Praga ofrece una experiencia única a los amantes de la obra de Alfons Mucha

La Galería Nacional de Praga invita a todos a disfrutar de una de las obras maestras de Alfons Mucha (1860-1939), el pintor checo reconocido a nivel mundial.

Mucha ganó su fama en París a finales del siglo XIX y principios del siglo XX gracias a la producción original decorativa del estilo Art Nouveau (arte nuevo). Sin embargo, el sentido de su vida lo encontró en otra de sus obras, la cual él mismo consideraba como la más seria e importante – la Epopeya Eslava. Mucha consagró casi 20 años de su vida a la creación de este ciclo de veinte telas monumentales. Por primera vez las presentó al público en otoño de 1928 en el entonces recién construido Palacio Veletrzni en Praga durante las celebraciones del décimo aniversario de la independencia del estado checoslovaco.

Y al mismo lugar como hace muchas décadas atrás, regresó esta serie de lienzos extensos en 2011. Anteriormente los cuadros estaban exhibidos en la ciudad de Moravsky Krumlov en Moravia del Sur donde habían sido restaurados y a partir de los años 60 expuestos al público. Es que antes de empezar a pintar la obra, Mucha decidió dedicarla a la ciudad de Praga. No obstante, la donó bajo la condición de que se construyera un pabellón digno de albergarla, lo que nunca se cumplió.

Aun así desde mayo 2012 y hasta finales del año 2015 el público general puede visitar en Praga esta exposición inspirada en la mitología eslava, la historia de la nación checa y de otros pueblos eslavos. El rango temático va desde las imaginaciones impresionantes de la antigüedad eslava y veneración de las deidades paganas, la expresión de los acontecimientos históricamente confirmados, hasta la visión espiritual del significado de los eslavos para la humanidad. En la Epopeya Eslava aparecen también personajes reales como el teólogo y reformador medieval, Juan Hus, o Jan Ámos Komenský, conocido como el padre de la pedagogía. Algunos de los lienzos muestran escenas de la historia de otros pueblos eslavos tales como los rusos o los búlgaros. Sin embargo, los cuadros representan un mundo ficticio con eventos históricos modificados para mostrar a los eslavos como un pueblo pacífico y desarrollado.

Algunos de los cuadros miden hasta seis por ocho metros. A fin de obtener colores brillantes y una textura muy fina, Mucha utilizó témperas al huevo, sustancias de gran calidad que no se oscurecen con el tiempo.

La presente exposición se basa en el diseño original de Mucha, las pinturas se muestran en orden cronológico de las escenas representadas. El espacio del Palacio Veletrzni fue arreglado de manera especial, por ejemplo oscurecido para que los rayos no dañaran las pinturas.

Los organizadores prepararon una monografía sobre esta obra que contiene imágenes, análisis e interpretaciones de todos los cuadros, una cronología detallada y un resumen de las críticas y reflexiones de la época. Además, la exposición está acompañada con un programa variado que incluye recorridos guiados, conferencias y encuentros con artistas.

Mucha desde niño mostró un gran talento para la pintura. Dado que no logró entrar en la Academia de Artes Plásticas de Praga, pintaba decorados teatrales en Viena y más tarde estudió en Múnich y en París. Allí se hizo muy famoso al realizar carteles de teatro para la actriz Sarah Bernhardt. A principios del siglo XX, Mucha viviendo en París, llegó a ser uno de los artistas más importantes de toda Europa. Sus carteles, anuncios publicitarios, ilustraciones de libros y diseños de joyas fueron muy populares, sus pinturas aparecieron en sobres, sellos y sobre todo tipo de objetos.

A pesar de la fama artística, al pintor no le satisfacía. Como un buen patriota quería hacer algo grande para su pueblo y ser reconocido como tal. Aunque tenía una idea clara, la preparación del proyecto tardó mucho tiempo, entre otros factores, por la cantidad de dinero que se necesitaba. Antes de realizar la obra, estudió también de manera muy rigurosa todos los temas de la historia y etnografía.

Aunque el valor artístico de la Epopeya Eslava despertó y sigue despertando una polémica entre los críticos, ver la exposición es sin duda una experiencia muy especial. De hecho, los lienzos extensos de Mucha gozan de un interés enorme entre los visitantes tanto nacionales como extranjeros. Y no es indispensable conocer perfectamente la historia de los pueblos eslavos para disfrutar de las bellas escenas como si fuera una película que fascina y despierta fuertes emociones.

Para más información pueden dirigirse a la página web: www.ngprague.cz/exposition-detail/alfons-mucha-slovanska-epopej.

Fuentes: Radio.cz, NGPrague.cz.