Dos nuevas inscripciones checas en la lista de la Unesco

Desde principios de julio, la República Checa cuenta con dos nuevos destinos inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Unesco. Se trata de la Caballeriza de Kladruby nad Labem y la región minera de los montes Metálicos (Krusné hory), en el noroeste del país. Así lo decidió el Comité del Patrimonio Mundial en la reunión anual de la Unesco que tuvo lugar hace poco en Bakú, Azerbaiyán.

Con estas, ya son 14 lugares o monumentos checos reconocidos en la prestigiosa lista, además de 5 inscripciones en el apartado de patrimonio cultural inmaterial y un geoparque. La última vez que el país logró entrar en la lista fue en 2003, es decir, hace 16 años, con el barrio judío y la basílica de san Procopio en Trebíc.

La Caballeriza de Kladruby pertenece entre las más antiguas del mundo de su tamaño. Sin embargo, su inscripción en la Unesco fue una gran sorpresa, pero también mucha alegría para su director, Jirí Machek, dado que originalmente se suponía que la votación se realizaría el próximo año.

Este reconocimiento a nivel internacional representa una garantía para la caballeriza que se conservará para las futuras generaciones. No obstante, para diciembre de 2020, la caballeriza tiene que cumplir una serie de condiciones establecidas por el Comité del Patrimonio Mundial para entrar en la lista. Aún así, el director Machek aseguró que se cumpliría con todos estos requisitos ya antes de finalizar este año.

Las bases de la Caballeriza de Kladruby fueron establecidas por el emperador Maximiliano II Habsburgo. En 1579, su sucesor Rodolfo II transformó el campo equino original en una caballeriza imperial. Desde 1918 la yeguada está en manos del Estado.

En la época imperial, los caballos blancos de Kladruby fueron usados por monarcas para fines ceremoniales. Estos días se pueden ver por ejemplo en las cortes reales de Suecia o Dinamarca. El caballo real de Kladruby, criado con sangre española e italiana, es la única raza equina proveniente de las Tierras Checas. Además, es una de las más antiguas del mundo.

La segunda inscripción checa este año salió de la propuesta presentada colectivamente por la República Checa y Alemania. La zona minera de los montes Metálicos consta de 22 partes en total, de las cuales 17 se encuentran en Sajonia y cinco en la República Checa. La parte checa incluye la región de Karlovy Vary por el Paisaje Minero de Jáchymov, el Paisaje Minero de Abertamy – Bozí Dar – Horní Blatná y la Torre Roja de la Muerte. En la región de Ústí nad Labem está ubicado el Paisaje Minero de Krupka y de Medník.

En la zona se desarrolló una serie de importantes innovaciones en minería y metalurgia, que desde el siglo XVI se fueron extendiendo a diferentes partes de Europa y luego a todo el mundo.  La Torre Roja de la Muerte conmemora al mismo tiempo el sufrimiento de los presos políticos que se vieron obligados a trabajar en condiciones inhumanas en las minas de uranio de Jáchymov en los años cincuenta. La inscripción a la vez significa que los sitios tendrán que prepararse para una mayor afluencia de turistas en los próximos años.

Fuente (adaptado de): Radio.cz/es. Foto 1, foto 2, foto 3.