Uno de los monasterios checos más bonitos se encuentra en Kadan

Kadan, ubicada a orillas del río Ohre al noroeste de la República Checa, pertenece entre las ciudades más bellas del país. Sin embargo, eso no fue cierto a la vuelta del siglo dado que el lugar era bastante gris y descuidado. El cambio es hasta milagroso, el centro histórico y el suburbio están reparados de manera asombrosa, y la ciudad pulsa de vida. Además, uno de los monumentos de la ciudad aspira a ser inscrito en la lista del patrimonio de la humanidad por la Unesco. Se trata del excepcional monasterio franciscano de estilo gótico, cuya historia se remonta al siglo XV. De la ciudad se llega a este monumento cultural nacional por una Vía Crucis de siete paradas, todas representan las caídas de Cristo y están esculpidas en estilo barroco.

El monasterio es conocido como el de los catorce Ayudantes Santos. Es un grupo de santos venerados por la Iglesia, cuya oración ayuda particularmente a proteger la salud y a prevenir diferentes  tipos de enfermedades y malestares. Su culto surgió en el siglo XIV, en relación con la epidemia de peste, más tarde conocida como la muerte negra.

Desde afuera, el monasterio tal vez no llame la atención mucho. No obstante, al mirar el interior, los visitantes sin menor duda quedarán fascinados. Actualmente, continúan los trabajos de restauración, pero durante la temporada de verano el monasterio debería dar bienvenida a los visitantes, y mostrarles todo su esplendor. La iglesia, construida en estilo gótico tardío con bóveda de crucería y ventanas apuntadas, dispone de mobiliario y equipamiento de época barroca.

Aparte del mobiliario precioso, se pueden observar murales en los cuales se mezcla la escuela de Alberto Durero con la de Lucas Cranach. Los colores de las escenas bíblicas brillan tanto que parecen estar pintadas hace poco. En el techo se encuentran, entre otras, las pinturas de los 14 ayudantes santos con los atributos de sus aparatos de torturas. Aparecen también los monjes franciscanos estando asesinados en la cruel Edad Media.

En varias salas del monasterio destacan las bóvedas de diamantes del gótico tardío. Estas bóvedas son raras en Bohemia, y probablemente pertenecen entre las más antiguas de este tipo en tierras checa.

En el sitio del actual monasterio se encontraba un santuario, que en 1473 pasó a las manos de la Orden Franciscana. El monasterio fue construido en varios períodos entre 1473 y 1500, los muros de la iglesia estaban decorados con abundantes pinturas góticas y renacentistas. En el edificio residían los Lobkowicz. El filántropo que continuó en el desarrollo del monasterio, Jan Hasistejnský de Lobkowicz, está enterrado allí (su tumba es la más grande y hermosa). La iglesia servía también como un cementerio importante.

No obstante, en los años 60 del siglo XVI el monasterio fue abolido. Los edificios fueron renovados en la segunda mitad del siglo XVII, pero el siglo posterior trajo varios acontecimientos desfavorables. Por ejemplo, los soldados franceses utilizaron la iglesia como refugio y en el sitio se produjo un sangriento tiroteo. Además, el monasterio casi fue abolido por las reformas de José II. Durante la Segunda Guerra Mundial, los franciscanos tuvieron que entregar la mitad del monasterio a los nazis, más adelante (a mediados del siglo pasado), los comunistas cerraron el monasterio.

En 1991, el monasterio fue devuelto a los franciscanos, los cuales firmaron un acuerdo con los representantes de la ciudad sobre el arrendamiento de las instalaciones. Hoy día, el monasterio está administrado por el Museo municipal, la exposición está enfocada en la historia de la ciudad y del monasterio. Los visitantes del sitio pueden también descansar en el jardín de meditación.

A la vez, la ciudad de Kadan es un centro turístico por otros sitios interesantes, por ejemplo, allí se encuentra una de las fortificaciones más antiguas y  mejor conservadas en Europa Central. Otra peculiaridad es la célebre Callejuela de Verdugo, la más estrecha en el país. Tiene 50 metros de largo y tan solo 66 centímetros de ancho. Por esta callejuela pasaba el maestro verdugo cuando iba para el ayuntamiento a recoger a los condenados. En la plaza principal se destaca la torre blanca del ayuntamiento de estilo gótico tardío, de unos 54 metros, que en la temporada alta sirve como un mirador. El antiguo castillo de Kadan se convirtió en un instituto social. Vale la pena ver también las casas burgueses reconstruidas y disfrutar de la atmósfera de la ciudad.

