Conozcan las pinturas de Václav Hollar

Hasta el 23 de febrero de 2020, los amantes de las pinturas pueden conocer la obra del artista checo Václav Hollar. De hecho, esta muestra del grabador checo del siglo XVII se presenta en la capital checa por primera vez bajo el nombre Václav Hollar y el arte de la pintura. Una gran parte de las obras para la exposición fueron prestadas a la Galería Nacional de Praga por museos y coleccionistas privados del Reino Unido, Alemania, Austria y los Países Bajos.

Václav Hollar pertenece entre los mejores artistas del grabado checos. A pesar de que se dedicó y alcanzó fama sobre todo por sus grabados, la Galería de Praga logró reunir una colección de aproximadamente 200 pinturas de este artista. La muestra está instalada en el Palacio Kinský en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga y trata de mostrar las raíces del dibujante Hollar, su inspiración, pero también su contribución única y su importancia en el marco del arte europeo del siglo XVII.

Según la comisaria de la exposición, Alena Volrábová, sus pinturas se reconocen fácilmente dado que Hollar tenía un estilo típico, caracterizado por líneas firmes, largas y vivas. Las utilizaba desde sus proyectos iniciales de pinturas, pero también más adelante al dibujar determinados elementos arquitectónicos. Gracias a sus pinturas se conservaron testimonios interesantes sobre el aspecto que tenían, por ejemplo, Praga o Londres en el siglo XVII. Por realizar varias obras con vistas panorámicas de la capital británica, a Hollar se le apodaba el diseñador de Londres.

Muchas de sus pinturas, tanto paisajes como retratos, son de pocas dimensiones, lo que se debe supuestamente a las frecuentes mudanzas y viajes del artista por varios países europeos. De hecho, esa manera típica de dibujar el paisaje es otro atributo característico para distinguir sus obras. No solía reflejarlo ni a una distancia grande ni visto desde la altura. Aún así lograba evocar la sensación de que uno veía una imagen real de un sitio determinado. De esta manera, dar la vuelta por la exposición significa no solo conocer la producción artística de Hollar, sino también acercarse a sus diferentes caminos y destinos en la vida.

En la exposición los visitantes pueden encontrar también un mapa grande que les permitirá darse una idea de los lugares donde Hollar había vivido o pasaba temporalmente el tiempo. Se pueden ver las distancias que tenía que superar en sus viajes en una época en la que no existían ni trenes, menos aviones.

Una de las salas ofrece a los visitantes la posibilidad de convertirse en pintores y probar varias técnicas artísticas. En el amplio programa acompañante figuran rutas guiadas por la exposición, conferencias, talleres para las familias con niños, para los jóvenes o adultos.

Hollar nació en Praga en 1607 en una familia bien situada económicamente. En la época turbulenta de conflictos religiosos durante la Guerra de los Treinta Años en el siglo XVII tuvo que pasar gran parte de su vida profesional en el exterior.

Aún así, nunca cortó los lazos con su patria ni dejó de considerarse checo. A nivel europeo, Hollar es considerado como uno de los mejores representantes del grabado y de la pintura europea del siglo XVII. Su obra suele ser comparada con la del artista flamenco Joris Hoefnagel, del maestro holandés Rembrandt van Rijn, Lambert Doomer, Francise Place y muchos otros. La exposición misma presenta una muestra de las obras de los artistas coetáneos de Hollar para demostrar la excepcionalidad del artista checo. A pesar de su fama, Václav Hollar murió en Londres en la pobreza, a la edad de 70 años.

Fuente (adaptado de): Radio.cz/es (Ivana Vonderková). Otras fuentes: NGPrague.cz, Informuji.cz. Foto 1, foto 2, foto 3 (Andrea Morkusová).