La exposición Siempre volveré a vivir en la Secretaría Distrital de Gobierno

Con presencia de representantes de Asocheca, dignatarios diplomáticos de la República Checa y Taiwan, así como autoridades de la comunidad judía y otras religiones y de directivos de la Secretaría Distrital de Gobierno, se realizó la inauguración de la exposición Siempre Volveré a Vivir: los dibujos de los niños de Terezín.

El evento se celebró el pasado 5 de febrero en el marco de la Semana Mundial de la Armonía Interconfesional entre todas las religiones, confesiones y creencias proclamada así desde 2010 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Asocheca fue invitada por la Subdirección de Asuntos de Libertad Religiosa y de Consciencia, de la Dirección de Derechos Humanos de la Secretaría Distrital de Gobierno para participar con la exposición en este evento.

La exposición se encuentra abierta al público en las dos alas del primer piso de la Secretaria de Gobierno, Edificio Liévano, calle 11 No. 8 – 17 (Bogotá), en horario de oficina. Se prolongará hasta el 18 de febrero.

La muestra recoge 31 reproducciones de dibujos realizados por niños durante su reclusión en el campo de concentración nazi en Terezín, cerca a Praga en la antigua Checoslovaquia. Solo 100 niños sobrevivieron de al menos 15 mil que pasaron por Terezín de camino a Auschwitz. Con esta exposición se rememora igualmente el aniversario de los 75 años de la llegada de las tropas rusas a Auschwitz y el rescate de los sobrevivientes. Conocemos lo que ocurrió en Terezín gracias a Friedl Dicker Brandeis, profesora de arte quien dedicó su cautiverio en Terezín a enseñar clandestinamente arte y pintura como terapia evasiva a muchos de los niños recluidos allí. Antes de marchar al patíbulo, Friedl rescató 4.500 de los dibujos que más tarde sirvieron como prueba en Nuremberg y que son testimonio indeleble de aquella barbarie.

A través de la Semana Mundial, la ONU invoca la imperiosa necesidad de que las distintas confesiones y religiones dialoguen para que haya mayor comprensión mutua, armonía y cooperación entre las personas, y que los imperativos morales de todas las religiones, convicciones y creencias incluyan la paz, la tolerancia y la convivencia con respeto.