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Dos nuevas inscripciones checas en la lista de la Unesco

Desde principios de julio, la República Checa cuenta con dos nuevos destinos inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Unesco. Se trata de la Caballeriza de Kladruby nad Labem y la región minera de los montes Metálicos (Krusné hory), en el noroeste del país. Así lo decidió el Comité del Patrimonio Mundial en la reunión anual de la Unesco que tuvo lugar hace poco en Bakú, Azerbaiyán.

Con estas, ya son 14 lugares o monumentos checos reconocidos en la prestigiosa lista, además de 5 inscripciones en el apartado de patrimonio cultural inmaterial y un geoparque. La última vez que el país logró entrar en la lista fue en 2003, es decir, hace 16 años, con el barrio judío y la basílica de san Procopio en Trebíc.

La Caballeriza de Kladruby pertenece entre las más antiguas del mundo de su tamaño. Sin embargo, su inscripción en la Unesco fue una gran sorpresa, pero también mucha alegría para su director, Jirí Machek, dado que originalmente se suponía que la votación se realizaría el próximo año.

Este reconocimiento a nivel internacional representa una garantía para la caballeriza que se conservará para las futuras generaciones. No obstante, para diciembre de 2020, la caballeriza tiene que cumplir una serie de condiciones establecidas por el Comité del Patrimonio Mundial para entrar en la lista. Aún así, el director Machek aseguró que se cumpliría con todos estos requisitos ya antes de finalizar este año.

Las bases de la Caballeriza de Kladruby fueron establecidas por el emperador Maximiliano II Habsburgo. En 1579, su sucesor Rodolfo II transformó el campo equino original en una caballeriza imperial. Desde 1918 la yeguada está en manos del Estado.

En la época imperial, los caballos blancos de Kladruby fueron usados por monarcas para fines ceremoniales. Estos días se pueden ver por ejemplo en las cortes reales de Suecia o Dinamarca. El caballo real de Kladruby, criado con sangre española e italiana, es la única raza equina proveniente de las Tierras Checas. Además, es una de las más antiguas del mundo.

La segunda inscripción checa este año salió de la propuesta presentada colectivamente por la República Checa y Alemania. La zona minera de los montes Metálicos consta de 22 partes en total, de las cuales 17 se encuentran en Sajonia y cinco en la República Checa. La parte checa incluye la región de Karlovy Vary por el Paisaje Minero de Jáchymov, el Paisaje Minero de Abertamy – Bozí Dar – Horní Blatná y la Torre Roja de la Muerte. En la región de Ústí nad Labem está ubicado el Paisaje Minero de Krupka y de Medník.

En la zona se desarrolló una serie de importantes innovaciones en minería y metalurgia, que desde el siglo XVI se fueron extendiendo a diferentes partes de Europa y luego a todo el mundo.  La Torre Roja de la Muerte conmemora al mismo tiempo el sufrimiento de los presos políticos que se vieron obligados a trabajar en condiciones inhumanas en las minas de uranio de Jáchymov en los años cincuenta. La inscripción a la vez significa que los sitios tendrán que prepararse para una mayor afluencia de turistas en los próximos años.

Fuente (adaptado de): Radio.cz/es. Foto 1, foto 2, foto 3.

República Checa, un destino para conocer más allá de Praga

Este país tiene mucho más que ofrecer que la famosa capital, como lo evidencian estas cuatro urbes. Praga es, sin lugar a dudas, el principal destino elegido por los visitantes que deciden conocer la República Checa. Cada año atrae a cerca de cinco millones de personas. Pero el país de Europa central no se agota en su bella capital, ni mucho menos. Estas cuatro ciudades y pueblitos demuestran que hay mucho por conocer.

Cesky Krumlov

Esta ciudad, de poco más de 13.000 habitantes, es una especie de maqueta. Fue declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1992, y cuando se visita uno entiende por qué. Está atravesada por el río Moldava y repleta de puentes perfectamente conservados que lo cruzan de lado a lado. Tiene una arquitectura que combina estilo medieval, gótico, renacentista y barroco de manera elegante y majestuosa. Cesky Krumlov se puede recorrer prácticamente toda a pie, porque casi toda la ciudad es peatonal.
La perla de la ciudad es el castillo barroco, que permite unas vistas panorámicas de la ciudad, y los alrededores, que dejan al visitante sin palabras. Dentro de sus murallas, también se deben visitar el jardín rococó, su teatro barroco y la iglesia de estilo gótico de San Vito. Si bien está un poquito más lejos de Praga, vale la pena visitarla.
Cómo llegar
En un autobús desde Praga que tarda unas 2 horas y 45 minutos en llegar, por 16 euros ida y vuelta (60.000 pesos) o el tren de tres horas de duración el trayecto, por 23 euros ida y vuelta (86.480 pesos).