Fuentes: Novinky.cz, Klaster-Kadan.cz. Foto 1, foto 2, foto 3.

Las costumbres de la Pascua checa

En Colombia la Semana Santa ya está por terminar, sin embargo, en la República Checa la Pascua de Resurrección no se relaciona solo con las costumbres cristianas, sino también con las paganas. Existen diferentes tradiciones peculiares que difieren de región a región, y que en gran parte, dan bienvenida a la nueva vida, a la primavera y la resurrección tras el largo y crudo invierno.

Por ejemplo, en ciertas partes del país, el día del Viernes Santo, las personas salían a buscar piedras preciosas. Según una leyenda local, ese día se abría la tierra que escondía tesoros, pero también todo lo que la gente había perdido el año anterior. En los lugares donde se hallaba el tesoro brillaba una lucecita, crecía un helecho resplandeciente o aparecía una entrada iluminada a una cueva.

Otra tradición antigua que ha regresado a ciertas localidades del país, particularmente en Bohemia del Norte, es la del Árbol de Huevos. La gente cuelga huevos decorados del árbol y pide un deseo que se puede incluso escribir en la cáscara del huevo o en un papel que se coloca dentro del huevo. En algunos pueblos, esta práctica está acompañada con un desfile de máscaras que traen campanos, matracas, tapas de cacerolas u otros objetos para hacer ruido en imitación de las tormentas. El acto simboliza la despedida del invierno.

El domingo de Resurrección, las muchachas solteras confeccionaban una figura simbólica llamada Muerte (Morena o Marena). Solía hacerse con paja, vestida con atuendos raídos y decorada con cáscaras de huevos vaciados. Las muchachas llevaban la figura fuera de la aldea, la quemaban o la arrojaban al arroyo o al río como un símbolo del triunfo sobre el invierno finalizado.

No obstante, el día de los rituales más alegres es el lunes después de la Semana Santa. Conocido como el Lunes de Pascua (o Lunes Rojo) es un día no laboral en la República Checa. Los muchachos en esta ocasión recorren pueblos y ciudades, se van de casa en casa, y azotan simbólicamente a las mujeres con unas ramas de sauce entrelazadas para que éstas disfruten de buena salud, vitalidad, belleza y fertilidad.

En el Noroeste de Moravia, los muchachos también suelen verter agua sobre las mujeres para asegurar su fertilidad. Después de los azotes, los muchachos reciben de las mujeres huevos decorados, de chocolate, y muchas veces también una copita de alcohol y algo delicioso de comer. El huevo de Pascua representa la vida, la resurrección y la fertilidad.

Además, una leyenda de Bohemia Oriental cuenta que cuando Jesucristo y San Pedro peregrinaban por el mundo, llegaron a una granja y pidieron a la ama de casa un mendrugo de pan. La campesina no tenía en casa ni una sola migaja de pan, sólo un huevo que les sirvió a los forasteros. Cuando se fueron, la mujer se dio cuenta de que las cáscaras se habían convertido en oro. Para recordar el memorable suceso, la campesina siempre regalaba huevos a las visitas.

Antes los huevos (cocidos o crudos) se tintaban especialmente de color rojo, amarillo, verde y azul. Los rojos expresaban el amor, la nueva vida y la protección ante los demonios; los verdes se vinculaban a la naturaleza, la juventud y la primavera; los amarillos simbolizaban el sol y la luz; y los azules la fe, la pureza y el agua bendita. Se utilizaban cáscaras de cebolla, hojas de espinaca o de menta, jugo de remolacha, infusión de tila o corteza de roble. Hoy día, los huevos se decoran con diferentes colores y técnicas, desde ornamentos de cera de abeja hasta colocar el huevo dentro de un hormiguero y esperar hasta que el ácido fórmico origine diferentes diseños.

Por supuesto, durante los días de la Pascua también la comida juega un papel imprescindible. El Domingo de Pascua suele servirse un rico menú como pato asado, carne de cordero o de cabrito, ternera asada, o relleno pascal que contiene trocitos de carne ahumada, huevos y ortigas picadas. Uno de los dulces típicos es el llamado jidas, un bollo dulce, hecho de masa de levadura, que simboliza la soga con la que se ahorcó Judas Iscariote. En las mesas no debería faltar ni el bizcocho en forma de corderito que hace referencia al sacrificio de Jesucristo. A la masa se le puede agregar, por ejemplo, requesón, uvas pasas y almendras. Otro pan dulce, especial de Pascua, es mazanec que tiene la forma de pan redondo, en cuyo centro se hace una cruz.

