cultura

El Tiempo informa sobre el libro de Ivan Kraus

A finales de marzo les informamos sobre el lanzamiento de la traducción al español del libro El caballo no come la ensalada de pepino del escritor, actor y titiritero checo Ivan Kraus (aquí). Hace poco, el periódico colombiano El Tiempo publicó un artículo sobre esta obra y su autor.

Se puede pensar que un libro que se llame El caballo no come ensalada de pepino tiene que ser de autoayuda, al mejor estilo de El monje que vendió su Ferrari; una obra con un título pegajoso para atraer al lector y que no necesariamente tiene relación con su contenido. Y aunque en este caso el título sea, en efecto, llamativo, no se trata de un texto de autoayuda y además sí guarda relación no solo con el contenido del mismo, sino con su esencia.

El autor checo Ivan Kraus lo bautizó así porque “El caballo no come ensalada de pepino” es la frase que utilizó en su día el coinventor del teléfono, Johann Philipp Reis, para probar que su idea funcionaba. Y fue elegida porque en alemán, idioma en el que fue pronunciada originalmente, no resulta sencilla de entender.

La historia en cuestión ocurre en la Checoslovaquia de principios de los años noventa, poco después de la llamada ‘Revolución de terciopelo’, movimiento social que tumbó del poder a los comunistas y que hizo parte de aquel gran sacudón político que sufrieron los países de Europa del Este a finales de los ochenta. Y aunque la trama nos parezca lejana tanto en tiempo como en distancia, la maestría del libro consiste precisamente en revelarnos que, más allá de la geografía y la época, los humanos de todas las latitudes nos parecemos.

Un doctor en filosofía acaba de volver a su pueblo natal, una pequeña población de la que nunca se dice el nombre, pero posiblemente está ubicada en la región de Pilsen, cerca de la frontera con Alemania. Una vez instalado allí cree que ha regresado a su lugar en el mundo en medio de los nuevos aires de libertad, pero descubre que readaptarse no es sencillo y que no puede dejar de sentirse como un extranjero. De hecho, parte de la universalidad del libro consiste en que los nombres propios no abundan, por lo que los personajes son llamados por su oficio. Así, además del doctor están el verdulero, el agrónomo, el mecánico, el dentista, el profesor de educación física, el recolector de basura y hasta el exalcalde; todos amigos y rivales en simultánea.

En épocas del comunismo, cada uno de ellos cumplía un papel en beneficio del régimen, probablemente más por obligación que por gusto, pero el arribo del capitalismo revuelve las cosas. Mientras todos están convencidos de que están a las puertas de una época dorada, poco a poco descubren que la democracia no solo trae libertades y posibilidades, sino compromisos y retos, y que, independientemente de los sistemas políticos involucrados, pasar del viejo orden al nuevo no es sencillo. Y de ahí el nombre del libro: aunque todos quieran lo mismo, cada uno tira hacia su lado y entenderse se vuelve casi imposible, lo que hace que se alejen cada vez más entre ellos a pesar de vivir en un lugar tan pequeño.

Pese a que El caballo no come ensalada de pepino está enmarcado en una época concreta y está lleno de referencias al respecto, también acierta porque narra desde lo íntimo uno de los muchos cambios que ha sufrido la región a través del tiempo. Desde el antiguo reino de Bohemia, pasando por el Imperio austrohúngaro, luego Checoslovaquia y ahora República Checa, la zona ha sido escenario de conflictos y revoluciones, derrocamientos, ocupaciones, alianzas; un eterno vaivén con épocas de estabilidad. Durante siglos sus habitantes han vivido una y otra vez la grandeza y la caída, la represión y el renacer sin perder nunca la esperanza de que lleguen tiempos mejores.

El mismo Kraus ha sido víctima de tales cambios, así que sabe de lo que habla. Siendo un niño, su padre fue apresado por el régimen Nazi y enviado a un campo de concentración al que logró sobrevivir. Ya de adulto huyó del gobierno comunista de su país y durante más de veinte años vivió en el exilio en países como Francia, Italia y Suiza, entre otros.

Así, la vuelta del doctor a su país es también la suya propia. Escritor, actor, incluso titiritero, Kraus ha sabido refugiarse no solo en el arte para esquivar las embestidas de la vida, sino en el humor. En medio de la lucha de los personajes por adaptarse a una nueva vida, en El caballo no come ensalada de pepino no faltan las situaciones jocosas que rayan en lo ridículo; el típico “reír para no llorar” que solemos decir en esta parte del mundo, pero versión checa.

Fuente: ElTiempo.com (Adolfo Zableh). Foto 1 – 2, foto 3.

El libro en forma de entrevista con la directora de Asocheca, Eliska Krausová

Persona directa y de un sentido de humor agudo. Eliska Krausova-Chaves puede competir con sus hermanos famosos con su único estilo de humor, talento narrativo y su perspectiva de vida.

“A Eliska no fue posible captarla en memorias como sí se pudo hacer con sus padres y otros hermanos. No quería inventar las cosas mucho y ella aprovechó la situación y se salió de las palabras,” de esta manera describe a su hermana menor el escritor Ivan Kraus. Fue una persona de “afuera”, el periodista Vladimír Kroc, quien decidió presentar una imagen más completa de esta mujer excepcional y carismática. Eliska Krausova-Chaves, entre otras cosas la fundadora de Asocheca, compartió con él las peripecias de su vida de aventuras. El libro, publicado por la editorial Prostor, salió a la venta este miércoles, el 12 de mayo.

