Se levantan otras medidas restrictivas en la República Checa

Está empezando la temporada principal de vacaciones en el país, y gracias a la mejora de la situación epidemiológica relativa al coronavirus, los checos pueden ya hacer muchas de las actividades a las que están acostumbrados. A partir del lunes 22 de junio, en la mayor parte del territorio nacional la vida casi volvió a la situación reinante antes de la pandemia de coronavirus. Una nueva fase de levantamiento de las restricciones adoptadas por el Gobierno checo contra la propagación de la enfermedad COVID-19 permite a los jardines zoológicos, museos, piscinas y monumentos funcionar de forma normal. Los balnearios, uno de los pasatiempos turísticos más populares en la República Checa, pueden llevar a cabo tratamientos colectivos para más de diez clientes y éstos pueden reunirse para comer. Aún así, los centros termales seguirán cumpliendo con estrictas normas de higiene para transmitir confianza a sus clientes.

Además, después de más de tres meses pueden celebrarse ferias y eventos públicos a gran escala, aunque por el momento siguen aplicándose ciertas limitaciones. Por ejemplo, los festivales, conciertos y eventos deportivos pueden reunir hasta 5000 personas, pero las áreas deben estar divididas en sectores para un máximo de 1000 visitantes cada uno. La excepción en cuanto a la apertura de las restricciones son los distritos de Karviná y Frýdek-Místek en la región de Moravia-Silesia dado que en estas zonas existen focos de contagio que todavía no están bajo control.

A partir del primero de julio llegará otro cambio enorme en las restricciones frente al coronavirus. El tapabocas dejará de ser obligatorio en todos los sitios en el territorio nacional excepto en Karviná, Frýdek-Místek y algunos lugares en Praga.

Los checos también pueden viajar a la mayoría de los países de Europa sin limitaciones y sin tener que demostrar que no están contagiados con coronavirus. De hecho, varias personas ya están de vacaciones, por ejemplo, en la costa de Croacia. Aún así, según la encuesta realizada por la agencia gubernamental CzechTourism, casi el 80 por ciento de los checos planean pasar sus vacaciones de este verano dentro del país. Entre los destinos más solicitados pertenece la parte sur de Bohemia y de Moravia, y el norte de Bohemia. La mayoría de las personas prefieren un sitio de naturaleza con algún castillo o monumentos en los alrededores. Los checos quieren conocer nuevos sitios y explorar bien su propio país.

Fuentes: Espanol.Radio.cz-1 (Ivana Vonderková), Espanol.Radio.cz-2 (Enrique Molina), ViviendoPraga.com. Foto 1, foto 2.