Fuente: Espanol.radio.cz-1, Espanol.radio.cz-2, Espanol.radio.cz-3. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.

Lanzamiento de la traducción al español de un libro de Ivan Kraus

Los amantes de la literatura en Colombia pueden conseguir la traducción al español del libro El caballo no come la ensalada de pepino del escritor, actor y titiritero checo Ivan Kraus. El lanzamiento del libro tuvo lugar el jueves 25 de marzo en la librería Santo y Seña en Bogotá.

Por medio del streaming, Ivan Kraus conversó con John Naranjo, representante de la casa editorial Rey Naranjo, pero también con las traductoras de su libro, su hermana Eliška Krausová y Anna Oviedo, jefa del Área Administrativa de la Embajada checa en Bogotá. Al evento asistieron también otros representantes de la Embajada, incluyendo la señora Katerina Lukesová, Embajadora de la República Checa en Colombia.

Ivan Kraus nació el 1 de marzo de 1939 en Praga. Como actor y autor se desempeñó en varios teatros pequeños y de cabaret praguenses. Entre los años 1968 y 1990 vivió en exilio. A partir de 1971 trabajó en Alemania, más adelante se mudó a Francia, pero residió también en otros países. Por varios años vivió entre París y Praga, sin embargo, finalmente se asentó en la República Checa.

Su libro El caballo no come la ensalada de pepino (Kun nezere okurkový salát, 1999) cuenta las experiencias de un doctor en filosofía que regresa por primera vez del exterior a su país natal libre. El doctor con su perspectiva y cierto asombro observa el comportamiento de los ciudadanos en una nueva realidad social. Es testigo de los inicios de actividades empresariales peculiares en una ciudad pequeña, de relaciones mutuas y situaciones curiosas. Toda la novela es más una descripción humorística de las observaciones, que un cuento con un desenlace final.

Los interesados pueden conseguir la traducción al español del libro de Ivan Kraus en la página web de las librerías colombianas Santo y Seña y Wilborada.

El Niño Jesús de Praga en Colombia

ASOCHECA ha preparado un pequeño libro con la historia del Niño Jesús de Praga y los caminos de la propagación de su devoción en Colombia. El libro está para la venta e igualmente se puede consultar en nuestra página web (haciendo clic en la siguiente foto).

Contamos con una presentación virtual que ponemos a disposición de los interesados sin ningún costo.  Para mayor información escribir a info@asocheca.org.

La Casa Danzante en Praga, uno de los edificios más bellos del mundo

En el mundo se encuentra un sinnúmero de edificios interesantes y admirables. Según una investigación científica, entre las primeras diez estructuras arquitectónicas más hermosas del mundo figura también la Casa Danzante, ubicada en la capital checa. Esta lista de 50 construcciones célebres está encabezada por la Catedral de San Pablo de Londres, seguida por el complejo de edificios Marina Bay Sands en Singapur y el Palacio de Westminster en Londres.

La selección de los edificios más bonitos del mundo se basó en el llamado número áureo (o número de oro), conocido particularmente en el mundo artístico y de fotografía. Se trata de una proporción numérica de aproximadamente 1,618 : 1, considerada la proporción ideal. La Casa Danzante se acerca al número áureo del 66,87 por ciento, y en la lista superó, entre otras construcciones, la Basílica de San Pedro en Vaticano, la Casa Blanca, la Gran Pirámide de Guiza, pero también las maravillas del mundo moderno como son Petra en Jordania y la pirámide maya de Chichén Itzá en México.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, el lugar donde está ubicada la Casa Danzante estuvo ocupado por una casa señorial que quedó arrasada tras los bombardeos sobre la ciudad. El espacio quedó vacío hasta que en los años 90 lo compró el grupo ING, que encargó a Frank Gehry, el arquitecto canadiense asentado en Estados Unidos, el diseño de un edificio que se convirtiera en símbolo de Praga. Gehry llevó a cabo este proyecto en la colaboración del arquitecto checo Vlado Milunic, gozando de total libertad artística.

La construcción, situada a orillas del río Moldava, junto al puente Jiráskuv en Praga, fue terminada en 1996. De estilo deconstructivista, la casa está compuesta por dos edificios entrelazados: el primero es una torre de cristal que se estrecha hacia la mitad, el segundo es fácilmente reconocible por sus ventanas no alineadas y sus formas curvas.

Originalmente Gehry llamó al edificio Fred and Ginger, refiriéndose a los famosos bailarines de Hollywood, Fred Astaire y Ginger Rogers, y a la semejanza de la construcción con una pareja de bailarines. Sin embargo, este nombre rara vez se utiliza, y el propio Gehry descartó ese nombre más adelante.

