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Esculturas de hielo en las montañas Beskydy

Siete escultores artísticos de la República Checa y Eslovaquia están creando estos días en las montañas de Beskydy esculturas de hielo únicas en el mundo. Los primeros admiradores podrán verlas este sábado 13 de enero en dos grandes carpas cerca de los hermosos edificios de madera del arquitecto Dusan Jurkovic.

Las esculturas de hielo se expondrán por vigesimocuarta vez. Este año se trabaja con novecientos veinticinco bloques de hielo que pesan en total unas cuarenta toneladas. Un carro de carga y dos camiones completos los trajeron a Pustevny.

El tema principal de esta particular exposición es el Arca de Noé. Los artistas han creado el arca en la carpa más grande, junto con una estatua de Noé, su esposa y varios animales. En otra carpa se intenta continuar la historia mostrando la vida submarina cuando Noé estaba surcando el mar. La mayoría de los artistas llevan varios años viniendo a este hermoso sitio de Pustevny. Empezaron a trabajar en sus piezas individuales el sábado pasado. Algunos de ellos solían participar en concursos de diseño de Ice Masters.

Las esculturas se crean sobre la marcha, por lo que aún es difícil hablar de un número concreto. Sin embargo, según el organizador del evento, habrá unas veinticinco esculturas, la mayoría de animales. En la parte del mundo submarino los visitantes podrán encontrar un pulpo o una medusa con sus tentáculos, o un banco peces pequeños nadando entre las olas.

Sin embargo, el elemento dominante entre todas las estatuas es el Arca de Noé. El barco se está construyendo en la carpa inferior y ocupará toda la anchura de la carpa principal. De los animales, la estatua más grande será la del elefante, de tres metros de altura. Para esta estatua de la criatura terrestre más grande, los artistas utilizarán unos 100 bloques de hielo. Dos personas la están creando, aun así tardarán unos tres días completos. El tamaño es también el mayor reto. Hay que subir a los palés, construir más bloques, trabajarlos y volver a bajar para ver cómo queda la estatua.

Todos los escultores presentes terminarán el viernes, tras siete días de trabajo. Esta vez, el clima está cooperando al máximo. Desde el domingo se han producido fuertes heladas en el lugar lo que permite trabajar las esculturas hasta el mínimo detalle. Los visitantes podrán disfrutar de la exposición de esculturas de hielo desde el sábado hasta el 4 de febrero.

Para llegar, la forma más fácil es utilizar el teleférico que sale desde el municipio de Frenstat pod Radhostem. Además, quienes compren un billete para el teleférico tendrán acceso gratuito a las dos carpas con esculturas de hielo. A las personas que lleguen a Pustevny desde el lado sur y aparquen su coche en el aparcamiento principal, se les cobrará cien coronas por la entrada a las dos carpas. Los niños menores de diez años pueden entrar gratis a ver las obras de hielo. La exposición estará abierta todos los días de 9.00 AM a 4.30 PM. Cabe mencionar que el último teleférico sale a las 7.00 PM.

Fuente: Novinky.cz. Foto 1, foto 2, foto 3.

Conozcan la obra del arquitecto Santini

El 7 de diciembre se cumplieron 300 años del muerte del arquitecto checo de descendencia italiana Jan Blažej Santini-Aichel. Sus mayores trabajos representan una amalgama curiosa de los estilos barrocos y góticos. Este estilo conocido como Gótico Barroco se caracteriza por la simbología católica y la numerología. Su obra sigue despertando interés de expertos, historiadores del arte y público general.

Su personalidad sigue siendo un misterio, ya que no existe ninguna prueba sólida de la historia de su vida. Nació en 1677 en Praga como hijo mayor de una familia respetable de canteros. Estudió pintura y aprendió cantería, pero no pudo continuar con el oficio de su padre por tener una parte del cuerpo paralizada de nacimiento. Al terminar sus estudios, comenzó a viajar y adquirir experiencia. Emprendió un viaje a Italia, donde probablemente obtuvo el título de arquitecto.