Pruhonice

Muy cerca de Praga se erige este pequeño pueblo que no alcanza los 2.000 habitantes. Su principal atractivo es el palacio neorrenacentista fundado en el año 1885. Más exactamente, sus jardines de 250 hectáreas, declarados patrimonio de la humanidad por la Unesco. Se pueden realizar tres recorridos diferentes. Con la entrada, el visitante recibe un mapa para que elija la ruta que más se ajuste a sus gustos y disposición en términos de tiempo: hay uno de 2,5 kilómetros, otro de 5 y otro de 10. La recomendación es hacer este último para poder ver las amplias lagunas, más de 1.600 tipos de especies de árboles, patos, ardillas y unas vistas que dejan sin aliento.
El parque cuenta con unas mil variedades de rosas y unas 1.500 de lirios, además de diferentes áreas boscosas. Todo el trayecto está repleto de bancos de madera y mesitas para hacer picnic colocados en lugares estratégicos a fin de disfrutar con calma de los paisajes. Un lugar increíble para ir a pasar el día, aunque la mejor época para visitarlo es la primavera.
Cómo llegar
En transporte público, combinando la línea C del metro hasta la estación Opatov y, allí, el autobús 363 o 385 a Ricany hasta la estación Pruhonice, por solo 2 euros (7.500 pesos).

Karlovy Vary

Esta ciudad balnearia localizada muy cerca de la frontera con Austria fue fundada en 1350 y es famosa mundialmente por sus fuentes termales. A lo largo de su territorio hay cientos de fuentes con agua a diferentes temperaturas. La visita consiste en ir tomando pequeños sorbos de agua de las diferentes fuentes medicinales, que, según dicen, poseen cualidades curativas. Para ello se usan unas pequeñas jarritas de cerámica con un orificio que sirve como bombilla. Hay por toda la ciudad diferentes puestitos en los cuales puede conseguir la suya. La ciudad, asentada en un valle por el que discurre el río Tepla, tiene una arquitectura hermosa, llena de galerías, que transporta al visitante a la ‘belle époque’. Su casco viejo se recorre íntegramente a pie con el fin de poder recrearse en las edificaciones neoclásicas, ‘art noveau’ y barrocas que la integran, perfectamente conservadas.
En Karlovy Vary se puede visitar la famosa fábrica museo de cristal Mozer, en donde se puede ver cómo los artesanos trabajan el cristal y crean piezas únicas.
Cómo llegar
En autobús se tarda una hora y media por 13 euros, ida y vuelta (cerca de 49.000 pesos colombianos) o en tren, 3 horas por 27 euros, ida y vuelta (100.000 pesos). Es conveniente mirar con anterioridad los horarios en la siguiente web: pruhonickypark.cz.

Kutná Hora

En checo significa ‘La ciudad plata’, debido a que fue la extracción de este mineral de forma masiva entre el siglo XIII y el XVI lo que convirtió el pequeño pueblo minero en un centro económico del país. Es patrimonio de la humanidad. La urbe, con poco más de 20.000 habitantes, se erigió en torno a la abadía de Sedlec, fundada en 1142. Fue arrasada en 1421, pero, gracias a un trabajo de reconstrucción a principios del siglo XVIII, hoy se conservan –y se puede visitar- la iglesia de Nuestra Señora y el osario de Sed-lec, en la capilla del cementerio de Todos los Santos. Una parada obligada a 3 kilómetros del centro, muy llamativa: sus paredes y el techo están adornados con huesos y calaveras humanas. En el centro de la ciudad, la estrella arquitectónica es la iglesia de Santa Bárbara, una edificación imponente de estilo gótico. Se recomienda pasear por el caso antiguo medieval para disfrutar de sus otras construcciones majestuosas, como la iglesia de San Juan Nepomuceno, la iglesia de San Jaime o la fuente gótica, de 1495.
Cómo llegar
En bus, por 70 CZK, 10.000 pesos, ida y vuelta. El viaje tiene una duración, desde Praga, de 1 hora 40 minutos, ida y vuelta. En tren, unos 50 minutos, y tiene un precio de 16.000 pesos, ida y vuelta.

Fuente: ElTiempo.com (artículo basado en: Verónica Parera, La Nación (Argentina)). Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.

Conozcan el arte de Praga con una nueva guía turística

Los visitantes a Praga que quieran ver también otros lugares que los habituales y reconocidos, tienen ahora una nueva herramienta. Se trata de una nueva guía de Praga denominada Kurátor (Curador) que invita a todos los interesados a descubrir sitios no tan conocidos, pero muy interesantes, que se encuentran fuera de las rutas turísticas tradicionales. Es decir, quiere mostrar a los turistas, pero también a los lugareños, la capital checa desde una perspectiva diferente. La guía es el resultado del trabajo de un grupo de tres historiadores de arte quienes seleccionaron las mejores galerías de Praga, pinturas y esculturas, espacios contemporáneos, arte urbano y cafeterías de arte. Además hablaron con la gente para que les dieran opiniones sobre los mismos.

Según explica una de las autoras del libro, Valérie Dvoráková, la idea surgió hace unos dos o tres años en base del comentario del coleccionista del arte Oldrich Uttendorf quien preguntaba por qué Praga no tenía una guía dedicada a galerías, estilo Michelin.

Por tal razón Valerie con sus compañeros decidieron armar la guía, al principio como una lista de galerías, parecida a Michelin. Sin embargo, siguieron agregando otros capítulos y finalmente incluyeron no solo galerías e instituciones públicas, pero también entrevistas y arte en espacios públicos.

