Finaliza la temporada de carnavales en la República Checa

Desfiles de máscaras llenos de colores y diversión, pero también mucha comida y bebidas de todo tipo. Así se celebra en la República Checa la temporada de carnavales que está en marcha en estos días. La tradición de desfiles en las tierras checas se remonta al siglo XIII, sin embargo, la costumbre misma viene probablemente desde los tiempos precristianos. Comienza el 6 de enero con el Día de los Reyes Magos y culmina en la víspera del Miércoles de Ceniza, el primer día de la cuaresma, este año el 26 de febrero.

En el país las celebraciones de carnavales se conocen bajo el nombre de masopust, expresión que se refiere a dejar de comer la carne. Estas fiestas se encuentran entre dos períodos tradicionales de ayuno. La gastronomía juega un papel importante, predominan comidas pesadas y grasosas, basadas en la carne. Por eso, en el campo suelen tener lugar las matanzas de cerdo y esas delicias de carne porcina, incluyendo rellenas, salchicas y chicharrones, se ofrecen a los participantes en los desfiles. De esta manera, las personas se preparan para aguantar la cuaresma.

Se trata de un fenómeno renacido para festejar la alegría y la unión humana. Los desfiles evocan las históricas fiestas alegóricas que se celebraban en la región checa desde la Edad media tanto por los campesinos como por los burgueses. Anteriormente, las procesiones caminaban de casa en casa, recibían aguinaldos en forma de comida, bebida y dinero, y al final se daba un baile. Estas tradiciones antiguas se perdieron en gran parte, pero en los últimos años se van recuperando poco a poco.

En los desfiles no pueden faltar máscaras originales, disfraces tradicionales, pero también los inspirados en ideas contemporáneas. Es una exhibición de creatividad donde aparecen varias figuras que en el pasado tenían un fuerte significado simbólico, vinculado al año agrario.

Entre ellas se destaca, por ejemplo, el personaje laufer que solía encabezar los desfiles. Se asemeja a un payaso por su traje colorido, hecho de trozos de diversas telas, y según las tradiciones, esta figura entraba a los hogares durante el desfile para preguntar a los dueños de casas si las demás máscaras podían llegar de visita. Los dueños casi siempre los invitaban a pasar y las personas disfrazadas bailaban con todas las mujeres de la casa. La fertilidad y una nueva vida pertenecen entre los temas centrales de los carnavales en Chequia. Por lo tanto, en los desfiles siempre aparecían el caballo y el oso como símbolos de la fertilidad, la buena cosecha y la prosperidad. En algunos desfiles se pueden ver también los llamados hombres de paja que simbolizan la fecundidad. Al contrario, las máscaras negras hacen referencia a fuerzas negativas y demonios.

Los desfiles invanden las calles, plazas y museos en diferentes ciudades y pueblos checos. Hoy en día, los desfiles suelen celebrarse durante el fin de semana para que pueda participar el mayor número de personas. Sin embargo, antes se hacían siempre los martes previos al período de la cuaresma. Varios barrios de Praga se sumana cada año a las celebraciones, las más populares de la capital se llevan a cabo en los barrios de Letná, Zizkov y Karlín. Los desfiles vienen acompañados por un sinnúmero de actividades culturales y sociales como talleres, espectáculos de teatro callejeros, conciertos y bailes.

No obstante, la tradición más antigua se conserva en el pueblo de Sulislav, ubicado en Bohemia Occidental, en la región de Pilsen. Según la crónica local, la primera fiesta carnavalesca tuvo lugar allí en 1785, así que este año se celebra su edición número 235. Otras festividades tradicionales son las de los municipios de Vortová, Studince y Hamry, ubicados en los alrededores de la ciudad de Hlinsko (Bohemia del Este). Por su autenticidad figuran en la lista del Patrimonio cultural inmaterial de la Unesco desde 2010. La tradición de Hlinsko consiste en matar al caballo durante el desfile, este cae, pero cuando le dan de beber un poco de aguardiente, se recupera y corre como primero a la fiesta donde baila acompañado con la música. Las fiestas carnavalescas en Hlinsko culminarán el 25 de febrero con un desfile de despedida.

Fuentes: Radio.cz/es (Ivana Vonderková, Zdenka Kuchynová), KudyZnudy.cz. Foto 1, foto 2, foto 3.