A partir de 1700 proyectó en Praga varios edificios. Tras la muerte del arquitecto francés Jean-Babtista Mathey completó algunos de sus proyectos y continuó parcialmente con su estilo.  Gracias a la exitosa reconstrucción del monasterio de Zbraslav empezó a ser respetado en el mundo de la construcción. Santini se inspiró en el trabajo del arquitecto italiano Francesco Borromini, famoso por sus obras excéntricas. Esta influencia se refleja especialmente en el uso de formas de estrellas y el simbolismo empleado, entre otros edificios, en la capilla de la Virgen María, una de las obras más tempranas y menos conocidas, situada en localidad de Mladotice, cerca de Pilsen. La obra en forma de estrella de seis puntas, que hace referencia a la temática mariana, es además la primera capilla dedicada a la Virgen María en el territorio checo.

En un poco más de dos décadas, Santini proyectó casi un centenar de edificios sacros, palaciegos y agrícolas. Dos de sus obras han sido inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Una de ellas es la Iglesia de peregrinación de San Juan Nepomuceno en Zelená Hora (inscrita en 1994). Edificado a principios del siglo XVIII, este templo está fuertemente vinculado con el número cinco. La iglesia central, de 50 metros de altura, tiene forma de estrella de cinco puntas igual que las capillas del recinto. Sobre el altar mayor se alzan cinco ángeles y algunos de ellos sostienen el globo terráqueo con cinco estrellas, que representan los cinco continentes donde se extiende el cristianismo. Otra obra que figura en la lista es la Iglesia de la Asunción de la Virgen María en Sedlec y San Juan Bautista en el Monasterio de Sedlec, que fueron renovadas por Santini 300 años después de que fueran quemadas por los husitas. La catedral de Sedlec guardó en sus paredes un tesoro – el original de una excepcional custodia gótica de antes del año 1400.

Hay quienes incluso han notado campos de energía positiva en los edificios de Santini, como, por ejemplo, en la Iglesia de la Asunción, situada en el recinto del Monasterio de Kladruby. Santini también dejó una fuerte huella arquitectónica en Praga, siendo responsable por el Palacio Colloredo – Schonborn, que actualmente es la sede de la Embajada de Estados Unidos, el Palacio Kolowrat que alberga a la Embajada de Italia o el edificio del Decanato Capitular en Hradcany, entre muchos otros.

Jan Blažej Santini-Aichel se casó dos veces y tuvo varios hijos, la mayoría de los cuales no llegaron a la edad adulta. A medida que pasaban los años, aumentaba la intensidad de su trabajo. Tenía prisa, como si sospechara que el destino le había deparado una vida demasiado corta.  Murió el 7 de diciembre de 1723, con sólo 46 años de edad. No se conserva ningún retrato suyo, por lo cual su rostro siempre será un misterio, al igual que su vida. Todo lo que sabemos de él lo hemos aprendido estudiando sus edificios. El arquitecto y su obra protagoniza también el libro La Lengua de Santini, del escritor checo Miloš Urban, traducido, entre otros, al español.

Santini descubrió los secretos de los constructores de catedrales medievales y comprendió las obras más avanzadas de los maestros de su época. Conocía las leyes del estilo, sólo para trascenderlas y crear su propio estilo individual, inconfundible y completamente original. Muchas de sus construcciones son frescas y elegantes. A pesar de todo, sus contemporáneos lo catalogaban como un genio inconformista y debido a eso ejerció poca influencia en las generaciones subsecuentes de los arquitectos de Bohemia.

Fuentes: Espanol.radio.cz (Dominika Bernáthová), CeskeGalerie.cz. Foto 1, foto 2, foto 3.

Otra inscripción de Chequia en la lista de la UNESCO – la producción artesanal de vidrio

El Comité Intergubernamental de la UNESCO aprobó en su sesión en Botsuana el pasado miércoles incluir la producción artesanal de vidrio de Chequia en el Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. La propuesta para la nominación de este oficio a la ONU fue presentada conjuntamente por Francia, Alemania, Chequia, Finlandia, Hungría y España, siendo Francia la coordinadora.

La producción tradicional de vidrio artesanal data en la República Checa del siglo XIII y hasta el presente se conserva sobre todo en el norte de Bohemia, en la región de Liberec y en Moravia del Sur, en la región de Zlín.