Para asegurar cierta objetividad, las galerías de arte, los artistas y las personas entrevistadas fueron elegidos por el equipo con ayuda de otras personas, coleccionistas, artistas y galerías. La guía presenta básicamente todo tipo de arte, desde la arquitectura, el arte urbano, el arte en espacios públicos o el arte en el metro, hasta las grandes y pequeñas galerías privadas o públicas y las instituciones públicas. En Praga se encuentra un arte medieval maravilloso, único incluso a nivel europeo. A la vez, el país dispone de increíbles pintores, pero también artistas jóvenes. De esta manera, las personas pueden conocer Praga en su total belleza y diversidad, ver toda la escala de arte que la capital checa puede ofrecer.

Por la falta de espacio, los autores afirman que tuvieron que omitir varios lugares y capítulos interesantes, entre ellos, un capítulo con planes para los días de lluvia o los lunes, cuando las galerías y museos suelen estar cerrados en Praga. Es que el objetivo fue crear un libro que uno pudiera llevar en el bolsillo o el bolso. Incluso comenzaron con algo parecido más bien a un folleto, pero el proyecto creció.

En el futuro los autores planean publicar una versión actualizada de la guía dado que la actividad artística se está desarrollando rápido, se abren y cierran galerías de arte. Aún así, Kurátor puede tener su relevancia y un valor muy importante incluso a largo plazo por ser testigo de la escena cultural praguense en 2018. A pesar de que los creadores de la guía saben muy bien que los turistas primero llegan a ver los monumentos famosos de Praga como el puente de Carlos o la catedral de San Vito, quieren ofrecer una alternativa para descubrir la verdadera esencia y atmósfera de la ciudad, lugares a las afueras, donde está la población local. Existe también una versión en inglés del libro.

Fuente: Radio.cz/es (Beatriz Orgaz Posada, Ruth Franková). Foto 1, foto 2, foto 3.

Paseos por la República Checa con la revista turística KAM po Cesku

Desde hace muchos años se publica la revista mensual llamada KAM po Cesku (ADÓNDE por Chequia), destinada a los turistas y todos los interesados en la cultura, la historia y la naturaleza de la República Checa, pero también en las regiones fronterizas de Alemania, Austria, Polonia y Eslovaquia. Desde su inicio, la revista está divulgada de manera gratuita y cada versión impresa de la publicación está disponible en la página web www.kampocesku.cz/archiv-clanku. De esta manera, el público general puede bajar la revista como un archivo pdf.

En la página web pueden encontrar el archivo de todas las ediciones anteriores con la posibilidad de buscar los respectivos artículos y temas, pero también muchas otras novedades, incluyendo las recomendaciones acerca de las excursiones a las ciudades, a la naturaleza, paseos para tener nuevas experiencias, para conocer monumentos, o para pasar el tiempo con los niños. Muchas informaciones útiles aparecen también en la página de Facebook. La revista se publica en checo, sin embargo, los que no hablen checo pueden consultar el periódico Travel EYE, publicado tres veces al año en la versión inglés-alemana.

Llegó la temporada de carnavales en la República Checa

Llegó febrero, el mes que tradicionalmente pertenece a las celebraciones de carnavales. La República Checa no es ninguna excepción, y con desfiles, música y buena comida da la bienvenida a la llegada de la primavera también este año. Toda esta época precede al Miércoles de Ceniza y la Cuaresma de la Pascua. En el país los carnavales suelen conocerse bajo el nombre de masopust, la expresión que hace referencia a evitar la carne en la comida. En varios lugares del país se llevan a cabo las fiestas carnavalescas muy tradicionales, incluso las que figuran en la lista del patrimonio inmaterial de la Unesco.

Entre ellas se destacan las Rondas del Carnaval en Hamry, región de Hlinsko en la Bohemia del Este, inscritas en la lista de la Unesco por su autenticidad en 2010. Las llamadas rondas se organizaban espontáneamente por varias generaciones, conservando la tradición incluyendo las máscaras típicas. En los desfiles no podrán ver mujeres ni niños, dado que son los hombres quienes se disfrazan y pasean por las calles acompañados por una banda de música. Por el pueblo siempre recorre la formación tradicional de 21 disfraces, compuesta por el líder del desfile, la mujercita, la yegua con el carnicero, judíos y turcos, hombres de paja y limpiachimeneas. Los disfraces llevan más de 200 años conservando su mismo aspecto. Después del desfile, la fiesta continúa en la la taberna local. Este año el evento se celebra el 16 de febrero. Unos días más tarde, el 2 de marzo, pueden admirar esta tradición popular también en otro pintoresco pueblo checo llamado Vortová.

También diferentes partes de la capital checa se visten de colores, disfraces y diversión durante todo el mes de febrero y hasta principios de marzo. En toda la ciudad de Praga tienen lugar conciertos, espectáculos de danza, y varias actividades y competiciones para niños. En los desfiles, los visitantes pueden observar máscaras originales, pero también apreciar ideas contemporáneas, creatividad y capacidades especiales de los protagonistas. Asimismo otras ciudades y pueblos del país se visten de fiesta e invitan a todos los interesados a participar.

En los eventos y celebraciones no puede faltar una oferta gastronómica especial. Durante esta época predominan comidas pesadas, grasosas, se come mucha carne para que las personas después puedan aguantar sin problemas la cuaresma. Además de rellenas, salchichas y chicharrones, los amantes de comidas dulces pueden degustar varios pasteles típicos.