En la época de su construcción surgió polémica dado que la Casa Danzante destaca entre los edificios barrocos, góticos y de Art Nouveau del céntrico distrito de Praga. Según un sector de la población, uno de los edificios más jóvenes del centro de la capital no concordaba con otros estilos arquitectónicos. Sin embargo, el entonces presidente checo, Václav Havel, quien vivió durante décadas junto al edificio, apoyó activamente este proyecto con la esperanza de convertirlo en un centro de actividad cultural.

A pesar de los enormes costes del proyecto debido a las complicaciones técnicas, la Casa Danzante ganó varios premios de arquitectura y se convirtió en uno de los edificios modernos más queridos y más visitados de Praga. Tanta popularidad alcanzó esta obra que en poco tiempo se construyeron múltiples réplicas a lo largo de todo el mundo. Actualmente alberga varias oficinas, así que visitar el edificio por dentro no es posible. Lo que sí se puede hacer es comer en el restaurante que ocupa el último piso y cuenta con unas vistas panorámicas muy bonitas de Praga.

Fuentes: Novinky.cz, Praga.es. Foto 1, foto 2.

Censo 2021 en la República Checa

A finales de marzo de 2021 en la República Checa se llevará a cabo el censo de personas, casas y apartamentos. Participar en el Censo 2021 es obligatorio para todas las personas que en el momento de corte, es decir, a medianoche del 26 al 27 de marzo de 2021, tengan la residencia permanente o la residencia temporal mayor a 90 días en el territorio checo.

Cada persona que cumple con esta descripción tiene que rellenar el formulario del censo sin importar el lugar real de su residencia, su edad, capacidad jurídica o estado de salud. En caso de los menores de edad, personas jurídicamente incapaces etc., el formulario lo diligencia su representante legal, curador u otra persona autorizada. El censo abarca asimismo a todos los extranjeros presentes en la República Checa en el momento de corte. Además, el censo es obligatorio también para todas las personas físicas a las cuales ha sido otorgado el asilo, la protección complementaria o la protección temporal. Estas personas tienen a su disposición formularios de censo en diferentes idiomas, junto con las posibles aclaraciones en lenguas comunes en el territorio checo.

Participar en el censo tienen que también las personas en el exterior (ciudadanos checos o extranjeros) que en el momento de corte tengan la residencia permanente o temporal mayor a 90 días en el país. En otras palabras, el censo aplica para la mayoría de los ciudadanos checos que residen en el exterior, porque muy pocas personas al mudarse al exterior cancelan de manera oficial su residencia permanente en la República Checa. Es posible completar el formulario en línea a partir del 27 de marzo a través de la página web onlinescitani.cz, o por la aplicación que se encuentra tanto en Google Play como en App Store bajo el nombre Scítání21.

Para registrarse es necesario indicar el número de documento de identidad válido, emitido por la República Checa (cédula de ciudadanía, pasaporte o documentos expedidos para extranjeros) y la fecha de nacimiento. Es posible usar también la identidad electrónica (eidentita.cz) o el buzón de datos de personas físicas. El formulario electrónico es breve, fácil de completar y contiene muchas notas explicativas. Otro miembro de su hogar puede diligenciar en su nombre el formulario físico. El tiempo estimado para completar las partes comunes del formulario de censo por hogar es de unos 10 minutos, y para completar la segunda parte, cada persona va a necesitar unos 5 minutos.

Para más información pueden consultar la página web del Instituto Checo de Estadística: www.czso.cz, o directamente la página web www.scitani.cz.

El pintor de la historia checa – Václav Brožík

Hace 170 años (5 de marzo de 1851) nació el pintor checo más famoso en Europa de las últimas décadas del siglo XIX y el representante de la pintura académica histórica, Václav Brozík.

Nació en el pueblo de Zelezný Hamr, cerca de Pilsen en una familia humilde de siete hijos. El hambre lo acompañó durante toda su infancia, pero gracias a su carácter muy risueño pudo superar la mala fortuna y centrar su atención en el mundo del arte. En 1854 su familia se trasladó a Praga donde el joven Václav aprendió el oficio de litógrafo. A pesar de su proceder, a los 17 años logró acceder a la Academia de Praga, siguiendo su sueño de convertirse en pintor de temas históricos. No obstante, no le gustó el estilo rígido de la enseñanza impartida, por lo cual pronto abandonó la escuela y estudió en el taller del profesor Emil Laufer. Su primer cuadro histórico tuvo gran éxito en Praga, pero también en Dresde, donde Brozík continuó estudiando y trabajando (primero en la Academia de Dresde y luego en la de Múnich).