En la entrevista libro denominada Pasaje de avión hacia lo desconocido, o, Conversaciones a través del océano, los dos juntos siguen el viaje de Eliska desde su niñez y adolescencia en la familia del escritor y periodista de origen judío, a través del viaje a Colombia, donde decidió radicarse en 1968 tras la ocupación de Checoslovaquia, hasta la actualidad. Recuerda, por ejemplo, a su padre, quien sobrevivió el holocausto, sus inicios en Colombia, o su encuentro con Fidel Castro. En el texto menciona solo así, de paso, varios datos curiosos, por ejemplo, como le recitó siendo pequeña los versos del poeta checo Frantisek Hrubín directamente a él, como actuó en teatro con Petr Svojtka o Jirí Ornest, como entrenaba el patinaje artístico e iba a clases de ballet. Y en Bogotá experimentó ataques de bombas.

La hermana del escritor Ivan Kraus, del politólogo Michal Kraus y del moderador Jan Kraus, que en primavera de 1968 emprendió el viaje a Colombia para mejorar su español, salió como si fuera a Slapy (una represa checa). “Llegué a Colombia como si viajara a Slapy. No sabía nada antes, parecía ser un viaje interesante, de aventura hacia lo desconocido. Pronto entendí que América es una mirada distinta al mundo, una vista diferente de la vida, de cierta manera un siglo un poco diferente,” cuenta en la entrevista con el moderador de la Radio Checa Vladimír Kroc.

Cuando llegó la ocupación de Checoslovaquia el 21 de agosto de 1968, decidió quedarse en Colombia. En 1975 le fue otorgada la nacionalidad colombiana, la checa la perdió por “la salida ilegal del país”. En Checoslovaquia fue hasta condenada a prisión en 1977 por no obedecer la llamada oficial del regreso del exterior. En Colombia, gracias a sus genes fuertes y al amor por el hombre de su vida, logró superar diversos peligros y obstáculos, y llegar alto en la escala social.

En su vida fascinante aparecen famosos actores, poetas, artistas, intelectuales, ricachones, aventureros, héroes de guerra, dictadores, presidentes. Pueden conocer a Eliska no solo como la profesora de francés en una universidad de Bogotá, sino también como una telefonista, vendedora de pelucas, encargada de librería o actriz ocasional de televisión. A la vez, nos permite echar un vistazo a la vida de los colombianos y a la historia de la increíble familia de Kraus, que se hizo popular, sobre todo, por su hermano mayor, el escritor Ivan Kraus, y por el menor, Jan Kraus.

“Eliska cumple su palabra, no le aguanta bobadas a nadie, es puntual, y cuando se trata de la lealtad familiar, como si perteneciera entre los protagonistas de novelas de las dinastías de mafiosos más célebres. Sabe ser diplomáticamente indulgente, igual como intransigente y directa de manera estricta”, así describe a su hermana mayor el destacado actor y moderador Jan.

Todo lo que podrán leer en el libro confirma sus palabras. La narrativa se destaca por el típico humor y forma directa de hablar de la familia Kraus. Asimismo, los lectores pueden apreciar el estilo y el lenguaje hermoso en el cual se expresa Eliska Krausová aún después de tantos años viviendo en otro hemisferio. El texto viene acompañado por una gran cantidad de fotografías del archivo familiar.

Aquí pueden leer una muestra del libro en checo.

Eliska Krausová-Chaves (4 de mayo de 1946) es profesora de idioma francés en una universidad en Bogotá. Nació en Praga, estudió francés en la Universidad Carolina, y después del cuarto año salió para Colombia para estudiar la lingüística y la literatura latinoamericana. Estaba allí cuando se dio la ocupación de Checoslovaquia, y decidió quedarse en América del Sur. En 1970 se casó con Ignacio Chaves, profesor de literatura, quien más adelante llegó a dirigir el destacado instituto Caro y Cuervo. A partir de 1983 es profesora de francés en la Universidad Pedagógica Nacional en Bogotá, por un cuarto de siglo también desempeñó el cargo de la jefe de relaciones internacionales de la universidad. En 2009 fundó la Asociación de amistad colombo-checa – ASOCHECA. Unos cinco años más tarde recibió el premio Gratias Agit por la contribución al buen nombre de la República Checa en el exterior.

Vladimír Kroc (1966) es periodista y moderador de radio. Estudió el comercio exterior en la Universidad de Economía en Praga. Desde 1989 trabaja en la Radio Checoslovaca, posteriormente la Radio Checa.

Fuentes: Literarky.cz, Idnes.cz, Kosmas.cz.

Entrevista con la Embajadora checa durante su visita a Bucaramanga

Hace poco, Katerina Lukesová, la Embajadora de la República Checa en Colombia, realizó una visita oficial a la ciudad de Bucaramanga. Vanguardia, el diario impreso en la capital del departamento de Santander, publicó un artículo con detalles sobre esta visita. En el enlace aquí encontrarán el vídeo de la entrevista a la Embajadora checa. A continuación les presentamos el artículo completo publicado en el periódico.

Con el fin de consolidar ‘puentes de cooperación internacional’, llegó a Bucaramanga la Embajadora de la República Checa, Katerina Lukesova. Vanguardia habló con la diplomática sobre tres temas específicos: cultura, ‘ciudad inteligente’ y preservación del agua.

