró en Checoslovaquia tanto éxito que las autoridades volvieron a invitar al artista en varias ocasiones.

Los trabajos de los artistas españoles tuvieron una influencia significativa en el arte checo. Sin embargo, con la instalación del rígido régimen comunista, el arte moderno pasó a la sombra del realismo socialista.

La exhibición resume las tendencias más importantes que dominaban en el arte moderno en París en la época de posguerra. Por lo tanto, se pueden observar temas muy variados, incluyendo los más característicos para España y su arte, por ejemplo, corridas de toros, figura de mujer o danzantes de flamenco. De hecho, con el flamenco se inauguró la exposición para recordar la importancia de este baile tradicional de España. Las personas interesadas encontrarán retratos, paisajes, estudios de mujer, quizás algún bodegón y la naturaleza.

Antoni Clavé, Manuel Viola, Luis Fernández, Pedro Flores, Julio González, Ismael González de la Serna, Hoyos o José Palmeiro son algunos de los 16 pintores españoles representados en la muestra. Anteriormente, la colección contó con dos obras de Pablo Picasso. No obstante, el Ministerio de Cultura de la República Checa tuvo que devolver los cuadros a sus propietarios en 1997 en el marco del proceso de restituciones tras la Revolución de Terciopelo.

El evento cuenta con el apoyo del Embajador de España, Ángel Lossada Torres-Quevedo, y del vicegobernador de la región de Moravia-Silesia, Lukáš Curylo. La exposición se prolongará solo hasta el 6 de junio, pero seguirá disponible en formato virtual en la página web: gvuo.cz.

Fuente: Espanol.radio.cz (Dominika Bernáthová, adaptado). Foto 1 – 3.

En mayo la música clásica suena en Praga y en el espacio virtual

El miércoles 12 de mayo empezó el festival de música clásica más emblemático de la República Checa. La edición número 76 de la Primavera de Praga llega este año, al igual que el anterior, marcada por la situación de pandemia del coronavirus y las restricciones relacionadas.

Tal y como sucedió el año pasado, todos los conciertos son transmitidos en línea, por lo cual los amantes de música de todo el mundo pueden disfrutar del talento de los excelentes músicos del cartel. Los organizadores prepararon diferentes opciones de visualización en línea. Por ejemplo, los interesados pueden seguir de forma gratuita las actuaciones de esta edición en la página web del festival. El evento se prolongará hasta el 3 de junio.

A la vez, un programa piloto del Ministerio de Cultura permite la presencia de un número limitado de personas en algunos de los conciertos. En total son cuatro (o probablemente más, según la reapertura de los respectivos sectores en el país). Se trata del concierto inaugural, su repetición un día más tarde, el concierto del 26 de mayo, y la clausura del evento el 3 de junio. Los espectadores pueden asistir tan solo presentando el resultado negativo de la prueba PCR del coronavirus.

El concierto inaugural, como viene siendo habitual, perteneció al ciclo de poemas sinfónicos denominado Mi patria de Bedrich Smetana. Cada año el festival inicia con esta obra presentada en la Casa Municipal de Praga dado que el 12 de mayo se conmemora el aniversario de la muerte del famoso compositor checo (murió en el año 1884).

Esta vez la obra fue interpretada por la orquesta Collegium 1704, dirigida por Václav Luks. Este conjunto pertenece entre los mejores intérpretes de música antigua, sin embargo, se dedica sobre todo a la música barroca.

Por eso fue una elección inesperada y un giro brusco en el repertorio habitual de la orquesta que en esta ocasión interpretó una obra de la época del romanticismo. Además, el conjunto recibió la oferta de inaugurar el festival recién en marzo, es decir, solo dos meses antes del inicio del evento. Es que originalmente, el concierto iba a ser protagonizado por una de las mejores orquestas sinfónicas alemanas, la Orquesta de la Radio de Berlín, bajo la batuta de Vladimir Jurowsky. Por la pandemia finalmente no fue posible. De esta manera, el elenco checo, al aceptar la oferta de inaugurar el festival, decidió ampliar notablemente sus filas de músicos experimentados en la interpretación de música de la segunda mitad del siglo XIX.

En total, se darán 23 conciertos. En el programa se destacan nombres de músicos renombrados a nivel internacional, entre ellos, Ion Marin, Mark Wigglesworth, Huelgas Ensemble, Kiya Tabassian y Garrick Ohlsson. Además, entre los conciertos recomendados figura el del clarinetista alemán Jörg Widmann, uno de los íconos vivientes de la música clásica. Pueden disfrutar también de otro tipo de música gracias a la presencia del músico checo Martin Kratochvíl, jazzista y rockero, quien es conocido incluso como documentalista y viajero.

El evento se realiza desde el año 1946, cuando el país celebró el primer aniversario del fin de la segunda guerra mundial, y al mismo tiempo, la Orquesta Filarmónica Checa cumplió 50 años de su existencia. De hecho, se trata del festival de música clásica más antiguo del país.

