75 años de la finalización de la Segunda Guerra Mundial

Hoy se conmemora el aniversario de los 75 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial en Europa y la República Checa se une a la celebración de dicha fecha. En el Monumento de Vítkov en Praga, como es una tradición, los máximos representantes del estado checo depositaron coronas de flores en la tumba del soldado desconocido.

Debido a la pandemia del coronavirus, el acto se realizó sin la presencia de espectadores. No participaron ni los veteranos de la Segunda Guerra Mundial quienes por su avanzada edad están en un riesgo elevado en cuanto al Covid-19. Al evento asistieron el presidente Milos Zeman, el jefe del Senado Milos Vystrcil, el primer ministro Andrej Babis y el presidente de la Cámara de Representantes Radek Vondrácek.

Breve historia

Desde el estallido de la guerra en septiembre de 1939, el ejército alemán pasó de victoria en victoria. La expansión territorial alemana alcanzó su punto máximo a finales de 1941, cuando las unidades de la Wehrmacht llegaron a la vista de Moscú. Sin embargo, un año después, la maquinaria militar alemana sufrió su primera derrota seria en Stalingrado.

En junio de 1944, los desembarcos aliados en Normandía abrieron el Frente Occidental, y en el este, el Ejército Rojo lanzó una ofensiva masiva. A mediados de octubre, las tropas rusas cruzaron la frontera alemana y, a finales del mismo mes, los estadounidenses conquistaron la primera gran ciudad alemana, Aquisgrán (Aachen).

A pesar de esto, Hitler no consideró la guerra perdida a fin del año. Poco antes de la Navidad, la Wehrmacht intentó un avance en las Ardenas, que los aliados occidentales rechazaron después de la vacilación inicial, y en marzo de 1945 se paró a orillas del Rin. Mientras tanto, en el este, el Ejército Rojo se abrió paso hasta el Oder y se preparó para el ataque final contra Berlín.

Aunque las fuerzas armadas alemanas sufrieron una disminución en la moral de combate al final de la guerra, desde el intento fallido de algunos oficiales de asesinar a Hitler en julio de 1944, no había señales de una oposición más fuerte al régimen. Además del fanatismo ideológico, la represión, el sentido de realización impartido por la propaganda y, por último pero no menos importante, el miedo al cautiverio, especialmente al cautiverio ruso, también jugaron un papel importante.

Los civiles alemanes también estuvieron expuestos a la represión por parte de algunos funcionarios locales del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) en los últimos meses de la guerra. Sin embargo, la situación variaba considerablemente de un lugar al otro. Por el contrario, en todo el país, el terror y las represiones recayeron principalmente sobre las personas reclutadas forzosamente, los prisioneros de los campos de concentración y exterminio y los opositores al régimen.

El suicidio de Hitler

El Ejército Rojo lanzó un ataque contra la metrópoli del Tercer Reich desintegrado el 16 de abril de 1945. En una semana, las tropas rusas lograron rodear Berlín, después de lo cual estallaron intensos enfrentamientos en todas las casas. Hitler, quien vivía con sus más leales en un búnker en el jardín de la Cancillería del Reich, se negó a caer vivo en manos del enemigo. Después de nombrar al Gran Almirante Karel Dönitz como su sucesor, el Líder se suicidó el 30 de abril.

Se ordenó a los defensores de Berlín que dejaran las armas el 2 de mayo. El mismo día entró en vigor la rendición del ejército alemán en el norte de Italia, la única rendición firmada antes de la muerte de Hitler. No obstante, la lucha continuó en otras partes del antiguo Tercer Reich.

El sucesor de Hitler, Dönitz, esperaba negociar una paz separada con los británicos y los estadounidenses. O al menos quería permitir que la mayor cantidad posible de tropas escaparan al Occidente. Por lo tanto, jugó por tiempo y, en lugar de la rendición total de las fuerzas armadas alemanas, siguió el camino de rendiciones parciales.

El 4 de mayo de 1945, las tropas alemanas en los Países Bajos, Dinamarca y el noroeste de Alemania abandonaron otra pelea. Por otro lado, los restos del Grupo del Ejército Central continuaron luchando en el Protectorado de Bohemia y Moravia en los días siguientes. Durante un tiempo, los alemanes también permanecieron en Noruega o Curonia en Letonia.