Llegó procedente de Praga, llamada la ‘Ciudad Dorada’ y la de las ‘Cien Torres’, para conocer a nuestra capital santandereana, que también está llena de lemas como el de ‘Ciudad Bonita’ y el de la ‘Ciudad de los ‘Parques’.

Y aunque el nombre de Bucaramanga al principio le resultó un tanto extraño, Katerina Lukesova, Embajadora de la República Checa, confesó que le gustaron los dos emblemas que nos identifican. De hecho, se animó a redactar los dos eslóganes en el idioma de su país natal: “Ciudad Bonita se escribe en checo Hezké mesto, mientras que Ciudad de los Parques se lee Mesto parku”.

No es gratuito su interés por las traducciones; no en vano ella domina seis idiomas. Además es egresada de la Facultad de Letras de la prestigiosa Universidad Carolina, de Praga.

Es la primera vez que la Embajadora visita a Bucaramanga, a pesar de que la República Checa y nuestro país establecieron relaciones diplomáticas desde 1993 y que en nuestro municipio funciona un consulado de esa nación desde 2012. Sin embargo, habría que decir que en los últimos dos años la relación bilateral se ha fortalecido con proyectos de cooperación internacional entre Colombia y la República Checa; y para el caso local, la diplomática estrechó lazos interesantes con la Alcaldía de Bucaramanga.

De manera precisa, Katerina Lukesova visitó a nuestro municipio en pro de intercambios de conocimientos, experiencias y tecnologías que, a su juicio, “son vitales para fortalecer ámbitos como la cultura, la ciudad inteligente, la preservación del agua y la movilidad, entre otros aspectos”.

Durante su paso por Bucaramanga, ella recorrió íconos culturales de la ciudad, entre ellos el Teatro Santander, la Casa de Cultura y el Centro Cultural del Oriente Colombiano.

También se sintió maravillada por el Páramo de Santurbán y solicitó un recorrido por este ecosistema, el cual calificó como “la fuente hídrica para la supervivencia de más de 2.2 millones de personas que habitan en diversos municipios de la región santandereana”.

La presencia de la diplomática es fundamental teniendo en cuenta que, tras su acercamiento a Bucaramanga, se esperan protocolizar importantes convenios de cooperación en tres áreas específicas: 1. La cultura; 2. El proyecto de ‘Bucaramanga, Ciudad Inteligente’; y 3. La preservación del agua potable. Sobre estos y otros aspectos, en el marco de la sección de las ‘Entrevistas Vanguardia’, nos habló la Embajadora de la República Checa.
Esto fue lo que nos contó:

1. CULTURA

Praga, su ciudad natal, es todo un referente cultural de Europa, incluso fue declarada como Patrimonio Mundial por la UNESCO y allí son reconocidos el Reloj Astronómico, la Torre de la Pólvora, la Plaza de la Ciudad Vieja y el famoso Puente de Carlos. En materia cultural, ¿Qué aspira a encontrar su país en una ciudad como Bucaramanga? “Sabemos que Bucaramanga es una ciudad muy cultural y a pesar de que durante el último año por la pandemia la agenda se ha visto traumatizada, nos resulta atractivo por ejemplo conocer cómo fue el proceso de restauración del histórico Teatro Santander. También llegamos a inaugurar la Plaza de las Banderas, de la Casa ‘Custodio García Rovira’, en donde se izaron los pabellones de los países que tienen sus consulados en la ‘Ciudad Bonita’, entre ellos el de mi país, la República Checa.

Por otro lado, rescatamos el gran trabajo artístico que despliega el Centro Cultural del Oriente Colombiano y el Instituto Municipal de Cultura de la Alcaldía. Estas entidades, pese a las limitaciones operacionales que trajo la crisis sanitaria, no han parado de trabajar y sigue formando y apoyando a los artistas, sobre todo a los jóvenes de la Escuela Municipal de Artes y Oficios”.

Usted es egresada de la Facultad de Letras de uno de los centros de educación superior más antiguos y prestigiosos en la Europa Central y del Este: la Universidad Carolina. En el área de la educación, ¿Qué pueden esperar los jóvenes de nuestra ciudad de los convenios con su país en el tema educativo? “Sabemos que Bucaramanga también es muy académica y por eso los jóvenes pueden esperar un gran apoyo de nuestras universidades en becas e investigaciones. Vamos a trabajar tanto en lo educativo como en lo tecnológico. Una vez pase la pandemia, se podrán concretar actividades que unan más a nuestros países y que les permitan a los santandereanos disfrutar de esos convenios, al igual que liderar valiosas manifestaciones culturales, tanto en mi país como aquí”.

2. ‘CIUDAD INTELIGENTE’

El elevado desarrollo técnico de su país, relacionado con la denominada ‘Smart City’ o ‘Ciudad Inteligente’, ha redundado en proyectos relacionados con la energía y las tecnologías informáticas. Praga, por ejemplo, tiene proyectos centrados en transporte, turismo y transmisión de datos. ¿Ve viable que una ciudad como Bucaramanga pueda avanzar en este tipo de tecnologías, al igual que la República Checa? “Claro que sí es posible. El desarrollo de instrumentos digitales, que contribuyan a la conformación de ciudades inteligentes, es una tendencia mundial que tiene como misión aprovechar el uso de la tecnología para mejorar los servicios urbanos y el medio ambiente, para así ofrecerles una mayor calidad de vida a sus habitantes. La innovación, el aprendizaje, la creación y la aplicación de conocimiento científico tecnológico constituyen unas bases sólidas para el crecimiento y el exitoso desempeño económico de las empresas y obviamente de las ciudades; pienso que Bucaramanga no tiene por qué ser ajena a ello. Hay que entender, por ejemplo, que las vías y los espacios públicos no son para los carros que contaminan, sino para el disfrute de los transeúntes”.