En 1876 se marchó a París sin conocer el idioma, pero armado de un gran talento y una inmensa voluntad y diligencia. Solía dedicarse a la pintura doce horas cada día. Así, solo dos años después de llegar a Francia, obtuvo reconocimiento por parte de la crítica y el público. Fue galardonado con una medalla de oro en el famoso Salón de exposiciones de obras de arte en París.

En su carrera le ayudó casarse con la hija de Charles Sedelmayer, un rico financiero y comerciante de obras de arte. Por un lado, pudo solucionar sus problemas financieros, por otro lado, se le facilitó la entrada a los salones de la alta sociedad francesa. Sin embargo, su suegro le obligaba a pintar retratos de los representantes de la élite parisina, lo que frenaba un tanto el trabajo del artista sobre sus predilectos temas históricos.

Brozík vivió muchos años entre París y Praga, adonde acudía a dar clases en la Academia de Artes Plásticas. Fue miembro de la Academia de Bellas Artes de París, la Academia Real belga y la Academia de Ciencias y Artes checa. Recibió muchas medallas y órdenes internacionales.

Los temas de sus cuadros estaban a menudo relacionados con los husitas, los Habsburgo o las defenestraciones de Praga. Los títulos de la mayoría de sus cuadros hablan por sí mismos:  Cristóbal Colón en la Corte española, La elección de Jorge de Podebrady como Rey checo, La condena de Juan Hus, Juan Amos Comenio, y otros. Por el monumental cuadro Tu, felix Austria nube (en la foto) fue ennoblecido por el emperador Francisco José I.

Sus monumentales pinturas fueron expuestas en las últimas décadas del siglo XIX en muchos lugares de Europa y EE.UU., contribuyendo a su fama mundial. Brozík es también el autor de la decoración del palco real del Teatro Nacional en Praga.

Sin embargo, por su estilo realista y pomposo se convirtió en objeto de burla por la siguiente generación artística a finales del siglo. La nueva generación rechazaba el conservadurismo realista frente al modernismo y el simbolismo.

Aún así, las galerías y el público nunca le dieron la espalda a su obra. Incluso cien años después, en 2003, la última gran exposición dedicada a Brožík en Praga obtuvo una gran respuesta por parte del público. Sus obras están expuestas también en la sala del Ayuntamiento Viejo de Praga. El destacado pintor checo falleció súbitamente el 15 de abril de 1901 en París de un fallo cardiaco con solo 50 años. Fue sepultado en el cementerio de Montmartre parisino.

Fuente (editado): Espanol.Radio.cz-1, Espanol.Radio.cz-2 (Elena Horálková). Foto 1, foto 2, foto 3.

Conmemoración de las víctimas de la masacre del campo de concentración de tipo familiar de Terezín

Durante la noche del 8 al 9 de marzo de 1944 tuvo lugar el masacre singular más grande en la historia de Checoslovaquia. Fueron 3792 ciudadanos checoslovacos que perdieron la vida en vano esa noche en el marco de la concepción nazi de la solución final de la cuestión judía.

El homenaje a la memoria de las víctimas de la masacre en el campo de concentración de tipo familiar de Terezín BIIb en Birkenau se celebró este año el 8 de marzo a partir de las 5:45 p.m. (hora centroeuropea). Durante el evento se construyó de manera simbólica un puente de luz entre la estación de ferrocarriles de Bubny, por la cual fue deportada al campo de Terezín la mayoría de las víctimas, entre el Ministerio de Relaciones Exteriores en Praga y el sitio donde se cometió la masacre en Birkenau. De esta manera se expresó de manera clara que la sociedad actual nunca olvidará las víctimas del holocausto, porque cada uno en aquella época perdió a alguien, si bien sin darse cuenta.

Los interesados pueden ver el acto de piedad en el canal de Youtube del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Checa: youtube.com. El vídeo empieza con una conmemoración pregrabada, llevada a cabo directamente en la estación de ferrocarriles de Bubny, acompañada por Wiegala (canción de cuna) de Ilse Weber, protagonizada por la mezzosoprano Edita Adlerová. Los estudiantes de un liceo presentaron la paráfrasis de Jezkovo blues, Svet naruby (El mundo al revés), denominado Kufr naruby (La maleta al revés).