Las celebraciones carnavalescas son un fenómeno renacido en regiones checas, se festeja la alegría y la unión humana, evocando las históricas fiestas alegóricas que tenían lugar en las tierras checas desde la Edad Media. Se llevaban a cabo tanto entre los campesinos, como entre la nobleza y los burgueses. Fueron las cortes aristocráticas que organizaban eventos más opulentos. Anteriormente, el carnaval era el período de bodas, matanzas de cerdos y de bailes en los pueblos checos. También se realizaban actuaciones de teatro relacionadas con temas del carnaval y desfiles de máscaras que pasaban por los pueblos.

En el pasado, los disfraces tenían su fuerte significado simbólico, vinculado con el año agrario. Por ejemplo, entre las máscaras típicas pertenecen las de osos y caballos que se relacionaban con la fertilidad, la abundancia y la prosperidad. Máscaras de color negro simbolizaban fuerzas negativas y demonios, los hombres de paja la fecundidad. A las calles salían también los llamados turcos vestidos en trajes orientales llenos de colores. Estas procesiones pasaban de casa en casa, recibían comida, bebida y dinero como aguinaldos, y todo el evento finalizaba con un baile. A pesar de que muchos aspectos de estas tradiciones se perdieron con el paso del tiempo, recientemente se va recuperando poco a poco esta hermosa celebración popular.

Fuentes: MasopustHamry.cz, Praguest.com. Foto 1, foto 2, foto 3.

Descubran los Reinos de hielo en Beskydy

A partir de mediados de diciembre, en la hermosa ciudad de Roznov pod Radhostem, ubicada en la región montañosa de Beskydy al noreste de la República Checa, se celebra el vigésimo primero simposio internacional conocido como el Reino de hielo. Se trata de un encuentro tradicional de escultores tanto profesionales como aficionados quienes se ponen a tallar esculturas de bloques enormes de hielo para convertirlos en unas verdaderas obras de arte. Los cubos de hielo se fabrican del agua filtrada especial, así que el hielo está cristalino.

Esta vez se presentan obras de veinte escultores checos y polacos que trabajaron en equipos de dos personas. Los organizadores pusieron a su disposición unos 12 toneladas de hielo, y ahora los visitantes pueden admirar el resultado de su esfuerzo. Las nueve esculturas de hielo y una de nieve que compiten por el premio principal están iluminadas con luces escénicas que cambian de colores y crean diferentes efectos sobre las obras. Entre ellas pueden encontrar, por ejemplo un busto del primer presidente checoslovaco Tomás Garrigue Masaryk, una figura humana o varias peces. Además, no hace falta el tradicional trono de hielo, ideal para sacar una bonita foto.

La exposición debería estar abierta hasta el 24 de febrero, sin embargo, dependerá, sobre todo, de los caprichos del clima. Si bien los organizadores prepararon una galería aislada que permitía mantener la temperatura bajo cero, el 12 de enero la sala fue destruida por una rama de árbol que cayó sobre la construcción. Las esculturas se salvaron, pero actualmente están expuestas al aire libre.

En la zona de la exposición están ubicados también paneles informativos sobre la historia del evento. Durante los fines de semana, el programa acompañante ofrece mucha música, ferias de artesanías, entrevistas con los artistas y competiciones para los más pequeños.

A la vez, no tan lejos de la ciudad y directamente en la sierra de Beskydy, se desarrolla un evento parecido. En el lugar llamado Pustevny pueden disfrutar de una atmósfera aún más mágica del 12 de enero al 10 de febrero. El festival se celebra desde el año 2000, y desde hace tres años la exposición siempre cuenta con algún tema principal. Esta vez los organizadores invitan a conocer el mundo de los cuentos de hadas checos.

Por eso, en una carpa temática encontrarán el infierno iluminado con luces rojas, y en la otra el reino de hielo con una princesa y un dragoncito. En la entrada les dará la bienvenida una cabeza gigante de un diablo con su lengua sacada. Mide unos 20 metros de largo, y se trata de la estatua más grande del festival.

Los seis artistas checos y eslovacos tardaron aproximadamente una semana para convertir los cubos en las obras de arte. Los cubos de hielo que pesan unos 70 kilogramos se congelan ya en septiembre, más tarde se trasladan al lugar de la exhibición. Se unen y se tallan con motosierras, amoladoras y otras herramientas. Los mismo artistas se reunirán en Pustevny otra vez en verano para elaborar esculturas de madera.

Las estatuas están ubicadas en dos carpas para que el sol no brille directamente sobre ellas y no se derritan tan rápido. Dado que las esculturas están hechas de agua, al finalizar el festival, simplemente se deshielan y no presentan ninguna amenaza para el medio ambiente.

El programa acompañante tiene lugar solamente los fines de semana e invita a todos a divertirse con muchos juegos y competiciones, visitar el bar helado, asistir a varios conciertos o tomarse una foto en rincones de fotografía. La entrada es gratuita para todos.

A Pustevny es posible llegar en un carro, pero vale la pena subir en el funicular, y disfrutar de la naturaleza local, o practicar algún deporte de invierno. Además, muy cerca está también la reciente abierta ruta panorámica, denominada Ruta Valaška. Se trata de una plataforma hecha de vidrio, supuestamente la más larga de Europa, formada por una cera de madera y una torre panorámica que mide unos 22 metros.

Fuentes: KudyZnudy.cz, Radio.cz/es. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.