En ese sentido la Alcaldía de Bucaramanga ha hecho una gran inversión en las ciclorrutas. Sin embargo, la falta de cultura ciudadana y en otros casos los malos diseños de estos trayectos han dado al traste con esta iniciativa.

¿Qué podemos aprender los bumangueses de la experiencia vivida en la República Checa? “Insisto en decirles a los habitantes de las ciudades inteligentes que las calles deben ser lugares agradables y deben adoptar otros modos de transporte que limpien el aire. La ciclo-infraestructura crea un símbolo hacia la movilidad sostenible y una mejor calidad de vida para todos; pero ella no funciona si el ciudadano no entiende el valor de estos trayectos. Mi llamado es a respetar esos espacios”.

3. PRESERVACIÓN DEL AGUA

Expertos han afirmado que la mitad de la población de la República Checa podría padecer escasez hídrica a causa del cambio climático y advierten que ello podría plantear un problema dramático para los recursos de su país. Lo menciono porque usted también llega a Bucaramanga para adelantar una agenda de cooperación técnica internacional, sobre todo en el tema de la preservación del agua potable. ¿Qué puede aprender la República Checa de Bucaramanga en ese tema? “De manera precisa venimos a conocer de cerca los planes de preservación que el Acueducto Metropolitano desarrolla en las 12 mil 300 hectáreas cercanas de las fuentes hídricas. Mi país considera que el intercambio de conocimientos, experiencias y tecnologías es vital para fortalecer ámbitos como el medio ambiente. Es preciso que todos entiendan la importancia de continuar con ese trabajo de conservación de cada uno de los diversos ecosistemas y del recurso hídrico de Santander”.

En su segundo día de visita usted visitó estos predios protegidos por el Acueducto en el Páramo de Santurbán y en la quebrada La Honda, así como en el Bosque Alto Andino. Le cuento que en nuestro Departamento los roles de la comunidad y de las organizaciones sociales en la defensa de este Páramo han sido férreos y están decididos a garantizar su conservación. ¿Cuál es su punto de vista de este ecosistema?: “Estos son lugares mágicos en donde nace la vida. Tuve la oportunidad de hablar con el Alcalde de Bucaramanga y tiene claro la importancia de la defensa del Páramo. Aplaudo a la sociedad civil por unirse a esta causa. Los páramos son partes fundamentales del ciclo del agua y en el caso del de Santurbán se constituye en una reserva estratégica para la conservación del agua dulce de la región y de Colombia. No pueden bajar la guardia, porque el agua es vida. Tengan claro que lo que ocurra con ese refugio sagrado sentará un precedente en el país y en el mundo entero”.

PERFIL
Nombre: Katerina Lukesova.
Fecha de nacimiento: 11 de julio de 1957.
Edad: Está próxima a cumplir 64 años.
Lugar de nacimiento: Praga, República Checa.
Estado civil: Casada.
Cargo actual: Embajadora de la República Checa, desde septiembre de 2019.
Estudios: Es graduada de la Facultad de Letras de la Universidad Carolina, en Praga; Máster en Lengua y Literatura checa, francesa y española; y Ph.D. en Filología Románica, de la misma universidad.
Idiomas que domina: Francés, inglés, español, ruso, italiano y, por supuesto, el checo.
Cargos anteriores: Entre 1981 y 1994 fue docente de historia del teatro y literatura en la Academia de Bellas Artes de Praga, en la Universidad Carolina.
En los años 1995 y 1996 ella fue la Directora Adjunta del Departamento de Europa Occidental.
Entre 2011 y2014 fue la directora del Departamento de las Américas en el Ministerio de Asuntos Exteriores y también fue directora del Protocolo Diplomático.
También se ha desempeñado como Ministra Consejera y tuvo la oportunidad de ser la Jefe Adjunta de Misión de la Embajada de la República Checa en Francia.
Ejerció otras funciones diplomáticas, de manera precisa, como Embajadora ante el Reino de Bélgica, el Gran Ducado de Luxemburgo y en el Reino de España y el Principado de Andorra.
Su principal condecoración: Ostenta la Gran Cruz del Mérito de Luxemburgo.

Fuente: Vanguardia.com. Foto 1 – 3, foto 4, foto 5.

Uno de los monasterios checos más bonitos se encuentra en Kadan

Kadan, ubicada a orillas del río Ohre al noroeste de la República Checa, pertenece entre las ciudades más bellas del país. Sin embargo, eso no fue cierto a la vuelta del siglo dado que el lugar era bastante gris y descuidado. El cambio es hasta milagroso, el centro histórico y el suburbio están reparados de manera asombrosa, y la ciudad pulsa de vida. Además, uno de los monumentos de la ciudad aspira a ser inscrito en la lista del patrimonio de la humanidad por la Unesco. Se trata del excepcional monasterio franciscano de estilo gótico, cuya historia se remonta al siglo XV. De la ciudad se llega a este monumento cultural nacional por una Vía Crucis de siete paradas, todas representan las caídas de Cristo y están esculpidas en estilo barroco.