Después de esta parte introductoria siguió una transmisión en vivo del patio enfrente del Palacio de Cernín. El delegado especial del Gobierno para el holocausto, señor Robert Rehák, dio un discurso breve, y luego, Jan Mracka interpretó el solo para violín de una sonata de Viktor Ullmann. Finalizando la conmemoración, fueron encendidas seis velas. A la vez, se encendió una vela también en el lugar auténtico del anterior campo BIIb en Birkenau.

Este evento conmemorativo fue organizado por el Monumento de Silencio en cooperación con el Instituto de Compositores de Terezín y el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Checa, la Comunidad Judía de Praga, la Iniciativa de Terezín y el Monumento de Birkenau. El campo de Terezín fue destruido de manera definitiva en julio de 1944. Por tal razón, los organizadores están preparando un concierto para el julio de este año.

Los interesados en conocer más detalles sobre los acontecimientos relacionados con estas fechas pueden encontrar más información en la página web del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Checa: mzv.cz.

La obra y el legado del arquitecto y mecenas checo Josef Hlávka

Hace poco, se conmemoró el aniversario de 190 años desde el nacimiento de arquitecto, constructor, político y uno de los más generosos filántropos checos, Josef Hlávka. Dejó una profunda huella no solo en la capital checa y la capital austríaca, sino también en otros rincones del antiguo imperio Austro-Húngaro.

Josef Hlávka nació el 15 de febrero de 1831 en la localidad de Prestice, Bohemia Occidental, en la familia de un empleado público. Siempre le fue muy bien en todo a lo que se dedicó. Desde joven destacó por su talento y desempeño, así que su padre, a pesar de escasos recursos económicos de la familia, le posibilitó estudiar la carrera de arquitectura en Praga y posteriormente en Viena. Además, ganó varias becas en el exterior que le permitieron conocer la arquitectura mundial. Para ayudar al presupuesto familiar, durante sus estudios trabajaba de albañil para la empresa del destacado constructor vienés de la época, Frantisek Sebek. Gracias a este trabajo, pudo conocer los secretos de la construcción, tanto en la teoría como en la práctica.

Al graduarse y no conseguir trabajo directamente en su profesión, Hlávka aceptó la oferta de Sebek de seguir trabajando en su empresa. La cooperación fue muy exitosa y los dos llegaron a ser grandes amigos. Cuando Sebek se jubiló, le legó a su amigo su empresa. Más adelante, Hlávka se convirtió en uno de los constructores más solicitados en Viena. Entre los años 1860 y 1869 su empresa construyó 142 edificaciones, algo muy poco visto en aquella época.

Siguiendo sus propios planos, en Praga construyó el hospital de maternidad de Apolinár, que aún brinda sus servicios, siendo una de las mejores clínicas de su tipo en la capital checa. En su época se trató de la casa de maternidad más moderna en Europa Central. A la vez, fundó una residencia para estudiantes con grandes capacidades pero sin recursos materiales.

Una gran reputación obtuvo asimismo en Viena, donde entre sus obras más importantes pertenece, sin menor duda, la Ópera Estatal (en la foto). En la capital del imperio construyó también el Palacio del Archiduque Guillermo, el instituto donde estudió el futuro presidente checoslovaco Masaryk y muchos edificios de viviendas, en uno de los cuales estableció su oficina. Fue miembro de la Casa de los Señores en Viena, a la que el emperador nombraba a los más importantes ciudadanos de Austria. Además de ser un excelente constructor, tuvo también un espíritu de empresa, comprando y vendiendo terrenos. Estos éxitos laborales le aportaron a Hlávka enormes ganancias.

En 1869 tanto trabajo y esfuerzo le pasaron factura. Sufrió un colapso tras el que las piernas dejaron de responderle y lo dejaron postrado en una silla de ruedas con tan solo 38 años. Por tal razón, Hlávka se mudó a su palacio en Luzany (en la última foto), ubicado al sur de Pilsen, cerca de donde había nacido. Allí creó un espacio para albergar a prominentes invitados del mundo de la cultura, la política y la ciencia. En ese lugar surgió, por ejemplo, el proyecto de la Academia de las Ciencias y las Artes, la construcción de residencias escolares y el nuevo edificio de la Academia de Bellas Artes.

Además, se hizo cargo de que se tradujera por primera vez al checo la obra completa de William Shakespeare, y apoyó a artistas checos como el escritor Julius Zeyer o el músico Oskar Nedbal. A muchos jóvenes talentosos les facilitó estudiar en las mejores escuelas. Pasados unos diez años, Hlávka se recuperó de la enfermedad y volvió a caminar. Pero la vida le dio otro golpe cuando su amada esposa Marie murió por tuberculosis. Gracias a la ayuda de sus amigos, logró recuperarse e incluso volvió a casarse.

