Iniciativas de solidaridad en los tiempos del coronavirus

El mundo enfrenta una situación inesperada y complicada, y la República Checa no es una excepción. El número de los contagiados por el nuevo coronavirus sigue creciendo, el país está en cuarentena nacional, y las personas no pueden salir a la calle sin taparse la boca y la nariz. En medio de esta tensión generalizada, ha surgido una enorme ola de solidaridad entre los checos. Nuevos proyectos y ofertas de ayuda llegan tanto de las empresas públicas y privadas como de los individuales.

Probablemente las iniciativas más visibles han sido las relacionadas con la orden de usar medios de protección para la cara al estar fuera de la casa. Lo que pasa es que no ha habido suficientes mascarillas y respiradores ni para los médicos y el personal de hospitales, menos para la población en general. Y mientras que el gobierno checo ha tratado de conseguir el material sanitario de otros países para afrontar esta escasez, los ciudadanos checos han tomado las riendas y empezaron a coser sus propias mascarillas. En Internet han crecido grupos de personas que a través de vídeos y tutoriales enseñan a fabricar estas mascarillas caseras de telas o incluso de ropa vieja. Las fabrican personas en casas, a mano o con máquina de coser, pero también se forman equipos en empresas, centros culturales etc. que hacen relucir la creatividad de los checos. Además, las personas las reparten de manera gratuita a todos los que las necesitan. Las personas incluso pueden pedirlas directamente en las páginas web o líneas especiales, y los voluntarios se las entregan.

Aunque la efectividad de estas mascarillas no se puede comparar con los respiradores profesionales, para usos cortos son más seguras que no llevar nada. Las de tela pueden volver a utilizarse, pero tras cada uso es necesario desinfectarlas en agua hirviendo y plancharlas bien. Aparte, la academia no se queda atrás y ofrece soluciones más sofisticadas. Por ejemplo, la Universidad técnica checa ha preparado la producción de respiradores con impresoras 3D que se basan en nanotecnologías.

Aparecen también plataformas donde las personas se pueden registrar como voluntarios para ayudar a los demás de diferentes maneras. En primer lugar, los estudiantes de medicina como voluntarios asisten a los profesionales en los hospitales, toman muestras, miden temperaturas, atienden las llamadas de los ciudadanos. Otras personas se ofrecen a cuidar a los hijos de las personas que tienen que trabajar y tras la suspensión de clases en las escuelas no tienen con quien dejar a sus niños. Otros ayudan a las personas mayores de edad, muchas veces solitarias, y les traen los alimentos, utensilios higiénicos y medicamentos que piden. De esta manera, las personas en alto riesgo pueden quedarse tranquilamente en sus casas sin que les falte lo básico. Estas iniciativas están coordinadas por la Cruz Roja, por los propios municipios o por grupos en redes sociales. Sobre la solidaridad de los checos habla también el hecho de que el número de las personas dispuestas a ayudar en gran medida supera las peticiones de ayuda.

Algunas empresas ofrecen asesorías legales gratuitas, otras ayudan a los granjeros o establecimientos de comida a vender las reservas que tenían. Dado que toda esta situación representa una enorme carga psicológica para muchas personas, varias organizaciones no-gubernamentales y profesionales de salud mental brindan orientaciones y ayudas psicológicas gratuitas.

Los ciudadanos y las empresas no se olvidan ni de los profesionales y trabajadores del área de salud, de cuerpos de socorro, trabajadores sociales, expertos que trabajan en laboratorios, es decir, de todos aquellos que están en la primera línea ayudando a los demás. Para darles energía, varias tiendas, restaurantes, pastelerías que tienen que estar cerradas en estos días, y hasta jefes de cocina reconocidos les ofrecen de forma gratuita bebidas, comidas, golosinas y postres deliciosos. Así les demuestran que todos aprecian su trabajo y los apoyan en estos tiempo difíciles.

Varias organizaciones de la sociedad civil también brindan líneas de información que operan las 24 horas diarias, otras iniciativas tratan de crear páginas web con información completa sobre la enfermedad. Entre otras, las empresas tecnológicas se han unido con voluntarios en un proyecto informal denominado COVID19CZ que puso en marcha la línea 1212 dedicada a la información sobre el coronavirus. Además, inventó una solución tecnológica para proteger a los enfermos y separar a los enfermos tanto confirmados como potenciales del resto de la población. Esta Cuarentena Inteligente ahora ayuda a los higienistas del país a seguir los casos y sus contactos.

También la Televisión Checa reaccionó de manera oportuna a la nueva situación. Tras la suspensión de clases, ha empezado a transmitir programas educativos para los alumnos de las escuelas primarias desde un aula virtual. Los bloques de lecciones que duran 30 minutos y en las que un maestro interactúa con un grupo de niños directamente en el estudio de televisión, deben ayudar a los padres y alumnos para poder seguir su proceso educativo. Para los estudiantes mayores ha sido diseñado un programa especial que se transmite en horas de la tarde. Los estudiantes que se preparan para los exámenes de admisión pueden mirar programas interactivos de 45 minutos dos veces a la semana. Además, hace poco la televisión checa añadió un nuevo canal televisivo destinado a las personas mayores.

De esta manera, los checos han mostrado que pueden funcionar como una comunidad de personas que cooperan y se ayudan mutuamente.

Fuentes: Denik.cz, Novinky.cz, Osf.cz, Pracovna.aktualne.cz, Radio.cz/es. Foto 1 (Profimedia), foto 2, foto 3, foto 4.