La exposición conmemora la vida del monarca Venceslao IV

En la Caballeriza Imperial del Castillo de Praga se celebra una exposición especial dedicada al rey checo y romano Venceslao IV con motivo del 600 aniversario de su muerte. De esta manera, el público puede conocer la vida del rey, su compleja personalidad y sus conexiones. Esta exposición denominada Venceslao IV: rey checo y romano se prolongará hasta el 3 de noviembre.

Venceslao IV fue hijo y sucesor del emperador germánico y el padre de la patria Carlos IV, pertenecía a la Casa de Luxemburgo. Aunque no es valorado de manera muy positiva en la historia moderna, y se dice que vivió en la sombra de su padre y su hermano Segismundo de Luxemburgo, durante su reinado el país florecía. A pesar de la lista de sus vicios, sobre todo en contraste con su padre Carlos IV, fue un hombre muy culto, le encantaban los libros, particularmente los libros ilustrados. A la vez le gustaba el ambiente universitario en la Universidad de Praga. De hecho, bajo su reinado, al igual que en la época de Carlos IV, Praga fue uno de los principales centros europeos de la arquitectura y el arte.

A los visitantes de la exhibición les esperan ejemplos de arte aplicado, escultura y pintura del llamado estilo hermoso. Esta corriente de arte gótico surgió alrededor del año 1400 cuando reinaba Venceslao IV. Se pueden admirar, por ejemplo, pinturas, objetos de artesanía gótica, objetos litúrgicos de los siglos XIV y XV, joyas de metales preciosos o una serie de textiles.

Entre los objetos artísticos más valiosos del evento se destaca un cuerno decorado para beber de Dresde. Se pueden ver también varias vidrieras magníficas provenientes de castillos checos como Kost, o de iglesias como Slivenec en Praga. Además, la exposición muestra también una colección de túnicas funerarias, perteneciente al Castillo de Praga, que representa uno de los conjuntos medievales más importantes del mundo.

Según uno de los autores de la exposición, el rey checo apoyaba a los artistas de la corte. No obstante, los artistas necesitaban metales preciosos para poder retratar a los monarcas en la pintura. En este sentido, sirvieron mucho las seis toneladas de oro halladas en las minas de Jílové, además de plata encontrada en las ciudades de Kutná Hora y Jihlava. En las salas de exposición se pueden ver también las joyas de coronación de Venceslao IV y fragmentos arquitectónicos de la Catedral de san Vito, cuya bóveda principal todavía no estaba terminada durante la época.

A la vez llaman la atención las custodias de Sedles y de Velká Bíteš, el busto de san Pedro y san Pablo del Palacio Arzobispal de Praga, el relicario de santa Margarita del monasterio de Brevnov, o el cetro universitario de la Universidad Humboldt de Berlín.

De hecho, la exposición ofrece no solamente objetos provenientes de Chequia, sino también varios artículos prestados del exterior. Entre ellos pueden encontrar una hermosa silla de montar, completamente cubierta de ornamentos. Se trata del préstamo del Museo Metropolitano de Nueva York. Esta pieza única probablemente pertenecía a Sofía de Baviera, la segunda esposa del rey Venceslao IV, dado que tiene talladas las letras V (como Venceslao) y E (como Elfenia, es decir, Sofía).

Fuente: adaptado de Radio.cz/es (Eliška Kubánková). Otras fuentes: Magazin.aktualne.cz. Foto 1-3.