El monasterio es conocido como el de los catorce Ayudantes Santos. Es un grupo de santos venerados por la Iglesia, cuya oración ayuda particularmente a proteger la salud y a prevenir diferentes  tipos de enfermedades y malestares. Su culto surgió en el siglo XIV, en relación con la epidemia de peste, más tarde conocida como la muerte negra.

Desde afuera, el monasterio tal vez no llame la atención mucho. No obstante, al mirar el interior, los visitantes sin menor duda quedarán fascinados. Actualmente, continúan los trabajos de restauración, pero durante la temporada de verano el monasterio debería dar bienvenida a los visitantes, y mostrarles todo su esplendor. La iglesia, construida en estilo gótico tardío con bóveda de crucería y ventanas apuntadas, dispone de mobiliario y equipamiento de época barroca.

Aparte del mobiliario precioso, se pueden observar murales en los cuales se mezcla la escuela de Alberto Durero con la de Lucas Cranach. Los colores de las escenas bíblicas brillan tanto que parecen estar pintadas hace poco. En el techo se encuentran, entre otras, las pinturas de los 14 ayudantes santos con los atributos de sus aparatos de torturas. Aparecen también los monjes franciscanos estando asesinados en la cruel Edad Media.

En varias salas del monasterio destacan las bóvedas de diamantes del gótico tardío. Estas bóvedas son raras en Bohemia, y probablemente pertenecen entre las más antiguas de este tipo en tierras checa.

En el sitio del actual monasterio se encontraba un santuario, que en 1473 pasó a las manos de la Orden Franciscana. El monasterio fue construido en varios períodos entre 1473 y 1500, los muros de la iglesia estaban decorados con abundantes pinturas góticas y renacentistas. En el edificio residían los Lobkowicz. El filántropo que continuó en el desarrollo del monasterio, Jan Hasistejnský de Lobkowicz, está enterrado allí (su tumba es la más grande y hermosa). La iglesia servía también como un cementerio importante.

No obstante, en los años 60 del siglo XVI el monasterio fue abolido. Los edificios fueron renovados en la segunda mitad del siglo XVII, pero el siglo posterior trajo varios acontecimientos desfavorables. Por ejemplo, los soldados franceses utilizaron la iglesia como refugio y en el sitio se produjo un sangriento tiroteo. Además, el monasterio casi fue abolido por las reformas de José II. Durante la Segunda Guerra Mundial, los franciscanos tuvieron que entregar la mitad del monasterio a los nazis, más adelante (a mediados del siglo pasado), los comunistas cerraron el monasterio.

En 1991, el monasterio fue devuelto a los franciscanos, los cuales firmaron un acuerdo con los representantes de la ciudad sobre el arrendamiento de las instalaciones. Hoy día, el monasterio está administrado por el Museo municipal, la exposición está enfocada en la historia de la ciudad y del monasterio. Los visitantes del sitio pueden también descansar en el jardín de meditación.

A la vez, la ciudad de Kadan es un centro turístico por otros sitios interesantes, por ejemplo, allí se encuentra una de las fortificaciones más antiguas y  mejor conservadas en Europa Central. Otra peculiaridad es la célebre Callejuela de Verdugo, la más estrecha en el país. Tiene 50 metros de largo y tan solo 66 centímetros de ancho. Por esta callejuela pasaba el maestro verdugo cuando iba para el ayuntamiento a recoger a los condenados. En la plaza principal se destaca la torre blanca del ayuntamiento de estilo gótico tardío, de unos 54 metros, que en la temporada alta sirve como un mirador. El antiguo castillo de Kadan se convirtió en un instituto social. Vale la pena ver también las casas burgueses reconstruidas y disfrutar de la atmósfera de la ciudad.

Fuentes: Novinky.cz, Klaster-Kadan.cz. Foto 1, foto 2, foto 3.

Las costumbres de la Pascua checa

En Colombia la Semana Santa ya está por terminar, sin embargo, en la República Checa la Pascua de Resurrección no se relaciona solo con las costumbres cristianas, sino también con las paganas. Existen diferentes tradiciones peculiares que difieren de región a región, y que en gran parte, dan bienvenida a la nueva vida, a la primavera y la resurrección tras el largo y crudo invierno.

Por ejemplo, en ciertas partes del país, el día del Viernes Santo, las personas salían a buscar piedras preciosas. Según una leyenda local, ese día se abría la tierra que escondía tesoros, pero también todo lo que la gente había perdido el año anterior. En los lugares donde se hallaba el tesoro brillaba una lucecita, crecía un helecho resplandeciente o aparecía una entrada iluminada a una cueva.

Otra tradición antigua que ha regresado a ciertas localidades del país, particularmente en Bohemia del Norte, es la del Árbol de Huevos. La gente cuelga huevos decorados del árbol y pide un deseo que se puede incluso escribir en la cáscara del huevo o en un papel que se coloca dentro del huevo. En algunos pueblos, esta práctica está acompañada con un desfile de máscaras que traen campanos, matracas, tapas de cacerolas u otros objetos para hacer ruido en imitación de las tormentas. El acto simboliza la despedida del invierno.