Cesky Krumlov, visiten una ciudad de cuento de hadas

Es una ciudad que hechiza a los visitantes por la hermosa atmósfera de sus callejuelas pintorescas, ferias tradicionales, programas culturales y rincones románticos. Muchos turistas suelen llegar a Cesky Krumlov en la época de adviento o durante las fiestas navideñas, sin embargo, incluso después del 6 de enero la ciudad ofrece muchas razones para conocerla.

De hecho, varios dicen que se trata del pueblo más hermoso de la República Checa, que además figura en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco desde hace más de 25 años. El ambiente mágico de la ciudad, de unos 13.000 habitantes, y la intromisión mínima en el aspecto original de la mayoría de los edificios locales, ha sido el motivo principal.

Cesky Krumlov se encuentra en Bohemia del Sur, a unos 180 km de Praga y a unas tres horas de viaje en bus o carro. Representa un gran atractivo para los turistas gracias a una auténtica red de estrechas callejuelas medievales, majestuosos frontones de antiguas casas de la aristocracia, varias cafeterías o cervecerías históricas, las orillas del río, su castillo y palacio en un cerro y mucho más.

El centro histórico de la ciudad lo forma una reserva urbana nacional, bastante extensa, protegida por el Estado Checo. La ubicación de la ciudad es única dado que el río Moldava pasa por la ciudad haciendo varias curvas junto al casco histórico.

Casi todos los edificios locales son interesantes por sus portales de entrada, un extenso patio interno  y un dibujo de la Virgen en el frontal. Además, el palacio, cuyo jardín botánico gótico llega hasta el bosque, le da al lugar un toque especial.

De hecho, el palacio y castillo conforman un complejo único y majestuoso que se ve desde lejos, pero que está abierto solamente desde el 1 de abril hasta el 31 de octubre. En otras palabras, durante los meses desde noviembre hasta marzo la mayoría de las partes de este hermoso complejo están cerradas. No obstante, los visitantes pueden entrar en el museo del castillo para admirar la exposición de objetos valiosos de los antiguos propietarios, y subir a la torre a la que los llevan 162 escalones. De arriba podrán admirar la vista mágica de la ciudad y sus alrededores. Este circuito está abierto desde el 2 de enero hasta el 31 de marzo, excepto los lunes, desde las 9 a.m. hasta las 3 p.m.

Para llegar al palacio y castillo, es necesario cruzar un puente, al que suelen venir artistas y cantantes para divertir a los turistas. La zona documenta el desarrollo arquitectónico del lugar desde el siglo XII hasta el siglo XIX, y abarca unos 40 edificios con unas 600 puertas y unas 2.000 ventanas en total. Realizar este conjunto arquitectónico llevó más de 300 años, algunas partes del terreno tuvieron que ser niveladas. Varios palacios rodean cinco patios palaciegos, pero a la vez una parte del área hace recordar una fortaleza gótica, por eso se habla del castillo y palacio. Los edificios palaciegos servían tanto para fines administrativos como para vivir.

El mayor desarrollo de la ciudad se debe a la familia de Rožmberk, que habitó el castillo local y gobernó la ciudad desde 1302 hasta 1602. Este período fue decisivo en lo político, económico y arquitectónico para la ciudad. El castillo se convirtió en la sede representativa y monumental de la familia, hubo cambios en el aspecto de la naturaleza local. La dinastía, que pertenece entre las más poderosas de la historia nacional, por ejemplo, transformó las zonas pantanosas y densos bosques en terrenos arables, fundó ciudades y pueblos, creó un admirable sistema de unos tres mil estanques artificiales. Más tarde, el poder pasó a otra dinastía muy importante, la de Schwarzenberg. A mediados del siglo XX la ciudad con su castillo y palacio pasaron a ser propiedad del Estado.

Otro sitio que vale la pena visitar es el teatro palaciego. Aunque son muy escasas las actuaciones que se realizan en él, los interesados pueden recorrer sus interiores desde mayo hasta octubre. Se trata de uno de los cuatro teatros palaciegos de estilo barroco mejor conservados en Europa, y a la vez el más antiguo a nivel mundial. El edificio data de 1682, pero el escenario y auditorio para unas 160 personas fue modernizado en 1766.

El hermoso jardín palaciego se encuentra en lo más alto de la loma en dirección al oeste, y surgió en el siglo XVI. En aquella época se cultivaban en él verduras, frutas y especias para la cocina palaciega, sin embargo, durante los dos siglos siguientes fue transformado y pasó a formar parte de las áreas oficiales del palacio. En su primer sector encontrarán árboles y arbustos, le sigue un sector de flores en estilo francés, y luego enlaza un jardín inglés. El jardín termina con un estanque con una isla en su centro.

En medio del jardín descubrirán también un auditorio giratorio, construido en 1958, y remodelado en 1992 para dar abasto a más personas. Actualmente este teatro al aire libre dispone de unos 650 asientos. A diferencia de otros teatros, el espectador está en el medio y la obra se desarrolla a su alrededor, es decir, el escenario rodea el auditorio. De esta manera, los espectadores pueden seguir un drama, ópera o ballet desde varios ángulos. Las presentaciones en este teatro se celebran en la temporada de verano.

La ciudad cuenta también con varios monasterios que ocupan una área similar a la del conjunto del palacio y castillo locales. Por ejemplo, el monasterio de las clarisas tiene unas 350 habitaciones, y actualmente es sede de una escuela de artes y fotografía, de un museo histórico y un estudio de música barroca.

