Ha llegado la época de vendimias

En la República Checa no se consume solamente cerveza, a los checos les gusta también el vino. El país tiene dos regiones vinícolas principales – Bohemia y Moravia, con una superficie total de viñedos de aproximadamente 18 mil hectáreas. El centro de la cultura de vid se encuentra en el sur de Moravia donde se produce más del 90 por ciento del vino checo.

De esta manera, sobre todo los vinos moravos destacan por su alta calidad reconocida a nivel mundial. Además del territorio pintoresco de viñedos, lo interesante de esta región son los pueblitos con bodegas de vino y personal acogedor que sirve vinos de variedades checas, por ejemplo, el intensamente floral Cabernet Moravia, el Frankovka de color rubí o el aromático Pálava de Moravia.

El otoño es la época de la cosecha de la uva, así que especialmente en septiembre en diferentes partes del país tienen lugar fiestas alegres llenas de música, danza, buena comida y, por supuesto, degustaciones de vino.

Además de poder degustar una amplia gama de los mejores vinos locales se abre la oportunidad de tomar también unas copitas de “burcák”, la bebida típica de la temporada. Se trata del mosto de uvas blancas que está en la fase activa de fermentación, y es sacado del tanque unos días después del inicio del proceso cuando el azúcar y el alcohol se mantienen en cierto equilibrio sensacional. A la vista es turbio y de color amarillo pajizo, en boca desarrolla una buena intensidad de un dulzor persistente.

Una de las muchas opciones en el marco de las fiestas de vino es la de participar en la vendimia típica de Znojmo o de Pálava en el sur de Moravia. Las fiestas invitan a desfiles históricos, torneos medievales, y un mercado de artesanías históricas. Para los niños y el público en general están preparados competiciones, shows de fuegos artificiales o conciertos de música folclórica.

En Uherske Hradiste los visitantes pueden disfrutar de espectáculos de conjuntos folclóricos, bandas de música de címbalo y una feria de oficios populares. Aparte de las actividades culturales y las catas de vino, el evento ofrece paseos en barco por el canal de Bata, o una curiosidad que es el campeonato en batir la mantequilla.

La fiesta vinícola de Bzenes es una de las más antiguas de Moravia. Se celebra con presentaciones de grupos folclóricos, bandas de música de címbalo al aire libre, espectáculos de teatro para niños y exposiciones. Culmina por un desfile en trajes históricos.

El 20 de septiembre todos los interesados pueden participar en el sexto campeonato mundial en cosecha de uva en Valtice (Moravia del Sur). Este evento, único de su tipo, goza una atmósfera especial: los equipos de competición suelen lucir la ropa de la época comunista de los años 60. Los participantes reciben un entrenamiento breve y luego compiten durante los 25 minutos estipulados en la recolección de uva.

La mayor fiesta de vino de la Bohemia del Norte se centra en la ciudad real de Litomerice, acompañada con el festival de música donde uno puede encontrar varios géneros musicales, incluyendo swing, jazz o blues.

Fiestas con cata de vinos se llevan a cabo también en la capital del país en los mismos espacios interiores y en los jardines del Castillo de Praga. El programa ofrece conciertos, actuaciones de bailarines y de esgrimidores, y un mercado histórico, todo esto en el lugar donde se halla una de las viñas más antiguas del país.

Para consultar el programa de las vendimias en la República Checa pueden dirigirse a la página oficial de viticultores checos: www.wineofczechrepublic.cz.

Otras fuentes: Czech.cz, ClubAmantesDelVino.com, CzechTourism.cz. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.