El domingo de Resurrección, las muchachas solteras confeccionaban una figura simbólica llamada Muerte (Morena o Marena). Solía hacerse con paja, vestida con atuendos raídos y decorada con cáscaras de huevos vaciados. Las muchachas llevaban la figura fuera de la aldea, la quemaban o la arrojaban al arroyo o al río como un símbolo del triunfo sobre el invierno finalizado.

No obstante, el día de los rituales más alegres es el lunes después de la Semana Santa. Conocido como el Lunes de Pascua (o Lunes Rojo) es un día no laboral en la República Checa. Los muchachos en esta ocasión recorren pueblos y ciudades, se van de casa en casa, y azotan simbólicamente a las mujeres con unas ramas de sauce entrelazadas para que éstas disfruten de buena salud, vitalidad, belleza y fertilidad.

En el Noroeste de Moravia, los muchachos también suelen verter agua sobre las mujeres para asegurar su fertilidad. Después de los azotes, los muchachos reciben de las mujeres huevos decorados, de chocolate, y muchas veces también una copita de alcohol y algo delicioso de comer. El huevo de Pascua representa la vida, la resurrección y la fertilidad.

Además, una leyenda de Bohemia Oriental cuenta que cuando Jesucristo y San Pedro peregrinaban por el mundo, llegaron a una granja y pidieron a la ama de casa un mendrugo de pan. La campesina no tenía en casa ni una sola migaja de pan, sólo un huevo que les sirvió a los forasteros. Cuando se fueron, la mujer se dio cuenta de que las cáscaras se habían convertido en oro. Para recordar el memorable suceso, la campesina siempre regalaba huevos a las visitas.

Antes los huevos (cocidos o crudos) se tintaban especialmente de color rojo, amarillo, verde y azul. Los rojos expresaban el amor, la nueva vida y la protección ante los demonios; los verdes se vinculaban a la naturaleza, la juventud y la primavera; los amarillos simbolizaban el sol y la luz; y los azules la fe, la pureza y el agua bendita. Se utilizaban cáscaras de cebolla, hojas de espinaca o de menta, jugo de remolacha, infusión de tila o corteza de roble. Hoy día, los huevos se decoran con diferentes colores y técnicas, desde ornamentos de cera de abeja hasta colocar el huevo dentro de un hormiguero y esperar hasta que el ácido fórmico origine diferentes diseños.

Por supuesto, durante los días de la Pascua también la comida juega un papel imprescindible. El Domingo de Pascua suele servirse un rico menú como pato asado, carne de cordero o de cabrito, ternera asada, o relleno pascal que contiene trocitos de carne ahumada, huevos y ortigas picadas. Uno de los dulces típicos es el llamado jidas, un bollo dulce, hecho de masa de levadura, que simboliza la soga con la que se ahorcó Judas Iscariote. En las mesas no debería faltar ni el bizcocho en forma de corderito que hace referencia al sacrificio de Jesucristo. A la masa se le puede agregar, por ejemplo, requesón, uvas pasas y almendras. Otro pan dulce, especial de Pascua, es mazanec que tiene la forma de pan redondo, en cuyo centro se hace una cruz.

Fuente: Espanol.radio.cz-1, Espanol.radio.cz-2, Espanol.radio.cz-3. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.

Lanzamiento de la traducción al español de un libro de Ivan Kraus

Los amantes de la literatura en Colombia pueden conseguir la traducción al español del libro El caballo no come la ensalada de pepino del escritor, actor y titiritero checo Ivan Kraus. El lanzamiento del libro tuvo lugar el jueves 25 de marzo en la librería Santo y Seña en Bogotá.

Por medio del streaming, Ivan Kraus conversó con John Naranjo, representante de la casa editorial Rey Naranjo, pero también con las traductoras de su libro, su hermana Eliška Krausová y Anna Oviedo, jefa del Área Administrativa de la Embajada checa en Bogotá. Al evento asistieron también otros representantes de la Embajada, incluyendo la señora Katerina Lukesová, Embajadora de la República Checa en Colombia.

Ivan Kraus nació el 1 de marzo de 1939 en Praga. Como actor y autor se desempeñó en varios teatros pequeños y de cabaret praguenses. Entre los años 1968 y 1990 vivió en exilio. A partir de 1971 trabajó en Alemania, más adelante se mudó a Francia, pero residió también en otros países. Por varios años vivió entre París y Praga, sin embargo, finalmente se asentó en la República Checa.

Su libro El caballo no come la ensalada de pepino (Kun nezere okurkový salát, 1999) cuenta las experiencias de un doctor en filosofía que regresa por primera vez del exterior a su país natal libre. El doctor con su perspectiva y cierto asombro observa el comportamiento de los ciudadanos en una nueva realidad social. Es testigo de los inicios de actividades empresariales peculiares en una ciudad pequeña, de relaciones mutuas y situaciones curiosas. Toda la novela es más una descripción humorística de las observaciones, que un cuento con un desenlace final.

Los interesados pueden conseguir la traducción al español del libro de Ivan Kraus en la página web de las librerías colombianas Santo y Seña y Wilborada.

El Niño Jesús de Praga en Colombia

ASOCHECA ha preparado un pequeño libro con la historia del Niño Jesús de Praga y los caminos de la propagación de su devoción en Colombia. El libro está para la venta e igualmente se puede consultar en nuestra página web (haciendo clic en la siguiente foto).

Contamos con una presentación virtual que ponemos a disposición de los interesados sin ningún costo.  Para mayor información escribir a info@asocheca.org.