La noticia sobre el éxito alcanzado por la fabricación artesanal de artículos de vidrio fue recibida con gran alegría y entusiasmo por los representantes de los talleres vidrieros de Bohemia del Norte y los empleados del Museo de Vidrio y Bisutería de Jablonec nad Nisou. Como destacó su directora, Milada Valecková, Chequia destaca por conservar todas las técnicas de este oficio, como el grabado, el afilado, el diseño de vidrio, la pintura en vidrio, el soplado, etc. Cada cliente puede encontrar a un profesional vidriero dispuesto a fabricarle un producto de vidrio según sus deseos.

En la República Checa hay más de 5000 vidrieros profesionales, grabadores, diseñadores, productores de bisutería y representantes de otros sectores del oficio vidriero, que trabajan en centenares de fábricas vidrieras, talleres familiares y estudios artísticos que elaboran proyectos de los futuros productos de vidrio producidos a mano.

El reconocimiento internacional de la UNESCO, sin menor duda, ayudará a conservar el sector y puede atraer a un mayor número de turistas al país. La fabricación manual nunca será barata y nunca podrá competir con las máquinas. Pero para los extranjeros el valor cultural de esos artículos también cuenta.

Chequia tiene en total nueve tradiciones, costumbres y técnicas de oficios inscritas en el Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. Figuran entre ellas, además de la producción manual del vidrio, el baile tradicional regional Verbunk, el oficio de balsero, la Cabalgata de los Reyes, las decoraciones de vidrio soplado para el árbol de Navidad etc.

Fuente: Espanol.radio.cz (Ivana Vonderková). Foto 1, foto 2 (?eský rozhlas, Jana Strej?ková).

El lúpulo y la ciudad de Zatec en la lista de la UNESCO

Žatec, una pequeña ciudad ubicada en la hermosa región de Bohemia Occidental en la República Checa, es conocida por su rica tradición en la producción de lúpulo de alta calidad. Este patrimonio único se ha mantenido durante siglos y ha convertido a Žatec en un lugar icónico para los amantes de la cerveza en todo el mundo. Ahora, Žatec está dando un paso importante para preservar su legado al ser inscrito como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

La incorporación de la ciudad y el paisaje colindante a la lista de la UNESCO fue anunciada por el Comité del Patrimonio Mundial el lunes 18 de septiembre en Riad, Arabia Saudita, tras haber estudiado 50 nominaciones del mundo entero. Las autoridades de Žatec duraron unos 16 años intentando conseguir la inscripción a la lista. Se trata de la décimo séptima inscripción entre los monumentos culturales o zonas naturales de Chequia en el Patrimonio Mundial de la UNESCO. A la vez, es la primera zona de lúpulo del mundo que obtuvo ese estatuto.

El paisaje que rodea Žatec es una obra maestra de la agricultura y la cultura checas. Miles de hileras de plantas de lúpulo se extienden sobre colinas suavemente onduladas, creando un paisaje extraordinario. Cuenta la historia de generaciones de agricultores que han cultivado el lúpulo aquí por más de 700 años, preservando técnicas tradicionales. El lúpulo es una de las materias primas cruciales para la fabricación de la cerveza. En la región de Žatec se cultiva en más de 3740 hectáreas, que es el 77% de todas las áreas a nivel del país. Se destaca por ser el lúpulo aromático más suave del mundo.

La inscripción en la lista de la UNESCO está dividida en dos partes. En primer lugar, está la zona histórica de la ciudad con su barrio industrial del siglo XIX, que dispone de la mayor concentración de edificios vinculados con el procesamiento y la comercialización del lúpulo. Entre ellos figuran la antigua fábrica de malta renacentista con fachada neogótica y una galería de arte en su interior, o la Plaza del Lúpulo con su valioso almacén de lúpulo. También destacan el conjunto de edificios convertidos en un moderno museo del lúpulo y el Templo del Lúpulo y la Cerveza, con un reloj astronómico y una torre mirador llamada el Faro del Lúpulo.

