El área de Lednice y Valtice – simbiosis de la arquitectura y la naturaleza

En la cuenca del río Dyje, en Moravia del Sur, cerca de la frontera checo-austríaca, se encuentra un lugar muy interesante que vale la pena visitar. La región como tal es muy plana, presidida por el pequeño macizo calcáreo de Pálava que se ve a gran distancia. También hay tres embalses que son un paraíso de la pesca deportiva. Además, se trata de la región vinícola más importante de la República Checa, así que los aficionados al vino pueden degustar los productos de esta zona del país.

El área de Lednice y Valtice  figura en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Se extiende entre dos ciudades que le dieron nombre. Es una zona plana y boscosa, atravesada por el río Dyje que forma meandros y canales. Gracias a la fertilidad de su tierra y condiciones climáticas, la zona solía estar poblada ya desde la prehistoria por los cazadores de mamuts.

Más tarde la región fue colonizada por las tribus germánicas, celtas y eslavas. Sin embargo, el verdadero florecimiento de la zona se inició en el siglo XIII con la llegada de la casa de los Lichtenstein, provenientes de la provincia austríaca de Estiria. Esta estirpe aristocrática dio al área el aspecto actual dado que no solamente convirtió el paisaje en un bosque-parque, sino que lo completó con edificios de estilo arquitectónico muy atractivo.

No obstante, los Lichtenstein hasta la segunda mitad del siglo XVI residieron en Viena. Fue en esa época cuando trasladaron su sede a la ciudad de Valtice donde construyeron un vistoso palacio residencial. El palacio de Lednice, a su vez, servía más bien como un palacete de verano para descansar. Y para hacer más agradable el ambiente, alrededor del palacio crearon un jardín y un parque. Con el tiempo, todo el recinto experimentó varios cambios, fue remodelado al estilo barroco, y más adelante, en el siglo XIX, reconstruido al estilo neogótico inglés en el que ha permanecido hasta la actualidad.

En el recinto palaciego encontramos el edificio más antiguo, las caballerizas barrocas diseñadas por el famoso arquitecto austríaco Juan Bernardo Fischer de Erlach. El palacio mismo da aspecto de una residencia inglesa y tiene dos pisos, donde los visitantes pueden admirar una escalera tallada de una pieza de roble y mobiliario valioso.

Como cada palacio, también el de Lednice tiene un fantasma. Existe una tradición sobre la dama blanca, llamada Perchta, que tiene allí sus raíces históricas, y con motivo de festejos o eventos especiales, se puede encargarla para que salga de la pared y sorprenda a los visitantes.

El parque alrededor del palacio comprende prados, estanques, un tramo del río Dyje, estatuas, fuentes y una gran variedad de plantas y árboles exóticos. Se extiende sobre 185 hectáreas de extensión, diez de ellas la forma el jardín barroco del estilo francés y el resto es el parque natural paisajista del estilo inglés.

Un gran atractivo del área de Lednice y Valtice lo ofrecen los pequeños edificios decorativos que están dispersados por toda la zona. Enfrente del palacio de Lednice, detrás de un estanque, se alza a unos 60 metros un minarete creado en el período de la adaptación del parque al estilo inglés en la época del romanticismo del siglo XVIII. Otro edificio conocido se halla a dos kilómetros del palacio de Lednice en un meandro del río Dyje. Es una ruina artificial del castillo llamada Janohrad, dentro hay una sala de banquetes y también una habitación para los cazadores cansados de los festejos.

Otros edificios decorativos incluyen, entre otros, la pequeña columnata clasicista de Tres Gracias, la capilla de San Huberto, templetes de Diana y Apolo, o el palacio Belveder. Los visitantes pueden recorrer todos los edificios, trece en total, a pie, en una bicicleta o montando un caballo.

Fuente (adaptado de): Radio.cz/es (Jaroslav Smrz). Foto 1, foto 2, foto 3.