Cuatro años antes de fallecer (murió en marzo de 1908), es decir, en 1904, creó la Fundación Josef, Marie y Zdenka Hlávka, a la que declaró su heredera universal. La institución sobrevivió milagrosamente al nazismo, el comunismo y todos los cambios socio-políticos en el país, por lo cual hoy en día es la fundación más antigua aún activa de la República Checa. Siguiendo la tradición de su fundador, ayuda al desarrollo de la ciencia y el arte checos, apoyando también a estudiantes talentosos.

Fuente (editado): Espanol.radio.cz-1 (Klára Stejskalová), Espanol.radio.cz-2 (Ivana Vonderková). Foto 1, foto 2, foto 3.

Revista Semana rindió homenaje al exprezidente checo Václav Havel

Por: Andrés Bermúdez Liévano.

Pocos países se han dado el lujo de elegir a un dramaturgo o a un intelectual como presidente. Pero la República Checa no es un país convencional y tampoco lo era Václav Havel, el hombre que lideró la Revolución de Terciopelo en la antigua Checoslovaquia y la transición a la democracia tras 40 años bajo el comunismo. El escritor checo, firme creyente en la lucha no violenta y eterno candidato al Premio Nobel de Paz, murió en Praga a los 75 años el 18 de diciembre de 2011.

Diferentes sociedades han encontrado diversas maneras de resistir al autoritarismo. Si en Polonia se hizo frente al comunismo desde los sindicatos obreros y las iglesias católicas, en Checoslovaquia la resistencia se gestó desde la cultura: en los recitales clandestinos de rock y jazz, en los teatros underground y, de manera muy especial, en la literatura. Durante años, los textos de la generación más brillante de escritores checos -los novelistas Milan Kundera y Bohumil Hrabal, los poetas Jaroslav Seifert y Vladímir Holan- circularon en copias manuscritas de mano en mano, desafiando las prohibiciones del régimen.

En el centro de ese movimiento cultural y político siempre estuvo Václav Havel, un dramaturgo que escribía obras en la tradición del teatro del absurdo de Ionesco y Beckett. Nació en Praga poco antes de la invasión alemana en el seno de una familia de intelectuales que lo perdería todo con la llegada del comunismo tras la Segunda Guerra Mundial. Por su procedencia burguesa, el régimen comunista le impidió estudiar en la universidad, así que Havel comenzó a trabajar como tramoyista en el Teatro de la Balaustrada en Praga. Allí nació su amor por el teatro y por la vibrante escena cultural que se desarrollaba a puerta cerrada en el país.

Durante los años sesenta se fue gestando lentamente un proceso político, social y cultural que culminaría en 1968 con la Primavera de Praga, un modelo de socialismo con rostro humano que propuso la abolición total de la censura, la libertad de expresión y una enorme actividad cultural, y que daría el nombre a otras revoluciones pacíficas como la actual Primavera Árabe.

La Unión Soviética y Brezhnev, aterrorizados de perder su influencia en la región, lanzaron una operación relámpago y en dos días sus tanques acabaron con el sueño checo. Impotentes, pero no sin sentido del humor, los checos convirtieron la invasión en un gran acto de desobediencia civil. Las mujeres salieron bien arregladas para provocar a los soldados rusos, mientras los hombres escondían los letreros de las calles para desorientarlos. Eran protestas condenadas al fracaso, pero los checos volvían a demostrar -como ya lo habían hecho durante la invasión nazi- que el humor es su mecanismo de defensa contra el mundo.

Durante los años setenta la represión se endureció, pero como suele suceder en muchos contextos -y en Checoslovaquia de manera especial- a tiempos de mayor represión también corresponde una mayor creatividad. Los intelectuales y demás “peligros” para el socialismo, condenados de nuevo al ostracismo y obligados a trabajar en fábricas y alcantarillas, pensaban en modos alternos de circular sus textos. Así que comenzaron a producir, en la clandestinidad de sus casas y con técnicas propias de la era de Gutenberg, copias manuscritas y a máquina de sus novelas, ensayos e incluso textos científicos. Las personas leían esos textos llamados samizdat -“editado por uno mismo”- y luego los entregaban a alguien más, de modo que se aseguraba la circulación de libros que, siguiendo irónicamente el modelo socialista, no pertenecían a nadie sino a todos. En esos años Havel dirigió Edice Expedice, una de las editoriales ilegales más activas.