Fuente (adaptado y recortado): Radio.cz/es (Ivana Vonderková). Foto 1, foto 2, foto 3.

La atmósfera especial de la época navideña checa

El primer fin de semana de diciembre en varias ciudades y pueblos checos se celebró el inicio de la época navideña, la época mágica llena de tradiciones.

Los villancicos ya suenan por todos lados, las ciudades brillan con luces del alumbrado, lucen sus árboles de navidad y decoraciones. Las plazas principales invitan a los mercadillos que tienen un encanto especial, y muchas veces cuentan con un programa cultural y una oferta exquisita de la comida típica de Navidad.

La capital checa, por supuesto, no es ninguna excepción. Todo lo contrario, de hecho, los mercadillos de navidad de Praga pertenecen entre los más famosos y visitados de Europa. La atmósfera y belleza excepcional del centro de la ciudad durante el adviento fue reconocida a nivel mundial por el prestigioso semanal US News & World Report en 2017. Los mercados navideños más populares y antiguos del país se encuentran en la Plaza de la Ciudad Vieja y la Plaza de San Venceslao. Otros mercados de renombre tienen lugar en la Plaza de la República, o la Plaza de la Paz donde reina un ambiente un poco más íntimo.

La decoración de la Plaza de la Ciudad Vieja, el centro de las celebraciones navideñas de la capital, cada año cambia un poco, pero casi siempre predominan los típicos colores, es decir, el color blanco, rojo y dorado. El árbol de navidad, un abeto vivo de 23 metros de altura, proviene del norte del país, está decorado con cadenitas blancas, cascabeles gigantescas, campanitas y otras decoraciones en forma de nueces, palomas y bolas de colores.

Se enciende cada día y cada hora desde las cuatro y media hasta las nueve y media de la noche al son de dos melodías que intercambian. Debajo del árbol se encuentra un pesebre de madera y un trineo antiguo.

En las típicas casetas de madera convertidas en tiendas al aire libre se venden artículos de todo tipo, sobre todo, las hermosas artesanías de la temporada. Pueden conseguir decoraciones navideñas, velas aromáticas, juguetes de madera, o hasta gorras de lana. Además, en muchos sitios ofrecen delicias locales, como son las castañas asadas, las salchichas a la parrilla, o los manjares tradicionales, por ejemplo, el rollo de almendra o los panes de jengibre de diferentes formas. Para calentarse, se recomienda degustar alguno de los ponches, la antigua bebida aguamiel, o tomar una taza del vino rojo caliente que siempre huele a canela y clavo.

Este año, la decoración de toda la plaza es aún más especial y mágica dado que se inspiró en los cuentos de hadas clásicos checos. Aparecen dibujos de palomas, trajes de princesa, los visitantes pueden tomarse la foto con el zapato conocido del cuento de hadas de la Cenicienta. Las tradiciones se reflejan también en el programa cultural acompañante. En la tarima construida para tal fin se darán unas 150 presentaciones, incluyendo los coros de niños que cantan villancicos, presentaciones folclóricas, de bandas musicales, obras de teatro y de títeres.

Los puestos están abiertos todos los días desde las diez de la mañana hasta las diez de la noche, sin embargo, algo para comer y tomar pueden comprar hasta la medianoche. Los mercados se prolongarán hasta el 6 de enero de 2019.

Aparte, en el programa cultural de la capital checa figuran también varios conciertos navideños celebrados en teatros e iglesias. Una de las obras que no puede faltar es la misa navideña checa denominada Hala, maestro, levántate, del compositor Jan Jakub Ryba.

Por supuesto, vale la pena visitar también otras partes del país. Las ciudades como Brno, Olomouc o Cesky Krumlov invitan a disfrutar de un ambiente más tranquilo y agradable, con muchas actividades interesantes. En las iglesias, al aire libre o en sitios especiales pueden admirar los pesebres que suelen ser de gran variedad. Se fabrican de los más distintos materiales como es madera, vidrio, hierro, y se destacan por la cantidad de personajes dado que reúnen a toda la comunidad.

El famoso pesebre de la ciudad de Trebechovice cuenta con seis metros de longitud y dos metros de altura, y se trata de una verdadera pieza de arte de valor inmenso. El belén mecánico más grande del mundo está en Jindrichuv Hradec en el sur de la República Checa. Tiene unos 12 metros de longitud y unas 1400 figuritas, todas hechas a mano, y la mayoría se mueven.

En el país se mantienen muchas tradiciones vinculadas con el día de Navidad, suelen prepararse platos y dulces típicos de Navidad. No pueden faltar las tradicionales galleticas en forma de rodajas con mermelada de grosella, nueces rellenas, galletas de vainilla y muchos más. En la mesa navideña suele verse también la típica trenza navideña que según la receta tradicional se hace de masa de levadura a la que se añaden uvas pasas.

La forma actual de festejar la Navidad respeta la costumbre cristiana, pero a la vez emplea diversos ritos paganos, como por ejemplo el de partir una manzana por la mitad para verificar si habrá felicidad en el hogar. En la Nochebuena se suele cenar con la primera estrella en el cielo y se come la carpa frita con ensalada rusa. Después de la cena llega la tradición de los regalos navideños. En la República Checa no son ni los Reyes Magos ni Santa Claus, sino el Niño Jesús quien deja los regalos bajo el árbol navideño. Por la noche las familias enteras se sientan en frente del televisor para mirar alguno de los cuentos de hadas.