Lejos del centro de la ciudad se alza la gran fábrica de cerveza roja y blanca, mezcla de modernismo e historicismo. Otro notable edificio industrial de principios del siglo XX es el secadero de lúpulo de Trnovany. En el centro de la zona de conservación se encuentra el huerto de lúpulo más pequeño del mundo, pero también la Columna de la Peste de la Santísima Trinidad y el ayuntamiento con su torre dominante. Los visitantes pueden admirar decenas de casas adosadas con orígenes que van desde la Edad Media hasta el Barroco, varias iglesias y parte de las fortificaciones de la ciudad que se han conservado hasta la actualidad.

En segundo lugar se cuenta con la zona de lúpulo de Žatec, sus plantaciones y los pueblos de Trnovany y Stekník, con edificios que servían para secar el lúpulo, su embalaje y almacenamiento. Están incluidas las granjas de lúpulo, las cervecerías, las malterías y el palacio de Stekník en el cual antiguamente vivían los propietarios de las plantaciones locales. Data del Alto Barroco con decoración rococó y destaca sobre todo por su gran jardín en terrazas de estilo italiano, único en la República Checa.

La inscripción en la lista de la UNESCO, sin menor duda, ayudará a promover el turismo sostenible en la región y garantizará la preservación de estas tradiciones para las generaciones futuras. Dado que se espera una mayor afluencia de turistas, la Alcaldía de la ciudad quiere centrarse en el desarrollo de las infraestructuras, edificar aparcamientos, marcar rutas para los turistas y hacer accesibles al público general senderos en los lugares de cultivo de lúpulo locales.

Fuentes: Espanol.radio.cz, SeznamZpravy.cz, Novinky.cz. Foto 1, foto 2, foto 3.

La música joropo en el Festival Colours of Ostrava

Colours of Ostrava es un festival de música multigénero que se celebra en los alrededores de Dolní Vítkovice, justo a las afueras de Ostrava, en la República Checa. Este extraordinario espacio industrial, protegido por la Unesco, acoge un cartel igual de alucinante en el que no faltan ídolos pop ni leyendas del rock, además de dejar espacio a géneros musicales más contemporáneos.

El festival tiene una especial sintonía con las bandas latinoamericanas. Esta vez lo confirmó la participación de la banda colombiana Cimarrón, formada en el año 2000 para recuperar las raíces y difundir a nivel mundial el no tan conocido género del joropo.

Según cuenta Ana Veydó, líder y cantante de la banda, el festival checo les llamaba la atención desde Colombia porque se trata de un evento impresionantemente grande. Además, la directora del festival los convocó hace unos tres años para que participaran en el evento, pero debido a temas de agenda y los obstáculos que ocasionó el covid, lograron acordar su presencia para esta edición. Tanto a ella como a los demás integrantes de la banda les dio mucha alegría  incluir a una tierra con tanta riqueza y tradición musical como Chequia en la larga lista de países a los que están haciendo llegar, poco a poco, las virtudes del joropo.

Joropo es el nombre que se ha dado a un género de música que se comparte con Venezuela, sobre todo en los llanos. Es una música que se hace con arpa, cuadro, maracas y bajo. Sin embargo, Cimarrón desde sus inicios ha ido más allá de lo local, de la región, incluyendo otros instrumentos, como el zapateo, el cajón peruano, el surdo brasilero y la tambora de la costa colombiana. Todo eso ayudó a potenciar la masa acústica de la banda, sin perder la esencia del género.

La banda fue un sueño que Ana logró hacer realidad junto a su pareja Carlos Rojas, un arpista y compositor del pueblo San Martín que formó parte de la delegación de músicos folclóricos colombianos que acompañó a Gabriel García Márquez en el evento de recepción del Premio Nobel de Literatura en Estocolmo. Con él dirigieron y trabajaron sin descanso en la banda, hasta que él falleció en el año 2020 de una afección cardíaca, dejando como legado artístico una agrupación por la que pasó una verdadera selección de músicos de la región. La banda empezó a hacerse conocida gracias a su participación en importantes festivales musicales de Malasia, Países Bajos, Escocia, Estados Unidos y Marruecos, y a sus actuaciones en prestigiosas salas culturales como la de Japón o la de Pekín. A la vez, logró ese reconocimiento por el trabajo de difusión de su líder Ana Veydó quien ha ido abriendo espacios y buscando eco por fuera de la región. A lo largo de 23 años de carrera, la apuesta escénica de Cimarrón ha cautivado a las audiencias de 41 países.

