30 años desde la Revolución de Terciopelo

El 17 de noviembre de 1989 se conmemora como el día en que empezó el fin del régimen comunista en la antigua Checoslovaquia. Fue el día que desencadenó la llamada Revolución de Terciopelo que debe su nombre al transcurso pacífico de los acontecimientos, si bien este hito histórico inició con una represión policial brutal.

Para ese día los estudiantes checoslovacos convocaron una manifestación con el fin de rendir homenaje al estudiante de medicina Jan Opletal, asesinado por los nazis en 1939. El régimen comunista dio el visto bueno a este evento, los estudiantes se reunieron y en la muchedumbre se escucharon también eslóganes en contra del régimen totalitario. Tras la parte oficial de la protesta, unas cinco mil personas se dirigieron inesperadamente al centro de la ciudad. La procesión avanzó hacia la Avenida Nacional para seguir a la Plaza de San Venceslao, pero la Policía les impidió el paso.

La situación se volvió más tensa, los agentes de policía sacaron porras para bloquear la marcha, y hasta golpearon de manera muy dura a varios manifestantes. Sin embargo, esta intervención tan violenta agitó a la sociedad checoslovaca que rechazó esos actos y expresó su apoyo a los estudiantes. Durante el fin de semana siguiente, la gente acudía a la Avenida Nacional a encender velas. Los estudiantes se volvieron a reunir en privado, y el domingo 19 de noviembre, el escritor y disidente Václav Havel tomó el protagonismo convocando a los representantes de la oposición.

El mismo día surgió la plataforma denominada el Foro Cívico que exigía la dimisión de los políticos corruptos y la liberación de los presos políticos. Los estudiantes de la Academia de Artes Escénica organizaron una huelga a la que se sumaron los actores de teatros praguenses, más adelante también de teatros de todo el país y otros estudiantes de las universidades checoslovacas. Finalmente, a lo largo del país tenían lugar manifestaciones de tales dimensiones (como la de la planicie de Letná que contó con 800 mil personas) que el régimen no podía intervenir.

Los asistentes a las protestas hacían sonar las llaves en las plazas, y este sonido se ha convertido en el símbolo de la Revolución. Es decir, las protestas eran pacíficas y la multitudinaria participación de los ciudadanos representaba una clara señal de que las personas querían un cambio radical, no solo ajustes.

Esta demostración del descontento de los ciudadanos obligó al Partido Comunista, ya debilitado por varias circunstancias, a actuar. El 10 de diciembre de 1989 el presidente Gustav Husák renunció a su cargo y se nombró el Gobierno que no era totalmente comunista. A finales del mes Václav Havel fue nombrado el nuevo presidente de Checoslovaquia. En 1990 se celebraron las primeras elecciones democráticas, poniendo fin definitivo a los 40 años de régimen socialista.

En la República Checa se llevan a cabo numerosos actos conmemorativos para celebrar las tres décadas de libertad y democracia en el país. Además de actos solemnes y homenajes oficiales, se lleva a cabo una amplia gama de eventos culturales abiertos al público, incluyendo conciertos, desfiles, talleres, debates y exposiciones.

En la calle Revolucní 30 en Praga pueden encontrar una exposición que documenta los 30 años de desarrollo de la República Checa desde 1989. En la realización de la muestra colaboraron unos 30 artistas, cuyos trabajos representan de cierta manera una crítica a los acontecimientos que han sucedido en el país a través de las pinturas, fotografías, graffitis y dibujos. La exhibición, que se prolongará hasta el 24 de noviembre, forma parte del Festival de la Libertad. En el marco del festival tendrá lugar también el Concierto por el Futuro en la Plaza de San Venceslao donde actuarán populares músicos checos. Otra exposición Revolución de Terciopelo se celebrará en el Museo Nacional y será inaugurada por el primer ministro checo, junto con sus homólogos de Europa.

A las 17:11 horas el 17 de noviembre, la mayoría de las radios públicas y privadas emitirá la famosa canción Oración para Marta, considerada el himno de la Revolución. La interpretará en vivo la cantante y antigua disidente Marta Kubisová.

Los centros checos lanzan un proyecto especial para ofrecer la mirada al concepto de la libertad desde la perspectiva de los jóvenes nacidos después del año 1989. A través del arte, concretamente, una serie de diseños gráficos, objetos artísticos y joyas, unos 30 estudiantes de dos universidades checas muestran sus percepciones vinculadas con este cambio socio-político. Sus obras estarán exhibidas en la Galería de los Centros Checos en Praga hasta el 25 de noviembre, después se presentarán en centros checos en diferentes países.

Fuentes: Radio.cz/es-1, Radio.cz/es-2. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.