Época navideña en la República Checa

Desde finales de noviembre empieza la época del adviento que tiene una atmósfera mágica con olor a canela y jengibre. Por todos lados suenan los villancicos, las ciudades inauguran el alumbrado, encienden sus árboles de Navidad y lucen sus decoraciones. No pueden hacer falta ni los pesebres de diferentes materiales y los numerosos eventos y presentaciones culturales.

Las plazas principales atraen al público general a los mercadillos que tienen un encanto especial. Unos de los mercados navideños más destacados y tradicionales del país incluso a nivel europeo se celebran cada año en Praga. El más popular, más grande, pero también uno de los más antiguos tiene lugar en la Plaza de la Ciudad Vieja. Otros mercados de renombre se encuentran en la parte inferior de la Plaza de San Venceslao, en la Plaza de la República, o en la Plaza de la Paz donde reina un ambiente más íntimo. Una novedad espera a los visitantes del Castillo de Praga donde se celebra un mercado navideño por primera vez en la historia. Los mercados empezaron el 28 de noviembre y se prolongarán hasta el 6 de enero (en algunas partes hasta el 3 de enero).

En las típicas casetas de madera convertidas en tiendas al aire libre se venden artículos de todo tipo, sobre todo, las artesanías hermosas de la temporada. Tradicionalmente se trata de decoraciones navideñas, velas aromáticas, coronas de adviento, juguetes en madera, o hasta gorras de lana. Los visitantes pueden degustar algunas de las delicias locales, por ejemplo, las castañas asadas, salchichas a la parrilla, pero también los manjares tradicionales como es el rollo de almendra, los bizcochitos de vainilla o los panes de jengibre decorados. Para evitar el frío de la época de invierno, se recomienda probar alguno de los diversos tipos de ponches, la antigua bebida aguamiel, o el vino rojo caliente.

Las tiendas en la Plaza de la Ciudad Vieja, el centro de las celebraciones navideñas de la capital, están abiertas todos los días desde las diez de la mañana hasta las diez de la noche, los puestos de comida pueden atender hasta medianoche. La plaza dispone también del impresionante árbol de Navidad, un abeto vivo de 22 metros de altura. Sus luces brillantes se encendieron por primera vez el sábado 28 de noviembre, y un espectáculo de luces que iluminan el árbol se repite cada fin de semana al son de una melodía del compositor checo Antonín Dvorák.

Este año la decoración del árbol y toda la plaza es aún más especial porque por primera vez se ha inspirado en la obra de Josef Lada, un pintor e ilustrador checo, que pintaba también escenas de invierno. El árbol literalmente abre ventanas al invierno de Lada dado que algunas decoraciones tienen forma de ventanillas. En ellas se pueden ver las figuritas típicas de la obra de Lada, por ejemplo, el gato Mikeš. Además, todas las decoraciones son elaboradas a mano y a la medida. De las ramas están colgadas también unas 600 bolas y estrellas doradas.

En toda la plaza predomina el color dorado y blanco. Una de las novedades de este año consiste en las zonas de descanso y rincones interactivos de fotos. Allí los visitantes pueden encontrar libros gigantescos que cuentan historias sobre el invierno, las tradiciones, y las alegrías de la Navidad. Y pueden sacar fotos con estas hermosas escenas.

Las tradiciones se reflejan también en el programa cultural acompañante. En el escenario, construido especialmente para este evento, se dan presentaciones folclóricas, de coros de niños que cantan villancicos, pero también de bandas musicales populares. Además, se celebran obras de teatro, de títeres y marionetas, y se muestran las tradiciones antiguas de Navidad.

Aparte, Praga tiene renombre por sus conciertos navideños celebrados en teatros e iglesias. En el programa siempre figuran la misa navideña checa denominada Hala, maestro, levántate, obra del compositor Jan Jakub Ryba, y varios conciertos de órgano con temas navideños.

Sin embargo, vale la pena también salir de Praga para otras partes del país. Brno, la capital de Moravia, invita a disfrutar de la tranquilidad y un entorno agradable, con muchas actividades y un interesante programa navideño. El hermoso centro histórico de Olomouc se convierte en un centro cultural y también de ponche, dado que ofrece la gama más amplia de esta bebida caliente, incluyendo el tradicional ponche de Nürnberg. Experiencias inolvidables pueden vivir también en Cesky Krumlov, ciudad declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Callejuelas pintorescas, la feria tradicional que cuenta con un belén viviente, un programa acompañante dedicado a las tradiciones populares y mucho más espera en este lugar mágico a todos los visitantes.

Fuentes: KudyZnudy.cz, Prazsky.denik.cz. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.