Cuando en 1976 los miembros de los Plastic People of the Universe, un grupo de rock psicodélico en la tradición de Frank Zappa, fueron encarcelados por subversión, unos 250 reconocidos intelectuales liderados por Havel redactaron un documento que se llamaría la Carta 77. Ese manifiesto, rápidamente prohibido y penalizado por el régimen comunista, marcó el germen de una nueva disidencia. Su impacto fue tan grande que más de treinta años después inspiró el manifiesto que exige reformas políticas y la garantía de los derechos fundamentales en China, que recibió el nombre de Carta 08 y que enviaría a su líder Liu Xiaobo a la cárcel.

Por su rol en redactar y divulgar la Carta 77, Havel fue condenado a cuatro años de cárcel. Allí escribió el ensayo El poder de los sin poder, que probablemente constituye su mayor aporte intelectual. Este texto, que comienza con una alusión irónica al Manifiesto Comunista de Marx y Engels -“Un espectro se cierne sobre Europa oriental, el espectro de la disidencia”-, circuló durante años en formato samizdat en todos los países de la Cortina de Hierro. En él, Havel estudiaba los mecanismos mediante los cuales los regímenes totalitarios mantienen en la raya a sus ciudadanos -atemorizados, aislados y callados- y los obligan a convertirse en sus cómplices tácitos. Ahí radicaba el poder del sistema.

Pero en el momento en que una persona se sale de línea, argumentaba Havel, ponía en jaque al sistema porque su pilar no es su fuerza bruta ni su red de inteligencia, sino la aceptación silenciosa de su existencia por parte de la sociedad. “Al romper las reglas del juego, se perturba el desarrollo del mismo y se lo expone como tal”, escribía Havel. A esta ruptura la llamó “vivir en la verdad”. Cualquier acción que fuese en contra del sistema, por pequeña que fuese, constituía una manera de exponerlo como mentira. Y en la medida en que esos actos de rebeldía fuesen colectivos, el sistema se iría quedando sin su base real de poder.

El régimen comunista se derrumbó finalmente en diciembre de 1989, un mes después de la caída del Muro de Berlín y tras quince días de protestas en la Plaza Wenceslao, corazón espiritual de Praga. Ese movimiento popular y no violento que fue bautizado como la Revolución de Terciopelo -tomando su nombre del Velvet Underground, la famosa banda de rock de Lou Reed en los años sesenta- comenzó con una marcha de estudiantes brutalmente reprimida por la policía y concluyó con medio millón de praguenses coreando “Havel al Castillo”.

El liderazgo de Havel al frente del movimiento ciudadano lo convirtió en la opción de mayor aceptación en las primeras elecciones democráticas. Sin un perfil político pero con una larga trayectoria construyendo consensos políticos, se convirtió en el tercer presidente democrático de un país marcado por un sino trágico, nacido tras la Primera Guerra Mundial de la unión inesperada pero lógica de dos provincias del Imperio Austro-Húngaro. Quizás no era tan sorprendente, si se tiene en cuenta que el padre de la patria, Tomáš Garrigue Masaryk, era un profesor universitario. En 1993, la República Checa y Eslovaquia acordaron una separación amistosa -el Divorcio de Terciopelo– y Havel fue de nuevo elegido presidente de los checos.

Paralelo a su carrera política, Havel desarrolló una extensa obra como dramaturgo. Sus piezas de teatro casi siempre reflexionaron, en clave absurda, sobre la vida bajo el comunismo. La más conocida, Largo desolato, aborda la crisis psicológica de un escritor que se ve constantemente presionado por el contenido de sus textos. La fiesta en el jardín explora el ascenso improbable de un hombre que busca un puesto moviendo los hilos del sistema y termina convertido en uno de sus burócratas por excelencia.

Público gira en torno a un escritor condenado a trabajar en una cervecería, cuyo jefe le exige escribir informes sobre sí mismo para la policía secreta a cambio de menos horas. Havel también se convertiría en personaje -un escritor que produce libros samizdat– en Rock n’Roll, la obra de teatro del británico Tom Stoppard sobre el auge del rock en la Praga de los sesentas.

Tal vez Havel no vaya a ser recordado nunca como uno de los mejores dramaturgos del siglo XX. Pero su valor como intelectual público, como conciencia moral de una sociedad, lo coloca en una categoría diferente, aquella en la que estarían Walter Benjamin o Hannah Arendt. Y su mayor logro será seguramente el de haber articulado el poder de quienes no lo tienen.

Fuente: Semana.com (Andrés Bermúdez Liévano). Foto 1 (CTK, Karel Vlcek), foto 2 (Knihovna Václava Havla), foto 3, foto 4, foto 5.