Fuentes: Novinky.cz, Radio.cz/es, TrhyPraha.cz. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.

Praga celebra la fiesta de luces – Signal Festival

La capital checa vuelve a iluminarse por una explosión de colores  y efectos visuales de luces.

La sexta edición del evento conocido como Signal Festival llega de nuevo con una oferta excepcional de momentos inolvidables y espectáculos mágicos que combinan el arte, el espacio público y las tecnologías modernas. Se trata de la mayor exhibición del arte audiovisual del país y uno de los mayores festivales de su género en Europa, que a la vez brinda un testimonio viviente de las nuevas tecnologías audiovisuales, la creatividad increíble e ideas innovadoras. El evento se ha consolidado como un referente a nivel internacional por la calidad de sus obras.

Cada año las instalaciones luminosas atraen a tanta gente, entre los profesionales y el público general, que el festival pertenece entre los eventos culturales más visitados del país. Por primera vez, el evento dispone de un tema central, que es el aniversario de los 100 años de la fundación de Checoslovaquia como un estado independiente. Sin embargo, los organizadores prestarán mucha atención también a los futuros cien años mostrando la visión de los artistas acerca de la sociedad y del arte en las próximas décadas.

Después del anochecer del 11 al 14 de octubre, los interesados podrán observar espectáculos cuyo protagonista principal es la luz. Se presentarán más de 20 obras e instalaciones de 26 artistas checos y extranjeros, por ejemplo, del francés Romain Tardy, cuya instalación denominada Future Ruins promete una experiencia especial.

Esta combinación del videomapping con una instalación luminosa se proyectará en la fachada de la Iglesia de San Cirilo y Metodio en el barrio Karlín. En el parque delante de la iglesia se instalarán unas estructuras de lámparas LED inspiradas por los elementos arquitectónicos de la iglesia. Se destaca también la presencia del estudio de diseño de Nueva York, SOFTlab, con la obra Iris, o del artista suizo Zimoun.

Además, el festival se centrará en artistas locales, tanto los ya reconocidos como los emergentes. Por ejemplo, el importante artista checo, Richard Loskot, presentará una instalación nueva con el título Sky on earth, o el grupo Hyperbinary mostrará su obra Wave, una instalación formada por 20 polos LED programables que explorarán el fenómeno físico del movimiento de las olas y sus formas. En el marco del llamado Signal Calling, un concurso público que invita a artistas checos con talentos únicos a participar en el festival, tendrán espacio cuatro artistas jóvenes escogidos por el jurado. De esta manera, los visitantes podrán disfrutar, por ejemplo, de la instalación del grupo artístico _STROY o del estudiante checo Tomáš Dymeš.

La mayoría de los espectáculos se ofrecerá en los espacios públicos de forma gratuita, solamente habrá cinco obras interiores en el marco de la Gallery Zone donde será necesario pagar la entrada.

Esta vez, el festival se expandirá también al barrio Karlín para que el público no se concentre solamente en el centro de la ciudad y el barrio Vinohrady, es decir, dos localidades principales donde el festival tendrá lugar. De hecho, la instalación más visitada suele ser la proyectada en la fachada de la Iglesia de Santa Ludmila en Vinohrady.

Otra de las novedades consiste en la posibilidad de disfrutar de un proyecto especial creado en cooperación con el festival de música Cuerdas de Otoño. Se dará un concierto de música clásica tocada en órgano, y lo acompañará una instalación audiovisual en la Iglesia de San Salvador.

Los espectáculos empiezan cada día a las siete y terminan a las once de la noche.

Más información encontrarán en la página oficial del evento: www.signalfestival.com.

Otras fuentes: Radio.cz/es. Foto 1, foto 2, foto 3.

Conoczan Karlštejn, la joya de Carlos IV

Hace poco se cumplieron 670 años de la fundación del famoso castillo de Karlštejn que pertenece entre los destinos turísticos checos más populares. Radio Praga publicó más detalles sobre este sitio espectacular (aquí presentamos una versión abreviada del artículo).

Tras una empinada subida se abre ante los ojos del visitante la silueta majestuosa del castillo más bello y visitado de Chequia, el castillo de Karlštejn, que se eleva sobre un peñasco calizo a unos 30 kilómetros al sudoeste de la capital checa.

Esta joya arquitectónica fue fundada en el siglo XIV por el rey checo y emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico Carlos IV, bajo cuyo reinado la tierras checas vivieron una época de esplendor cultural. Mediante escritos conservados se supone que el arzobispo Arnošt de Pardubice, mano derecha del monarca, colocó la primera piedra del monumento el día 10 de junio de 1348, hace 670 años, en una ceremonia solemne a la cual asistió Carlos IV en persona. Sin embargo, las investigaciones de los especialistas advierten que determinar la fecha del inicio de la construcción del castillo no es nada fácil.

Sea como fuere, no hay duda de que entre los monumentos checos se le reserva a Karlštejn un lugar excepcional. Se supone, que Carlos IV ordenó levantar el castillo a Matías de Arrás y a Petr Parlér, dos de los arquitectos góticos más destacados, que realizaron también la catedral de San Vito en Praga. La construcción duró unos 20 años y fue llevada a cabo en 1365 con la consagración de la capilla de la Santa Cruz.