Cierta especie de distancia que tomó la banda respecto a los canales oficiales les brindó, como suele ocurrir, cierta libertad para no quedar a merced del uso político. Su propuesta ha influenciado mucho a los jóvenes porque, por ejemplo, fueron la primera banda en poner un bailador solo a zapatear, eso no existía porque tenía que ser con pareja, con mujer.

Además de colaborar con artistas de la talla de Aterciopelados, Carlos Vives y Juanes, la banda ha sido nominada a los premios Grammy en 2004 con ‘Sí, soy llanero’ como mejor álbum tradicional de músicas del mundo y al Grammy Latino en 2020 por su álbum ‘Orinoco’. En este momento están de gira por Europa, concentrados, sobre todo, en el Reino Unido.

Como agrega Ana, en los escenarios donde paran hay muy pocos latinos, los ve más bien el público de ciudades locales, y esa ha sido la manera de ir abriendo caminos para géneros que a veces son invisibilizados incluso en los mismos países donde los artistas viven. En Colombia, el joropo no es la música más conocida y del mundo menos porque si se habla de Colombia, se habla de la cumbia, del vallenato, otros géneros.

De hecho, la banda Cimarrón ha tocado más veces en el Reino Unido que en Colombia. Al mismo tiempo. Eso les ha brindado una fuerte presencia en medios ingleses tan prestigiosos como el Financial Times. Y no solo para hacer ver el joropo, sino toda una región que necesita ser visible con todos los problemas que tiene Latinoamérica, a veces con una imagen negativa. Quieren mostrar que son más de lo que han sembrado de ellos como imagen.

Cimarrón ya había actuado anteriormente en Chequia, en el festival de música del Castillo de Námest nad Oslavou en el año 2011. Por ese entonces, tenían la sensación de que los checos eran algo rígidos, y por eso les sorprendió que hubiera un público tan joven que bailara y saltara con sus canciones. Esa misma sensación se incrementó aún más luego de una inolvidable participación en Colours of Ostrava que terminó por confirmarles que el público checo es muy receptivo a otras sonoridades.

Fuente: adaptado de Radio.espanol.cz (Juan Pablo Bertazza). Foto 1-2, foto 3.

La cultura cervecera checa aspira a ser Patrimonio Cultural de la UNESCO

Los checos son los mayores consumidores de cerveza a nivel mundial y el consumo de esta bebida sigue creciendo a pesar del constante aumento de su precio. El año pasado, por ejemplo, el consumo medio de cerveza fue de unos 136 litros por persona, aunque antes del Covid era seis litros más alto por persona.

Beber cerveza en Chequia es más que una costumbre, es una tradición cultural nacional cuando se está con los amigos. Los productores de esta bebida quieren por ello que la cultura cervecera checa llegue a figurar como Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. Presentar esa solicitud no será nada fácil, dado que no se busca inscribir sólo una determinada categoría de cerveza y su proceso de fabricación. Sería necesario tomar en cuenta también los aspectos sociales y culturales, que consiste en una forma de compartir entre las personas. A la vez, resultaría muy importante mencionar las materias primas utilizadas, así como a los maestros cerveceros. Si la Unión Checa de Fábricas de Cerveza logra reunir todos los datos a tiempo, piensa presentar la solicitud en febrero del próximo año.

Los organizadores de la propuesta pidieron apoyo en sus esfuerzos a nivel regional y lo consiguieron por el momento en Bohemia del Sur. Se espera que pronto cuenten también con el respaldo de la región de Pilsen. Especialmente la cerveza lager checa goza de una gran popularidad y renombre a nivel europeo por su alta calidad y sabor excepcional. Cada turista extranjero que visita la República Checa no pierde la oportunidad de probarla en alguna cervecería típica del país.