El festival ha superado los cambios de régimen y las dramáticas transformaciones culturales de más de siete décadas, ganándose una reputación y respeto mundial por ofrecer conciertos de alta calidad. Como ha demostrado en los últimos dos años, no se ha dejado parar ni por la crisis del coronavirus, todo lo contrario, se reinventó en formas alternativas y sigue brindando experiencias únicas al público general.

Los interesados pueden consultar el programa completo en la página web del evento: festival.cz.

Otras fuentes: Ct24.CeskaTelevize.cz, Espanol.radio.cz. Foto 1, foto 2, foto 3.

El Tiempo informa sobre el libro de Ivan Kraus

A finales de marzo les informamos sobre el lanzamiento de la traducción al español del libro El caballo no come la ensalada de pepino del escritor, actor y titiritero checo Ivan Kraus (aquí). Hace poco, el periódico colombiano El Tiempo publicó un artículo sobre esta obra y su autor.

Se puede pensar que un libro que se llame El caballo no come ensalada de pepino tiene que ser de autoayuda, al mejor estilo de El monje que vendió su Ferrari; una obra con un título pegajoso para atraer al lector y que no necesariamente tiene relación con su contenido. Y aunque en este caso el título sea, en efecto, llamativo, no se trata de un texto de autoayuda y además sí guarda relación no solo con el contenido del mismo, sino con su esencia.

El autor checo Ivan Kraus lo bautizó así porque “El caballo no come ensalada de pepino” es la frase que utilizó en su día el coinventor del teléfono, Johann Philipp Reis, para probar que su idea funcionaba. Y fue elegida porque en alemán, idioma en el que fue pronunciada originalmente, no resulta sencilla de entender.

La historia en cuestión ocurre en la Checoslovaquia de principios de los años noventa, poco después de la llamada ‘Revolución de terciopelo’, movimiento social que tumbó del poder a los comunistas y que hizo parte de aquel gran sacudón político que sufrieron los países de Europa del Este a finales de los ochenta. Y aunque la trama nos parezca lejana tanto en tiempo como en distancia, la maestría del libro consiste precisamente en revelarnos que, más allá de la geografía y la época, los humanos de todas las latitudes nos parecemos.

Un doctor en filosofía acaba de volver a su pueblo natal, una pequeña población de la que nunca se dice el nombre, pero posiblemente está ubicada en la región de Pilsen, cerca de la frontera con Alemania. Una vez instalado allí cree que ha regresado a su lugar en el mundo en medio de los nuevos aires de libertad, pero descubre que readaptarse no es sencillo y que no puede dejar de sentirse como un extranjero. De hecho, parte de la universalidad del libro consiste en que los nombres propios no abundan, por lo que los personajes son llamados por su oficio. Así, además del doctor están el verdulero, el agrónomo, el mecánico, el dentista, el profesor de educación física, el recolector de basura y hasta el exalcalde; todos amigos y rivales en simultánea.

En épocas del comunismo, cada uno de ellos cumplía un papel en beneficio del régimen, probablemente más por obligación que por gusto, pero el arribo del capitalismo revuelve las cosas. Mientras todos están convencidos de que están a las puertas de una época dorada, poco a poco descubren que la democracia no solo trae libertades y posibilidades, sino compromisos y retos, y que, independientemente de los sistemas políticos involucrados, pasar del viejo orden al nuevo no es sencillo. Y de ahí el nombre del libro: aunque todos quieran lo mismo, cada uno tira hacia su lado y entenderse se vuelve casi imposible, lo que hace que se alejen cada vez más entre ellos a pesar de vivir en un lugar tan pequeño.

Pese a que El caballo no come ensalada de pepino está enmarcado en una época concreta y está lleno de referencias al respecto, también acierta porque narra desde lo íntimo uno de los muchos cambios que ha sufrido la región a través del tiempo. Desde el antiguo reino de Bohemia, pasando por el Imperio austrohúngaro, luego Checoslovaquia y ahora República Checa, la zona ha sido escenario de conflictos y revoluciones, derrocamientos, ocupaciones, alianzas; un eterno vaivén con épocas de estabilidad. Durante siglos sus habitantes han vivido una y otra vez la grandeza y la caída, la represión y el renacer sin perder nunca la esperanza de que lleguen tiempos mejores.

El mismo Kraus ha sido víctima de tales cambios, así que sabe de lo que habla. Siendo un niño, su padre fue apresado por el régimen Nazi y enviado a un campo de concentración al que logró sobrevivir. Ya de adulto huyó del gobierno comunista de su país y durante más de veinte años vivió en el exilio en países como Francia, Italia y Suiza, entre otros.

Así, la vuelta del doctor a su país es también la suya propia. Escritor, actor, incluso titiritero, Kraus ha sabido refugiarse no solo en el arte para esquivar las embestidas de la vida, sino en el humor. En medio de la lucha de los personajes por adaptarse a una nueva vida, en El caballo no come ensalada de pepino no faltan las situaciones jocosas que rayan en lo ridículo; el típico “reír para no llorar” que solemos decir en esta parte del mundo, pero versión checa.

Fuente: ElTiempo.com (Adolfo Zableh). Foto 1 – 2, foto 3.