Rendirse en Reims el 7 de mayo

A pesar de las ofertas de Dönitz de acción conjunta contra el “peligro bolchevique”, los aliados occidentales insistieron en la demanda de la rendición incondicional y completa de Alemania. Finalmente, la rendición de Alemania fue firmada por el general Alfred Jodel el 7 de mayo de 1945 en Reims, Francia, y entró en vigor al día siguiente a las 11:01 pm (Tiempo de Europa Central, CET).

Sin embargo, el líder soviético Joseph Stalin obligó a representantes del ejército alemán a firmar el acto de capitulación una vez más, esta vez en la sede del mariscal Georgiy Zhukov en el distrito de Karlshorst de Berlín. Aunque el documento está fechado el 8 de mayo de 1945, según algunos historiadores, fue firmado poco después de la medianoche del 9 de mayo. El retraso supuestamente fue causado por varias oraciones faltantes en la versión rusa del texto, que tuvieron que ser reescritas.

La paradoja es que el gobierno de Dönitz, que tenía muchos nazis de alto rango, permaneció en el poder durante dos semanas después de la rendición. De hecho, controlaba solo la ciudad de Flensburg en la frontera entre Alemania y Dinamarca, pero eso no le impedía participar en actividades absurdamente intensas. No fue hasta el 23 de mayo de 1945 que los aliados disolvieron el gabinete de Dönitz y arrestaron a sus miembros. Este paso cerró definitivamente la existencia del Tercer Reich. La Segunda Guerra Mundial terminó definitivamente con la rendición japonesa el 2 de septiembre de 1945.

Además de la derrota de la Alemania nazi y el Japón imperial, uno de los principales resultados de la guerra fue la división del mundo, que duró casi medio siglo. Los países de Europa del Este cayeron bajo la influencia de la Unión Soviética, de la que surgieron solo a finales de los años ochenta. Además, después de la guerra, el sistema colonial también comenzó a desintegrarse, al principio especialmente en Asia. Ya en septiembre de 1945, Vietnam declaró su independencia. En agosto de 1947 le tocó el turno a India y luego a otros estados.

60 millones de víctimas

Nunca se determinó con precisión cuantas personas murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Las estimaciones más comunes hablan de aproximadamente 60 millones de víctimas. Eso es un promedio de unos 27.350 muertos por día. Alrededor de 20 millones de personas murieron en los combates durante la guerra. Según la Enciclopedia de Historia Moderna, la Unión Soviética tuvo las mayores pérdidas con 27 millones de bajas. Sin embargo, Polonia tuvo el mayor número de víctimas en relación con la población (alrededor del 16 por ciento de la población). El número de víctimas de Checoslovaquia fue de 360.000.

Seis millones de personas, independientemente de su edad y sexo, fueron asesinadas por una sola razón: eran judíos. En otras palabras, dos tercios de la población judía europea fueron asesinados. La mayoría de los judíos, unos tres millones, murieron en campos de exterminio, casi dos millones fueron asesinados a tiros por varias unidades o milicias. El resto de las víctimas judías fueron asesinadas en guetos y otros campos.

Durante la guerra, más de 42.000 soldados, guerrilleros, voluntarios y combatientes de la resistencia checoslovacos perecieron en batallas o en sitios de ejecución, según datos del Instituto de Historia Militar proporcionados al diario MF DNES. Más de 307.000 ciudadanos checoslovacos murieron en campos de concentración y durante el Holocausto.

Fuentes: IDnes.cz, Eurozpravy.cz.

Foto 1: Presidente checo en Vítkov 2020.  Novinky.cz

Foto 2: Pilotos de bombardero del grupo 311 del ejército checoslovaco en la Real Fuerza Aérea (RAF) – 1944.  Wikipedia.cz

Foto 3: Tanque ruso en la Torre de pólvora en Praga – 1945.  IDnes.cz

Foto 4: Tanque ruso con soldados checos en las calles de Praga – 1945.  IDnes.cz