No obstante, debido a la pandemia de coronavirus y a la subida de los precios de los alimentos en Chequia, incluida la cerveza, su consumo se está trasladando paulatinamente desde los bares a los hogares. Mientras que en 2019 los checos consumían el 35% de la cerveza en los bares y el 65% en casa, el año pasado el 69% de la cerveza que se consumió provenía de las tiendas y en los bares se bebió sólo el 31% del total. Además, el paquete de medidas del Gobierno para reducir el déficit a partir del próximo año cuenta con incrementar el IVA a la cerveza consumida en los bares del 10% al 21%. Se espera que con ello aumente nuevamente el precio de la cerveza de barril en los restaurantes y bares, lo que podría traducirse en una nueva reducción del número de consumidores de esta bebida en los bares.

La inscripción de la cultura cervecera checa en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO podría revertir esos cambios y atraer a cada vez más clientes, tanto nacionales como extranjeros, a las cervecerías checas para conocerla en toda su complejidad y disfrutar de la cultura cervecera local. Cabe mencionar que en Colombia, por ahora, se puede conseguir la cerveza checa de marca Czechvar.

Fuente: Espanol.radio.cz (Ivana Vonderková). Foto 1, foto 2.

Conozcan la Biblioteca Nacional checa

Considerada una de las bibliotecas más bellas del mundo, la Biblioteca Nacional se encuentra en una de las zonas más visitadas por los turistas que llegan a la capital. Forma parte del Clementium, como se conoce el complejo de edificios ubicado a pocos pasos del Puente de Carlos, una parada obligatoria de todos los que visitan Praga. Sin embargo, en gran parte pasa inadvertido para los viajeros dado que la ruta principal que va entre el Castillo de Praga y la Plaza de la Ciudad Vieja copia un gran muro exterior del Clementinum y no llega hasta la biblioteca.

Por tal razón, los representantes de la biblioteca empezaron a cooperar con la agencia Prague City Tourism, la organización oficial de gestión turística de la capital checa, con el fin de diseñar una nueva ruta turística enfocada en la riqueza barroca del lugar. La ruta llevará a los visitantes a aquellos lugares que pueden ver solo en compañía de guías oficiales de la agencia. Los turistas descubrirán la belleza de la sala de la Biblioteca Barroca, la Torre Astronómica de casi 70 metros de altura, y la Sala Meridiana desde donde se puede observar un sofisticado sistema astronómico de la época del Renacimiento tardío.

La Biblioteca Barroca, descrita como una de las bibliotecas más hermosas del mundo, es uno de los puntos más llamativo del nuevo recorrido. Contiene más de siete millones de volúmenes, incluidos manuscritos y grabados antiguos. Entre las obras más importantes se encuentra el Códice Vyšehrad, un escrito de antes de 1085.

Otro momento interesante es el ascenso a la galería de la estación meteorológica, que empezó sus mediciones regulares en 1752 desde el observatorio que está ubicado en el Clementinum. Vale la pena también echar un vistazo a los quince relojes de sol adosados a las paredes de los patios, obra de uno de los mejores astrónomos jesuitas, Valentin Stansel. Actualmente, en el Clementinum se celebran conciertos de música de cámara, concretamente en la Sala de los Espejos. En esta sala barroca forrada de espejos se encuentran diversas pinturas y el órgano  original que tocó Mozart durante su visita a Praga en el siglo XVIII.

El objetivo de la nueva campaña es presentar el valor histórico del complejo de edificios del antiguo seminario jesuita, convertido en la más antigua y mayor biblioteca del país, sin olvidar que hasta el presente se trata de un centro utilizado por científicos y estudiantes.

Fuente: Espanol.radio.cz, DisfrutaPraga.com. Foto 1, foto 2.

Praga como galería de arte del escultor David Cerny

Así como en Praga se ofrecen recorridos temáticos sobre distintos períodos de la historia, fantasmas y cervezas, sería posible trazar un itinerario con las múltiples obras que el escultor David Cerny viene realizando, instalando y exponiendo, hace varias décadas, en diversos puntos de la ciudad. Desde su época más provocadora cuando, luego de la Revolución de Terciopelo, pintó de rosa un tanque soviético en la entrada del Jardín de los Kinský, hasta esta actualidad en la que, en protesta contra la guerra actual, pintó con los colores de Ucrania otro tanque soviético expuesto en ese mismo sitio.