El pintor de la historia checa – Václav Brožík

Hace 170 años (5 de marzo de 1851) nació el pintor checo más famoso en Europa de las últimas décadas del siglo XIX y el representante de la pintura académica histórica, Václav Brozík.

Nació en el pueblo de Zelezný Hamr, cerca de Pilsen en una familia humilde de siete hijos. El hambre lo acompañó durante toda su infancia, pero gracias a su carácter muy risueño pudo superar la mala fortuna y centrar su atención en el mundo del arte. En 1854 su familia se trasladó a Praga donde el joven Václav aprendió el oficio de litógrafo. A pesar de su proceder, a los 17 años logró acceder a la Academia de Praga, siguiendo su sueño de convertirse en pintor de temas históricos. No obstante, no le gustó el estilo rígido de la enseñanza impartida, por lo cual pronto abandonó la escuela y estudió en el taller del profesor Emil Laufer. Su primer cuadro histórico tuvo gran éxito en Praga, pero también en Dresde, donde Brozík continuó estudiando y trabajando (primero en la Academia de Dresde y luego en la de Múnich).

En 1876 se marchó a París sin conocer el idioma, pero armado de un gran talento y una inmensa voluntad y diligencia. Solía dedicarse a la pintura doce horas cada día. Así, solo dos años después de llegar a Francia, obtuvo reconocimiento por parte de la crítica y el público. Fue galardonado con una medalla de oro en el famoso Salón de exposiciones de obras de arte en París.

En su carrera le ayudó casarse con la hija de Charles Sedelmayer, un rico financiero y comerciante de obras de arte. Por un lado, pudo solucionar sus problemas financieros, por otro lado, se le facilitó la entrada a los salones de la alta sociedad francesa. Sin embargo, su suegro le obligaba a pintar retratos de los representantes de la élite parisina, lo que frenaba un tanto el trabajo del artista sobre sus predilectos temas históricos.

Brozík vivió muchos años entre París y Praga, adonde acudía a dar clases en la Academia de Artes Plásticas. Fue miembro de la Academia de Bellas Artes de París, la Academia Real belga y la Academia de Ciencias y Artes checa. Recibió muchas medallas y órdenes internacionales.

Los temas de sus cuadros estaban a menudo relacionados con los husitas, los Habsburgo o las defenestraciones de Praga. Los títulos de la mayoría de sus cuadros hablan por sí mismos:  Cristóbal Colón en la Corte española, La elección de Jorge de Podebrady como Rey checo, La condena de Juan Hus, Juan Amos Comenio, y otros. Por el monumental cuadro Tu, felix Austria nube (en la foto) fue ennoblecido por el emperador Francisco José I.

Sus monumentales pinturas fueron expuestas en las últimas décadas del siglo XIX en muchos lugares de Europa y EE.UU., contribuyendo a su fama mundial. Brozík es también el autor de la decoración del palco real del Teatro Nacional en Praga.

Sin embargo, por su estilo realista y pomposo se convirtió en objeto de burla por la siguiente generación artística a finales del siglo. La nueva generación rechazaba el conservadurismo realista frente al modernismo y el simbolismo.

Aún así, las galerías y el público nunca le dieron la espalda a su obra. Incluso cien años después, en 2003, la última gran exposición dedicada a Brožík en Praga obtuvo una gran respuesta por parte del público. Sus obras están expuestas también en la sala del Ayuntamiento Viejo de Praga. El destacado pintor checo falleció súbitamente el 15 de abril de 1901 en París de un fallo cardiaco con solo 50 años. Fue sepultado en el cementerio de Montmartre parisino.

Fuente (editado): Espanol.Radio.cz-1, Espanol.Radio.cz-2 (Elena Horálková). Foto 1, foto 2, foto 3.

Conmemoración de las víctimas de la masacre del campo de concentración de tipo familiar de Terezín

Durante la noche del 8 al 9 de marzo de 1944 tuvo lugar el masacre singular más grande en la historia de Checoslovaquia. Fueron 3792 ciudadanos checoslovacos que perdieron la vida en vano esa noche en el marco de la concepción nazi de la solución final de la cuestión judía.

El homenaje a la memoria de las víctimas de la masacre en el campo de concentración de tipo familiar de Terezín BIIb en Birkenau se celebró este año el 8 de marzo a partir de las 5:45 p.m. (hora centroeuropea). Durante el evento se construyó de manera simbólica un puente de luz entre la estación de ferrocarriles de Bubny, por la cual fue deportada al campo de Terezín la mayoría de las víctimas, entre el Ministerio de Relaciones Exteriores en Praga y el sitio donde se cometió la masacre en Birkenau. De esta manera se expresó de manera clara que la sociedad actual nunca olvidará las víctimas del holocausto, porque cada uno en aquella época perdió a alguien, si bien sin darse cuenta.

Los interesados pueden ver el acto de piedad en el canal de Youtube del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Checa: youtube.com. El vídeo empieza con una conmemoración pregrabada, llevada a cabo directamente en la estación de ferrocarriles de Bubny, acompañada por Wiegala (canción de cuna) de Ilse Weber, protagonizada por la mezzosoprano Edita Adlerová. Los estudiantes de un liceo presentaron la paráfrasis de Jezkovo blues, Svet naruby (El mundo al revés), denominado Kufr naruby (La maleta al revés).

