Conozcan la obra del arquitecto Santini

El 7 de diciembre se cumplieron 300 años del muerte del arquitecto checo de descendencia italiana Jan Blažej Santini-Aichel. Sus mayores trabajos representan una amalgama curiosa de los estilos barrocos y góticos. Este estilo conocido como Gótico Barroco se caracteriza por la simbología católica y la numerología. Su obra sigue despertando interés de expertos, historiadores del arte y público general.

Su personalidad sigue siendo un misterio, ya que no existe ninguna prueba sólida de la historia de su vida. Nació en 1677 en Praga como hijo mayor de una familia respetable de canteros. Estudió pintura y aprendió cantería, pero no pudo continuar con el oficio de su padre por tener una parte del cuerpo paralizada de nacimiento. Al terminar sus estudios, comenzó a viajar y adquirir experiencia. Emprendió un viaje a Italia, donde probablemente obtuvo el título de arquitecto.

A partir de 1700 proyectó en Praga varios edificios. Tras la muerte del arquitecto francés Jean-Babtista Mathey completó algunos de sus proyectos y continuó parcialmente con su estilo.  Gracias a la exitosa reconstrucción del monasterio de Zbraslav empezó a ser respetado en el mundo de la construcción. Santini se inspiró en el trabajo del arquitecto italiano Francesco Borromini, famoso por sus obras excéntricas. Esta influencia se refleja especialmente en el uso de formas de estrellas y el simbolismo empleado, entre otros edificios, en la capilla de la Virgen María, una de las obras más tempranas y menos conocidas, situada en localidad de Mladotice, cerca de Pilsen. La obra en forma de estrella de seis puntas, que hace referencia a la temática mariana, es además la primera capilla dedicada a la Virgen María en el territorio checo.

En un poco más de dos décadas, Santini proyectó casi un centenar de edificios sacros, palaciegos y agrícolas. Dos de sus obras han sido inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Una de ellas es la Iglesia de peregrinación de San Juan Nepomuceno en Zelená Hora (inscrita en 1994). Edificado a principios del siglo XVIII, este templo está fuertemente vinculado con el número cinco. La iglesia central, de 50 metros de altura, tiene forma de estrella de cinco puntas igual que las capillas del recinto. Sobre el altar mayor se alzan cinco ángeles y algunos de ellos sostienen el globo terráqueo con cinco estrellas, que representan los cinco continentes donde se extiende el cristianismo. Otra obra que figura en la lista es la Iglesia de la Asunción de la Virgen María en Sedlec y San Juan Bautista en el Monasterio de Sedlec, que fueron renovadas por Santini 300 años después de que fueran quemadas por los husitas. La catedral de Sedlec guardó en sus paredes un tesoro – el original de una excepcional custodia gótica de antes del año 1400.

Hay quienes incluso han notado campos de energía positiva en los edificios de Santini, como, por ejemplo, en la Iglesia de la Asunción, situada en el recinto del Monasterio de Kladruby. Santini también dejó una fuerte huella arquitectónica en Praga, siendo responsable por el Palacio Colloredo – Schonborn, que actualmente es la sede de la Embajada de Estados Unidos, el Palacio Kolowrat que alberga a la Embajada de Italia o el edificio del Decanato Capitular en Hradcany, entre muchos otros.

Jan Blažej Santini-Aichel se casó dos veces y tuvo varios hijos, la mayoría de los cuales no llegaron a la edad adulta. A medida que pasaban los años, aumentaba la intensidad de su trabajo. Tenía prisa, como si sospechara que el destino le había deparado una vida demasiado corta.  Murió el 7 de diciembre de 1723, con sólo 46 años de edad. No se conserva ningún retrato suyo, por lo cual su rostro siempre será un misterio, al igual que su vida. Todo lo que sabemos de él lo hemos aprendido estudiando sus edificios. El arquitecto y su obra protagoniza también el libro La Lengua de Santini, del escritor checo Miloš Urban, traducido, entre otros, al español.

Santini descubrió los secretos de los constructores de catedrales medievales y comprendió las obras más avanzadas de los maestros de su época. Conocía las leyes del estilo, sólo para trascenderlas y crear su propio estilo individual, inconfundible y completamente original. Muchas de sus construcciones son frescas y elegantes. A pesar de todo, sus contemporáneos lo catalogaban como un genio inconformista y debido a eso ejerció poca influencia en las generaciones subsecuentes de los arquitectos de Bohemia.

Fuentes: Espanol.radio.cz (Dominika Bernáthová), CeskeGalerie.cz. Foto 1, foto 2, foto 3.