A pesar de ser tan distintas entre sí, casi todas sus obras tienen la particularidad de identificar inmediatamente a su autor, gracias a un estilo propio que mezcla reflexión y una intención lúdica tan extrema que suele despertar admiración y rechazo en partes iguales. El nombre de Cerny también está circulando fuera de las fronteras de Chequia. En el extranjero se lo conoce por haber hecho de Praga una especie de galería propia: con obras que se exponen al aire libre, como los famosos bebés de la isla de Kampa, y otras bajo techo como es el caso del célebre caballo invertido del pasaje Lucerna.

Si bien hoy está considerado uno de los escultores más importantes del país, durante mucho tiempo, le desagradaba la idea de convertirse en artista. Incluso tiene formación universitaria en física y electrónica aunque, durante sus estudios se dio cuenta de que prefería hacer cosas más creativas, siguiendo los pasos de sus padres, ya que su madre era restauradora y su padre pintor. No obstante, sus padres querían que se dedicara a la ingeniería de construcción.

Lo interesante es que aquel deseo de sus padres en algún punto parece haberse cumplido ya que muchas de las obras de Cerny cuentan, justamente, con una compleja ingeniería en tanto, lejos de ser objetos estáticos, suelen abordar o incluso plasmar la idea del movimiento. Así sucede con los dos hombres orinando el territorio de República Checa, en la obra Trifot basada en una novela de ciencia ficción de John Wyndham y, sobre todo, en una de las más famosas: la cabeza giratoria de Franz Kafka, uno de los principales referentes de Cerný junto a Sigmund Freud, otro célebre judío a quien también homenajea con la estatua colgante de la calle Husova en pleno centro histórico.

La cabeza giratoria de Kafka mide once metros y pesa casi cuarenta toneladas. Lo que no se sabe tanto es que tiene una especie de hermano gemelo en Charlotte, Carolina del Norte, que se llama Metalmorfosis. Además, en apenas unos meses se va a inaugurar en Los Ángeles otra obra muy similar que en este caso remite a un genio del séptimo arte, David Lynch.

Cerny le dio a la ciudad también la existencia de Meet Factory, un espacio que él mismo fundó y dirige y se ha convertido en la usina artística más conocida de Praga. A esas construcciones emblemáticas de Praga, pronto se sumará un particular edificio en Karlín, justo enfrente de Invalidovna, que se denomina Fragment. Nuevamente, se trata de una obra monumental que, sin lugar a dudas, marcará un punto cúlmine en esa síntesis de arte e ingeniería que supone la obra de Cerný. Es que en este caso se trata directamente de un complejo de viviendas que cuenta con la presencia estelar de Lilith, una mujer gigante de 24 metros de alto y 35 toneladas que sostiene el edificio y tiene una cabeza móvil que gira a la medianoche.

Fuente: adaptado de Espanol.radio.cz (Juan Pablo Bertazza). Foto 1foto 2foto 3.

La décima edición de Signal Festival de Praga

El Signal Festival de Praga, la exhibición de luz y tecnología digital en las calles de la capital checa, cumple diez años. En esta edición ofrece el programa más amplio de toda su existencia. Los espectadores pueden disfrutarlo desde el jueves 13 hasta el domingo 16 de octubre.

“Nos encontramos en la frontera entre la cultura de galería y la diversión en los bastidores de la ciudad. El espacio público es nuestro campo de juego y nuestro escenario. Creemos en la igualdad y la accesibilidad. El arte es de todos”. Estos son los lemas del festival que desde el año 2012 llena las calles de la capital checa con proyecciones y video mapping.

Este año se presentan 14 instalaciones completamente nuevas y una proyección que se ha recuperado porque fue la más popular de la primera edición del evento. Se trata de una instalación de dos artistas canadienses llamada Cloud. Es una estatua interactiva compuesta por 6000 bombillas. Decenas de cordeles cuelgan de ella e invitan a los visitantes a que enciendan la luz y cambien el aspecto de la instalación. Cloud se puede observar en el Palacio de Vršovice, situado en una ruta nueva que los organizadores decidieron abrir especialmente para esta décima edición del Festival. El camino va desde la Basílica de Santa Ludmila, ubicada en Námestí Míru, y conecta los barrios de Vinohrady y Vršovice.