Corazón espiritual del Sacro Imperio Romano-Germánico

Con qué propósito hizo Carlos IV construir el castillo sigue siendo un misterio. Unos dicen que fue pensado como sede temporal del emperador, u oratorio personal, pero lo único que se sabe acerca del objetivo inicial a ciencia cierta es que la función del edificio cambiaba constantemente a lo largo del tiempo.

Tras haber sido coronado emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico en 1355, Carlos IV decidió a inicios de los años 60 del siglo XIV, que el castillo, debido a su posición estratégica (retirado, pero aun así a un día de Praga) sirviera de caja fuerte para las joyas imperiales de coronación. Para ello ordenó reconstruir la antigua sala de residencia, convirtiéndola en la cámara más célebre de Karlštejn, la capilla de la Santa Cruz.

La bóveda de la capilla, situada en la Torre grande, tiene nervaduras cruzadas completamente doradas y sus paredes están revestidas con piedras preciosas y semipreciosas y cubiertas de una colección excepcional de 129 cuadros de santos, detrás de los que fueron depositadas las reliquias de santos coleccionadas por el emperador. Así, el castillo se convirtió en el centro espiritual y simbólico del Sacro Imperio Romano-Germánico.

Karlštejn, entre el mito y la realidad

Hay varias mitos notorios que rodean el aura de Karlštejn, y que a ningún checo se le escapan. Uno de ellos es que Carlos IV decidió que en el castillo habían de guardarse las joyas reales checas, hoy día símbolo del país, sin embargo, se trató de las imperiales. El Tesoro checo sí fue depositado en Karlštejn, y hasta hoy en día los visitantes pueden admirar allí la réplica de la corona real, llamada de San Venceslao, pero eso fue mucho más tarde – a comienzo de las guerras religiosas entre los husitas y los católicos en el siglo XV.

A partir de ese momento el Tesoro checo desapareció varias veces, pero sin tomar en cuenta algunos cambios puntuales de ubicación, permaneció allí unos 200 años. En la actualidad las joyas reales checas se encuentran en la Catedral de San Vito, tal y como lo hubiera deseado el monarca.

Mujeres y Karlštejn

Fue la obra teatral Noche en Karlštejn (Noc na Karlštejne) que causó la difusión de otro mito muy extendido acerca del castillo: de que el suelo de Karlštejn no podía ser pisado por el pie de ninguna mujer. En la obra, que surgió a base de una nota del cronista Václav Hájek de Libocany, la esposa de Carlos IV consigue colarse en el castillo disfrazada de hombre para poder acercarse a su esposo. El historiador Robert Novotný confirmó que sí hay algo cierto en esta historia.

“Algo de cierto hay en ese mito, ya que la declaración original de Carlos era que en la Torre grande, que era el sitio más sagrado, uno no podía acostarse con una mujer, y eso a pesar de que fuera su esposa legítima. Más tarde vinculó la prohibición con el castillo entero el cronista Václav Hájek de Libocany en la mitad del siglo XVI, que fue célebre por adaptar los relatos para que fueran más interesantes”. 

Actualmente, Karlštejn está entre los mayores atractivos turísticos de la República Checa, recibiendo anualmente unos cientos de miles de visitantes. Aparte de visitas guiadas ofrece actividades culturales como conciertos, mercados medievales y teatros a lo largo del año. Robert Novotný explicó a Radio Praga las causas del interés que este castillo suscita.

“Algo tan bonito e intacto a la vez, conservado desde la Edad Media, no lo encontramos en muchos sitios. También una de las causas puede ser que está cerca de Praga, entonces es ideal para hacer una excursión de un día, y bueno, cabe resaltar que con esta idea Karlštejn ya había sido construido en el siglo XIV. El castillo fue popularizado en la segunda mitad del siglo XIX gracias al Resurgimiento Nacional, cuando la sociedad checa quería independizarse de la Monarquía de los Habsburgo. El castillo se convirtió en uno de los símbolos del célebre pasado checo, así pues se emprendían procesiones al lugar, y bueno, gracias a ello Karlštejn pudo sobrevivir, porque en aquella época se encontraba en un estado pésimo, y corría el riesgo de convertirse en una ruina”. 

Carlos IV fue sin duda alguna un gobernador de índole internacional. Bajo los auspicios de este monarca culto que pasó su juventud en la corte francesa y en Italia, Praga registró un notable crecimiento y pasó a ser la capital y centro cultural de los Países Checos. Robert Novotný resumió cuáles son los factores que hacen de Carlos IV un gobernante de escala mundial.

“Tenemos la fundación de la universidad centroeuropea más antigua en Praga, y la fundación de la Ciudad Nueva. Carlos IV apoyó que el obispado pasara a ser arzobispado, con lo cual estaba unida también la gran reconstrucción del Castillo de Praga y la construcción del nuevo edificio de la Catedral de San Vito y bueno, así podríamos continuar. También hay que mencionar que Carlos IV intentó redirigir las principales rutas europeas comerciales para que pasaran por el territorio de Bohemia. En aquella época también había una situación geopolítica propicia y los Países Checos estaban en su esplendor, sobre todo gracias a la explotación de plata, entonces estas circunstancias se unieron y así podemos considerar este periodo como una época de oro”. 

Fuente: Radio.cz/es (Tereza Kalkusová). Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4 – 5.