Después de esta parte introductoria siguió una transmisión en vivo del patio enfrente del Palacio de Cernín. El delegado especial del Gobierno para el holocausto, señor Robert Rehák, dio un discurso breve, y luego, Jan Mracka interpretó el solo para violín de una sonata de Viktor Ullmann. Finalizando la conmemoración, fueron encendidas seis velas. A la vez, se encendió una vela también en el lugar auténtico del anterior campo BIIb en Birkenau.

Este evento conmemorativo fue organizado por el Monumento de Silencio en cooperación con el Instituto de Compositores de Terezín y el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Checa, la Comunidad Judía de Praga, la Iniciativa de Terezín y el Monumento de Birkenau. El campo de Terezín fue destruido de manera definitiva en julio de 1944. Por tal razón, los organizadores están preparando un concierto para el julio de este año.

Los interesados en conocer más detalles sobre los acontecimientos relacionados con estas fechas pueden encontrar más información en la página web del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Checa: mzv.cz.

La obra y el legado del arquitecto y mecenas checo Josef Hlávka

Hace poco, se conmemoró el aniversario de 190 años desde el nacimiento de arquitecto, constructor, político y uno de los más generosos filántropos checos, Josef Hlávka. Dejó una profunda huella no solo en la capital checa y la capital austríaca, sino también en otros rincones del antiguo imperio Austro-Húngaro.

Josef Hlávka nació el 15 de febrero de 1831 en la localidad de Prestice, Bohemia Occidental, en la familia de un empleado público. Siempre le fue muy bien en todo a lo que se dedicó. Desde joven destacó por su talento y desempeño, así que su padre, a pesar de escasos recursos económicos de la familia, le posibilitó estudiar la carrera de arquitectura en Praga y posteriormente en Viena. Además, ganó varias becas en el exterior que le permitieron conocer la arquitectura mundial. Para ayudar al presupuesto familiar, durante sus estudios trabajaba de albañil para la empresa del destacado constructor vienés de la época, Frantisek Sebek. Gracias a este trabajo, pudo conocer los secretos de la construcción, tanto en la teoría como en la práctica.

Al graduarse y no conseguir trabajo directamente en su profesión, Hlávka aceptó la oferta de Sebek de seguir trabajando en su empresa. La cooperación fue muy exitosa y los dos llegaron a ser grandes amigos. Cuando Sebek se jubiló, le legó a su amigo su empresa. Más adelante, Hlávka se convirtió en uno de los constructores más solicitados en Viena. Entre los años 1860 y 1869 su empresa construyó 142 edificaciones, algo muy poco visto en aquella época.

Siguiendo sus propios planos, en Praga construyó el hospital de maternidad de Apolinár, que aún brinda sus servicios, siendo una de las mejores clínicas de su tipo en la capital checa. En su época se trató de la casa de maternidad más moderna en Europa Central. A la vez, fundó una residencia para estudiantes con grandes capacidades pero sin recursos materiales.

Una gran reputación obtuvo asimismo en Viena, donde entre sus obras más importantes pertenece, sin menor duda, la Ópera Estatal (en la foto). En la capital del imperio construyó también el Palacio del Archiduque Guillermo, el instituto donde estudió el futuro presidente checoslovaco Masaryk y muchos edificios de viviendas, en uno de los cuales estableció su oficina. Fue miembro de la Casa de los Señores en Viena, a la que el emperador nombraba a los más importantes ciudadanos de Austria. Además de ser un excelente constructor, tuvo también un espíritu de empresa, comprando y vendiendo terrenos. Estos éxitos laborales le aportaron a Hlávka enormes ganancias.

En 1869 tanto trabajo y esfuerzo le pasaron factura. Sufrió un colapso tras el que las piernas dejaron de responderle y lo dejaron postrado en una silla de ruedas con tan solo 38 años. Por tal razón, Hlávka se mudó a su palacio en Luzany (en la última foto), ubicado al sur de Pilsen, cerca de donde había nacido. Allí creó un espacio para albergar a prominentes invitados del mundo de la cultura, la política y la ciencia. En ese lugar surgió, por ejemplo, el proyecto de la Academia de las Ciencias y las Artes, la construcción de residencias escolares y el nuevo edificio de la Academia de Bellas Artes.

Además, se hizo cargo de que se tradujera por primera vez al checo la obra completa de William Shakespeare, y apoyó a artistas checos como el escritor Julius Zeyer o el músico Oskar Nedbal. A muchos jóvenes talentosos les facilitó estudiar en las mejores escuelas. Pasados unos diez años, Hlávka se recuperó de la enfermedad y volvió a caminar. Pero la vida le dio otro golpe cuando su amada esposa Marie murió por tuberculosis. Gracias a la ayuda de sus amigos, logró recuperarse e incluso volvió a casarse.

Cuatro años antes de fallecer (murió en marzo de 1908), es decir, en 1904, creó la Fundación Josef, Marie y Zdenka Hlávka, a la que declaró su heredera universal. La institución sobrevivió milagrosamente al nazismo, el comunismo y todos los cambios socio-políticos en el país, por lo cual hoy en día es la fundación más antigua aún activa de la República Checa. Siguiendo la tradición de su fundador, ayuda al desarrollo de la ciencia y el arte checos, apoyando también a estudiantes talentosos.

Fuente (editado): Espanol.radio.cz-1 (Klára Stejskalová), Espanol.radio.cz-2 (Ivana Vonderková). Foto 1, foto 2, foto 3.