Otras novedades de este año vienen de la mano de la colaboración del festival con otras organizaciones, como, por ejemplo, el nuevo espacio de arte Kunsthalle Praga o el Centro de Arquitectura y Urbanismo (CAMP). En el CAMP hay una nueva instalación del artista turco radicado en EE.UU. Refik Anadol. El Instituto de Planeación y Desarrollo de Praga ofreció a Refik y a su estudio un conjunto enorme de datos sobre Praga y él, basándose en ellos, creó una instalación artística que se puede ver en su sede.

El Signal Festival también contará con la participación del Teatro Nacional de Praga, concretamente con los artistas de su Nueva Escena, Laterna Magica. Éstos prepararon una instalación de baile y luz que se da cada 20 minutos en el parque Katerinská.

Su participación en el evento fue confirmada también por Maxim Velcovský, uno de los diseñadores checos más destacados. Su instalación para el Festival recuerda los acontecimientos actuales en Ucrania por medio de coches quemados que el propio Velcovský trajo de la zona de conflicto. Los interesados pueden ver la instalación titulada La posibilidad física de morir en la mente de un vivo en la plaza Mariánské, frente a la Alcaldía de Praga.

Además de los mencionados artistas de Chequia, Turquía y Canadá, el festival cuenta con la participación de creadores de Japón, Francia y Hungría, cuyas piezas se pueden observar en la Biblioteca Nacional, la Iglesia de San Salvador, la Piazzeta del Teatro Nacional, la Universidad Técnica, los parques de Bezruc y Herold, la Galería de la Capilla de Belén y el observatorio astronómico de la ciudad de Praga. Además del video mapping, los visitantes pueden asistir a conferencias y talleres que tratan el tema del diseño desde distintos puntos de vista.

Fuente: Espanol.radio.cz (Martina Kutková). Foto 1, foto 2, foto 3.

Chequia entre los países más pacíficos del mundo

La República Checa está entre los 10 países más “pacíficos” del mundo, ocupando el puesto 8 entre 163 países evaluados. Así lo indica la última clasificación del Índice de Paz Global (Global Peace Index) publicado por el Instituto Británico para la Economía y la Paz (Institute for Economics and Peace). Por lo tanto, a priori se trata de un país seguro, que además ha mejorado su situación respecto al año anterior. Esta vez ha obtenido 1,318 puntos, un mejor resultado respecto al informe de 2021 cuando obtuvo 1,329 puntos estando en el puesto 9.

Este indicador mide el nivel de paz y la ausencia de violencia en un país en una escala del 1 al 5. Abarca 3 categorías y 23 indicadores en total, como los índices de delincuencia, la facilidad de acceso a las armas, el tamaño del ejército y su equipamiento, las contribuciones a las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU, las relaciones con los países vecinos, el carácter pacífico de las manifestaciones, el grado de presión sobre los ciudadanos por parte del sistema político y la participación en conflictos extranjeros. Además de la evolución de la puntuación, es fundamental la evolución que tenga el país en el ranking que lo compara con el resto de los países.

La República Checa tiene resultados muy positivos gracias a los bajos índices de asesinatos y otros delitos violentes en el país, la relativa dificultad de acceso a las armas, el bajo nivel de presión de los políticos sobre la población y la sensación de seguridad. Por el contario, la posición del país se ve afectada de manera negativa por el nivel relativamente alto de las exportaciones de armas, el número de prisioneros per cápita, la calificación de las fuerzas de seguridad y la policía.

Desde que empezó a medirse el índice en 2008, Islandia ha sido el ganador anual. Afganistán ha estado tradicionalmente en el otro extremo de la clasificación. Colombia está situada en el puesto número 144 del ranking, lo que significa que puede considerarse un país peligroso. Obtuvo 2,729 puntos en el Índice de Paz Global, con lo que empeora levemente su puntuación respecto al informe de 2021 (2,694 puntos).

Pueden consultar el informe completo aquí: visionofhumanity.org.

Otras fuentes: Novinky.cz. Foto 1, foto 2.